Las lluvias de junio triplicaron el promedio histórico en Santa Fe: qué dice el nuevo informe meteorológico
El informe semestral elaborado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT reveló que junio terminó con precipitaciones muy por encima de lo habitual en la provincia. En Santa Fe capital cayeron 77,9 milímetros, casi tres veces más que el promedio del mes.
Aunque las lluvias estuvieron concentradas en apenas dos episodios, el acumulado mensual superó ampliamente los registros históricos
El mes de junio dejó un dato que llamó la atención de los especialistas: en Santa Fe capital se registraron 77,9 milímetros de lluvia, un valor que prácticamente triplica el promedio histórico para esa época del año.
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Así lo indica el nuevo informe semestral elaborado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT, que además señala que el comportamiento de las precipitaciones fue muy similar al pronosticado antes del inicio del mes.
Según el documento, inicialmente se esperaba un acumulado de entre 60 y 70 milímetros para la capital provincial. Finalmente, el registro alcanzó los 77,9 milímetros, producto de un leve desplazamiento de las zonas donde se concentraron las precipitaciones.
Dos eventos explican casi toda la lluvia del mes en Santa Fe
Uno de los aspectos más llamativos del informe es que prácticamente toda el agua caída durante junio se concentró en apenas dos episodios. El primero ocurrió entre el 6 y el 7 de junio, mientras que el segundo tuvo lugar el 18 de junio. Fuera de esas jornadas, las precipitaciones fueron muy escasas y prácticamente no hubo eventos significativos.
Esta distribución explica por qué, a pesar de tratarse de un mes con lluvias superiores a las habituales, gran parte de junio transcurrió con condiciones relativamente estables.
Un comportamiento que confirma la tendencia prevista
Los especialistas destacan que el resultado final confirmó las proyecciones realizadas semanas atrás. Si bien hubo pequeños cambios en la ubicación de los mayores acumulados, el escenario general coincidió con lo esperado.
El informe remarca que junio terminó con una anomalía positiva de precipitaciones, es decir, con valores superiores a los históricos para la provincia.
Ahora, la atención de los meteorólogos está puesta en la evolución de julio y, especialmente, en los próximos meses, cuando podrían comenzar a aparecer señales más claras de un cambio en el patrón de lluvias asociado al desarrollo del fenómeno El Niño.




