menu
search
Santa Fe | Ministerio de Seguridad | Omar Perotti | Narcotráfico

Lo que buscaba Perotti: la seguridad de la Nación y Santa Fe, en la misma línea

Marcelo Saín, quien fue anunciado como el próximo ministro Seguridad de Santa Fe, y la titular del área a nivel nacional Sabina Frederic provienen del mismo sector académico y tienen visiones similares. El primer desafío será coordinar el recambio de los efectivos federales.

Omar Perotti no tenía un hombre de su confianza y de su equipo para ser el ministro de Seguridad, a pesar de que desde las últimas tres campañas electorales utilizó a la inseguridad como eje de su estrategia proselitista.

Con esa limitación de formación de cuadros y capacitación que adolece la política santafesina, después de la victoria arrolladora de Alberto Fernández en la Paso de agosto, Perotti decidió buscar a un funcionario que tuviera relación con los equipos que trabajaban con el presidente electo.

Omar Perotti--MTH-1200-001.jpg
El gobernador Omar Perotti no tenía un hombre propio en el área de Seguridad y decidió priorizar un cuadro que tuviera relación con los equipos de Alberto Fernández.

El gobernador Omar Perotti no tenía un hombre propio en el área de Seguridad y decidió priorizar un cuadro que tuviera relación con los equipos de Alberto Fernández.

El único con ese perfil es el actual director de la Organismo de Investigaciones de Santa Fe, un área nueva que depende del Poder Judicial y desde donde Saín hizo pie en la provincia tras ganar un concurso que tuvo como particularidad que sólo él se había presentado. Su llegada fue resistida por el actual ministro de la Corte Suprema de Santa Fe Rafael Gutiérrez, quien demoró varias semanas en estampar su firma en la designación.

Leer más ►El caso increíble del arreglo de un narco con policías que la Justicia Federal de Rosario archivó

Unos meses antes este licenciado en Ciencias Políticas, egresado de la Universidad de El Salvador, que realizó en 1999 un doctorado en la universidad brasileña de Campinas, había comenzado a asesorar al ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro. Saín desembarcó en la provincia de la mano del Frente Progresista y en menos de un año pasó a integrar el gabinete de Omar Perotti.

En el entorno de Saín hablan de que esta investigación profundizó sobre el pacto entre Traferri y Bonfatti para manejar espacios oscuros de la policía que administraba el narcotráfico.

El gobernador electo valora la formación académica de Saín, pero lo que más lo seduce es que el politólogo bonaerense tiene una excelente relación con la antropóloga de 54 años de la Universidad de Buenos Aires Sabina Frederic, quien será la sucesora de Patricia Bullrich. La vinculación de Saín con Frederic sobrepasa el tema académico porque ambos formaron parte de los equipos técnicos cercanos a Alberto Fernández.

Marcelo Fabián Sain on Twitter

Frederic y Saín comparten la visión crítica sobre el rol que han tenido las fuerzas de seguridad en democracia, donde la única experiencia de reforma estructural se dio en una primera etapa de la gestión de León Arslanian en la provincia de Buenos Aires.

Leer más ►Apuntan a otro exjefe de la Federal de Santa Fe por el cobro de coimas a "arbolitos"

Saín escribió el libro "El Péndulo" en el que retrata el recorrido no sólo de esa reforma sino de la contrareforma que generó el propio peronismo cuando Carlos Ruckauf llegó a la gobernación de esa provincia. En "El Péndulo" Saín señala que la mayor resistencia a la reforma policial no provino de la propia fuerza de seguridad sino del peronismo y de un sector del radicalismo. Porque, según su visión, la policía actuaba en base a los intereses de la política.

Quizá por esa experiencia, que quedó lejana en el tiempo, antes de llegar al gobierno en Santa Fe decidió en la investigación por asociación ilícita de Esteban Alvarado, uno de los “varones” del narcotráfico de Rosario durante la última década, apuntar a sectores del peronismo que podrían resistirse a los cambios que vendrán, como el senador por San Lorenzo Armando Traferri, y la vicegobernadora electa Alejandra Rodenas.

La cronología de los hechos que sucedieron tras la detención de los policías Gustavo Spoletti, Javier Makhat y Luis Quevertoque en el marco de la causa de Alvarado marcan el malestar de ese sector del peronismo, que unas horas después votó el presupuesto 2020 que había enviado el gobernador saliente Miguel Lifschitz, algo que provocó el fastidio de Perotti.

La primera cuestión a solucionar en los próximos días es qué sucederá con los 1.200 gendarmes que están asentados con escasa visibilidad en Rosario.

En el entorno de Saín hablan de que esta investigación profundizó sobre el pacto entre Traferri y Bonfatti para manejar espacios oscuros de la policía que administraba el narcotráfico. Es una interpretación que hacen en el equipo del nuevo ministro de Seguridad, quien antes de desembarcar en Santa Fe había subestimado lo que ocurría en Rosario y Santa Fe con la violencia derivada del narcotráfico. Esa evaluación no se sustenta con pruebas concretas que podrían derivar en una investigación judicial. Es sólo una visión de contexto.

Leer más ►La gran pregunta: ¿por qué Perotti elige nombres del pasado para enfrentar problemas del presente?

Perotti cree que la buena sintonía entre Frederic y Saín puede aportar soluciones rápidas a los problemas que vendrán en el verano cuando históricamente los problemas de seguridad recrudecen. La primera cuestión a solucionar en los próximos días es qué sucederá con los 1.200 gendarmes que están asentados con escasa visibilidad en Rosario.

El jefe de la Región Gustavo Campagno dejará la ciudad en los próximos días y con él centenares de efectivos que esperan destino tras las licencias por vacaciones.

A Saín no lo preocupa tanto la corrupción policial como la falta de capacitación y la rusticidad de los cuadros policiales de jerarquía. La corrupción se puede descomprimir con cambios en la estructura de funcionamiento y mayores controles, pero la falta de idoneidad es imposible poder suplirla en un corto plazo.

Saín deberá guiar a una fuerza con 18.000 policías mal formados y escasamente entrenados, con importantes sectores corrompidos por el narcotráfico.

Uno de los ejemplos de ese perfil de policía corrupto y poco calificado es el ex jefe de Contrainteligencia de la Policía de Investigaciones Alejandro Drueta, procesado por tráfico de estupefacientes. Este comisario estaba bajo la lupa desde hace tiempo. Era un hombre muy cercano a Pullaro que buscaba información con los narcos que tenía apuntados, como Actis Caporale, y luego extorsionaba y cobraba coimas de otros vendedores de droga. Los fiscales federales decían que sus dedos estaban marcados en decenas de causas no sólo porque era un corrupto sino también poco eficiente a la hora de no dejar marcas.

No cayó antes porque era un testigo clave en la causa que tenía como acusado al ex jefe de Policía Hugo Tognoli, que terminó liberado por falta de mérito. Druetta había atrapado al narco Carlos Ascaíni, que tenía un supuesto pacto con Tognoli en el sur de la provincia. La justicia determinó que el operativo para su detención estuvo armado, porque tras las pericias el kilo de cocaína que le secuestraron en su auto, sin ninguna investigación previa, resultó ser azúcar impalpable.

Saín deberá guiar a una fuerza con 18.000 policías mal formados y escasamente entrenados, con importantes sectores corrompidos por el narcotráfico. El politólogo sigue sosteniendo una frase que lanzó en 2012 cuando detuvieron a Tognoli, por una investigación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria que él conducía: el principal cartel del narcotráfico en Santa Fe es la policía.

Dejá tu comentario