Inclusión en Santa Fe: marchan por los derechos de las personas con discapacidad

La actividad se realizará este viernes 21 de agosto y partirá a las 9 desde el Centro de Día Burburinho, en 9 de Julio 1436. La marcha recorrerá calles del centro hasta llegar a la Plaza 25 de Mayo, donde habrá espectáculos y un refrigerio.

La actividad se realizará este viernes 21 de agosto y partirá a las 9 desde el Centro de Día Burburinho, en 9 de Julio 1436. La marcha recorrerá calles del centro hasta llegar a la Plaza 25 de Mayo.

La actividad se realizará este viernes 21 de agosto y partirá a las 9 desde el Centro de Día Burburinho, en 9 de Julio 1436. La marcha recorrerá calles del centro hasta llegar a la Plaza 25 de Mayo.

Este viernes 21 de agosto, Santa Fe será escenario de la 12ª Caminata por la Accesibilidad e Inclusión de las Personas con Discapacidad, una iniciativa que busca visibilizar los derechos de las personas con discapacidad y poner en discusión las barreras urbanas y sociales que todavía persisten en la ciudad.

La actividad comenzará a las 9 en el Centro de Día Burburinho, ubicado en 9 de Julio 1436, y contará con la participación de concurrentes, familias, escuelas, organizaciones sociales, vecinos y comerciantes. También acompañarán la Defensoría del Pueblo, la Feria de Organizaciones Sociales (FOS) y, este año, el Rotary Club Santa Fe.

La caminata estará guiada por la móvil de la Defensoría del Pueblo y contará con el acompañamiento de inspectores de tránsito de la Municipalidad.

Un reclamo que lleva 12 años

María Laura Giménez, acompañante terapéutica del Centro de Día Burburinho, explicó que la caminata nació a partir de una problemática concreta: las dificultades para trasladar a personas en silla de ruedas por calles y veredas que no se encuentran en condiciones.

El Centro de Día trabaja con 40 concurrentes por día, distribuidos en dos turnos, y con una población de jóvenes adultos con discapacidad profunda asociada a otras discapacidades.

Esta es nuestra décima segunda caminata a favor de la accesibilidad e inclusión de las personas con discapacidad”, explicó Giménez.

La actividad comenzó cuando la institución todavía funcionaba en la zona norte de la ciudad, sobre avenida Blas Parera al 9500. Desde hace tres años, el Centro funciona en su actual sede de 9 de Julio 1436 y la caminata mantiene allí su recorrido.

El problema de los cambiadores

Uno de los reclamos que plantea la institución excede las rampas y las veredas. Giménez explicó que el 90% de los concurrentes no controla esfínteres, por lo que necesita asistencia para el cambiado de pañales. Sin embargo, señaló que los espacios públicos no cuentan con cambiadores adecuados para personas con discapacidad profunda.

“Siempre se encuentra en los baños un cambiador de bebé o el acceso al baño de discapacidad, pero no contamos con un cambiador como para el esquema corporal de nuestros concurrentes”, explicó.

Para el Centro, se trata de una cuestión directamente vinculada con la posibilidad de participar de actividades fuera de la institución. Sin un espacio adecuado para realizar un cambiado, un paseo o una salida puede convertirse en una dificultad para las personas y sus familias.

El recorrido de la caminata

La concentración será a las 9 en 9 de Julio 1436. Desde allí, los participantes partirán por 9 de Julio, realizarán parte del trayecto en media calzada hasta Amenábar y continuarán por esa calle hasta San Martín. Luego recorrerán San Martín y realizarán una vuelta alrededor de la Plaza 25 de Mayo, donde finalizará la actividad.

En la explanada de la plaza habrá espectáculos en vivo y un refrigerio para quienes participen.

Entre las instituciones que acompañarán se encuentran escuelas de la ciudad. Giménez mencionó la participación del colegio San Francisco y de la escuela Belgrano, cuyos integrantes esperarán el paso de la caminata.

La convocatoria es abierta a toda la comunidad.

“Hacer visible aquello que quieren ocultar”

La caminata tiene como lema: “Hacer visible aquello que quieren ocultar y hacer escuchar las voces que quieren callar”. Este año, además, la propuesta invita a vestir de verde, el color de la esperanza.

Para Giménez, la inclusión también se construye a partir de acciones cotidianas que no requieren grandes esfuerzos, pero sí atención y empatía.

Entre los ejemplos mencionó no estacionar vehículos sobre las veredas ni bloquear rampas, mantener los espacios de circulación despejados y prestar atención a elementos que pueden convertirse en obstáculos para personas con discapacidad visual.

También señaló las dificultades que existen con el transporte público y las rampas de acceso, además de los costos de los transportes específicos para personas con discapacidad.

Hay una lista interminable de las cosas que faltan ante la accesibilidad para estas personas”, sostuvo.

Una invitación a mirar las barreras cotidianas

Desde el Centro de Día Burburinho remarcan que la inclusión no depende solamente de grandes obras o políticas públicas. También requiere cambios en conductas habituales.

Ceder el paso a una persona en silla de ruedas, no ocupar una rampa, mantener una vereda transitable o evitar colocar obstáculos en los espacios de circulación son algunas de las acciones que pueden contribuir a una ciudad más accesible.

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