La aerosilla de la Laguna Setúbal fue furor a principios de la década de 1980 en la ciudad de Santa Fe. En una entrevista con AIRE, Néstor Rabazzi, un exdueño del paseo, contó que el proyecto se montó donde hoy se emplaza el Faro (al oeste) y la punta norte de la Costanera Este.
Desde allí se ascendía -previo pago del boleto- a uno de los 43 pares de asientos colgantes que viajaban 640 metros de distancia sobre la Avenida 7 Jefes, pasaban sobre la confitería Puerto de Palos (hoy es el mirador del Faro), atravesaban la Setúbal sobre los antiguos pilotes ferroviarios y terminaban su viaje en la Costanera Este. Allí funcionaba un complejo turístico y gastronómico, Piedras Blancas.
"La aerosilla fue traída de Alemania por empresarios santafesinos y se utilizaron los pilotes que antes fueron un ferrocarril. Estos pasaban por arriba de la confitería Puerto de Palo", dijo Rabazzi en el programa Cuál es el plan.
El cablecarril contaba de 40 sillas dobles y se convirtió en un atractivo paseo que consistía en el cruce de la laguna. Partía de una plataforma elevada, bajo la cual funcionaba una coqueta confitería e incluía la visita al Complejo Piedras Blancas, donde se construyeron casitas alpinas en las que funcionaban un comedor y comercios variados.
Una plaza para niños y playa en condiciones
Había también una plaza con novedosos juegos para niños. Una peculiar fauna autóctona podía apreciarse en el predio, la que convivía con el público que tenía, además, la posibilidad de disfrutar de la playa, perfectamente acondicionada. Todo esto permitía vivir no solo la aventura del cruce en aerosilla, sino además poder pasar un día de playa con comodidades y atracciones para grandes y chicos.
Qué pasó con la aerosilla de la Setúbal
Esta construcción funcionó muy poco tiempo porque, en 1983 la ciudad de Santa Fe se vio afectada por una crecida extraordinaria del Río Paraná, la cual es muy recordada, ya que terminó por hacer colapsar el Puente Colgante.
Luego de lo sucedido se decidió desarmar la aerosilla, por la falta de estabilidad que tenía la misma, y la estructura fue trasladada a la provincia de Córdoba, en la localidad de Los Cocos.
"Se desarmó y se guardó en unos galpones de Santo Tomé. Un grupo de empresarios tenía la idea de llevarla a Tucumán, al cerro San Javier, de pasada uno de estos empresarios se quedó a dormir en La Cumbre, Córdoba, cerca de Los Cocos y vio que había un descanso, el lugar era apto para la aerosilla y vio una beta de negocio. Se decidió trasladarla", contó Néstor Rabazzi. Esta hermosa historia quedará sumergida en el recuerdo de la comunidad santafesina.
La historia de la aerosilla de la Setúbal en Santa Fe
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