"No se puede respirar"
Para quienes viven allí, el problema no es solo visual. La salud de las familias está en jaque. Una vecina de la zona expresó con angustia la realidad que atraviesa su hogar: "Tengo dos hijos y mis nietos con problemas de asma. Acá se prende fuego todos los días. Vienen empresas, tiran pastillas, jeringas... es un desastre. Nadie controla nada".
"Esto es histórico. Hace 14 años que vivo acá y siempre es igual. Ahora dicen que está 'limpio', pero las montañas de mugre se hacen enseguida", confirmó un vecino.
El humo de las quemas constantes se filtra en las viviendas, haciendo que el aire sea irrespirable. "Cuando prenden fuego no saben lo que es esto. Es una inmundicia. Hay gente enferma y se quejan, pero parece que ya están acostumbrados a toda la mugre que tiran acá", relató otro vecino que reside a solo dos cuadras del foco principal.
Un circuito de impunidad y necesidad
La dinámica del basural es incesante. En apenas 40 minutos de presencia periodística, se contabilizaron al menos cinco vehículos particulares y camionetas descargando desechos. La impunidad es tal que, según pudo constatar el móvil, algunos conductores llegan a tapar sus patentes con bolsas para no ser identificados mientras arrojan vidrios o restos de carnicería.
Basural Los Hornos
Lo que hace dos décadas era una canchita de fútbol donde los chicos del barrio pasaban sus tardes, hoy es un monumento a la desidia.
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Sin embargo, el basural tiene otra cara: la de la subsistencia. La crisis económica empuja a muchas personas a revolver entre los desperdicios para rescatar cartón, papel o metales. "Está la gente que tira y la gente que necesita que vengan a tirar. Hay familias que viven del reciclaje informal o, lamentablemente, de comida en mal estado", explicaron durante la transmisión.
Basural Los Hornos (2)
A pesar de las notas presentadas y los constantes pedidos de intervención, los vecinos aseguran que no hay soluciones de fondo.
Las consecuencias de la desidia:
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Inundaciones: Las botellas y bolsas plásticas taponan las bocas de tormenta. Cuando llueve, el agua corta las calles desde San Juan hasta Gobernador Freire.
Intransitabilidad: La acumulación de basura es tan magnitud que en ocasiones llega a tapar la calzada de calle Zavalla, impidiendo el paso de vehículos.
Riesgo sanitario: En verano, el olor y la proliferación de insectos convierten a la zona en un foco infeccioso insoportable.
Un reclamo que no encuentra eco
A pesar de las notas presentadas y los constantes pedidos de intervención, los vecinos aseguran que no hay soluciones de fondo. "Vienen las máquinas por ahí, sacan y se vuelve a llenar. Acá no hay control de nada, ni un inspector ni cámaras", reclamó una vecina.
Basural Los Hornos (3)
El basural tiene otra cara: la de la subsistencia. La crisis económica empuja a muchas personas a revolver entre los desperdicios para rescatar cartón, papel o metales.
Lo que alguna vez fue un espacio verde hoy es un terreno ganado por la desidia en un barrio que ya no es periférico, sino que ha quedado integrado en el centro geográfico de una ciudad que crece, pero que parece olvidar a quienes conviven con la basura.