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La historia del Trencito de Tío Leo en Santa Fe: qué pasó y dónde está

Entre los recuerdos de los santafesinos se halla un icónico atractivo que recorría las calles de la ciudad y que alegró tanto a chicos como a grandes. A pesar del paso de los años, el Trencito de Tío Leo aún continúa en la memoria de todos.

Hace ya varios años no se ve por las calles de Santa Fe al Trencito de Tío Leo, aquel vehículo recreativo que en otras épocas supo alegrar a miles de niños con un simple recorrido por la ciudad. Tras una extensa búsqueda por redes sociales y números telefónicos, AIRE pudo dialogar con Leonardo Melano, el creador, dueño y chofer de lo que fue alguna vez una de las principales atracciones santafesinas.

En conversación con AIRE, Melano dio vida una vez más al tan emblemático e icónico Trencito de Tío Leo, contando como fue que surgió la tan brillante idea de su creación.

Cómo nació el Trencito de Tío Leo

Todo comenzó en unas vacaciones en la Toma Vieja, en Paraná, Entre Ríos, a bordo de un "bugui arenero": un automóvil especialmente diseñado para andar en la arena, ya que cuenta con un chasis ligero, ruedas grandes y una carrocería sin techo. "Todos los nenes enloquecían al verlo, todos se querían subir. Fue allí cuando un amigo me dice '¿por qué no te pones a pasear nenitos arriba del bugui?'", luego de mucho pensarlo, Leonardo se dio cuenta de que no era una mala idea, después de todo.

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Uno de los principales planos a la hora de idear el tren. Gentileza de Leonardo Melano.

Uno de los principales planos a la hora de idear el tren. Gentileza de Leonardo Melano.

"Después de llegar a Santa Fe digo 'bueno, hay que hacer un velero, engancharlo al arenero, hay que colocarle asientos, tiene que quedar lindo y seguro para el paseo de los chicos'. Luego de pensar la idea, me junto con Nito Rodelli -artista santafesino y diseñador gráfico- y me comenta que lo que yo debería hacer era un trencito", recordó Leonardo.

Tras haber dado forma a la idea inicial, se puso a trabajar en el diseño del que sería el futuro Trencito de Tío Leo, aunque la forma definitiva surgió de casualidad, según reveló el protagonista de la historia: "Luego de hacer muchos diseños, ninguno me convencía . Pero un día vi a mi sobrino que estaba jugando con un tren, y de ese tren saqué una idea para el diseño, pusimos mano a la obra de nuevo y un 11 de septiembre de 1993 lo inauguramos", precisó.

Cómo fue la construcción del tren

"Nos llevó ocho meses poder terminarlo. Parecía una locura, pero nuestra convicción era muy firme. Compramos un chasis de una camioneta vieja Chevrolet y un moto Ford y comenzamos a construir la primera parte, 'la maquinita', que iba a traccionar todo lo demás", detalló Melano sobre la primera etapa de la construcción.

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La idea surgió en el verano de 1993 y tan solo ocho meses después, Leonardo Melano salía al ruedo. Gentileza Leonardo Melano

La idea surgió en el verano de 1993 y tan solo ocho meses después, Leonardo Melano salía al ruedo. Gentileza Leonardo Melano

La segunda etapa, la fabricación del vagón donde viajarían los nenes, fue la más difícil, no por una cuestión estructural o técnica, sino por motivos emocionales y económicos: "Cuando quiero comenzar con la segunda parte mi cabeza hace un clic, un quiebre, y pienso 'esto es una locura, a donde estoy yendo, a donde estoy apuntando', muchos estaban contentos con la idea, pero otros me decían que estaba loco", explicó el entrevistado.

Y siguió: "En ese momento no tenía un mango, con mi hermano comprábamos autos chocados, los reacondicionábamos y los vendíamos, y para comenzar el proyecto tuve que vender todos los autos. Cuando me quedé sin dinero fui a una empresa que vendía hierros y les presenté el proyecto. Primero me dijeron que estaba loco, pero después de analizar bien la idea, les gustó y me fiaron absolutamente todo". Fue así como se pudo finalizar la construcción del tan emblemático Trencito del Tío Leo.

El 11 de septiembre de 1993 comenzó una historia única que quedó en el corazón de todos los santafesinos. "Íbamos por todos los jardines y escuelas a mostrarle la foto del trencito para promocionarlo, y fue sorprendente como todos me contrataron para que haga un recorrido con los chicos", valoró Melano.

El último viaje del "Trencito de Tío Leo"

Luego de años de trabajo arriba del trencito, de semanas completas de paseos por toda la ciudad, el Trencito de Tío Leo comenzaba a despedirse y a dar sus últimos recorridos. "El tiempo fue transcurriendo, mis hijos comenzaron a crecer, mis padres igual, y llegó el momento en que lo que quería hacer era disfrutar más de mi familia, ya que trabajaba de lunes a lunes sin descanso y al mismo tiempo tenía otros proyectos que me requerían tiempo", detalló Melano respecto a los motivos que lo llevaron a "colgar las llaves" del tren.

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El "Trencito de Tío Leo" era contratado por todos los santafecinos para cumpleaños, despedidas y muchos festejos más. Gentileza de Leonardo Melano.

"Así fue que luego de cumplir los 25 años con el trencito, tomé la decisión de dejarlo. Llegar a esa decisión me costó tres años. El último día de trabajo fue el domingo 6 de agosto de 2017, cuando me contrataron para recorrer la ciudad de Esperanza por el Día del Niño", rememoró el entrevistado sobre su último recorrido al mando del tren.

Dónde se encuentra ahora el "Trencito de Tío Leo"

En agosto de 2021, cuatro años después de aquel último viaje, el tren tomó rumbo hacia otras partes. "Primero se lo vendí a una señora de Gobernador Crespo (departamento San Justo, Santa Fe), que era la tía de un amigo que había manejado el trencito, y me comentó que era para trabajar en un salón de fiestas infantiles".

El recorrido por la calles de Gobernador Crespo no duró mucho, sólo ocho meses aproximadamente. Distintos inconvenientes obligaron a la primera compradora a ponerlo en venta. El segundo comprador fue un joven oriundo de General Ramírez, ciudad ubicada a unos 60 kilómetros de Paraná, en la provincia de Entre Ríos. Allí, el emblemático trencito continúa haciendo historia.

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Luego de un largo recorrido por las calles santafecinas, el trencito tomo rumbo hacia la provincia vecina de Entre Ríos, donde ahora se encuentra llenando de felicidad a los niños entrerrianos. Gentileza de Leonardo Melano.

Luego de un largo recorrido por las calles santafecinas, el trencito tomo rumbo hacia la provincia vecina de Entre Ríos, donde ahora se encuentra llenando de felicidad a los niños entrerrianos. Gentileza de Leonardo Melano.

El camino que atravesó el tan icónico Trencito de Tío Leo dejó marcas en todos los santafesinos y en la historia de la ciudad. Para cerrar, Leonardo Melano expresó: "No lo extraño porque di todo y en todas las instancias puse lo mejor. Me deja tranquilo de que los años vividos fueron hermosos y fue una etapa cerrada correctamente. Pasamos dejando una pequeña huella en el recuerdo de todos los santafesinos", cerró, con profunda emoción.

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