Entre enero y diciembre del 2022, la Municipalidad de Santa Fe y la policía retuvieron más de 10.000 motos. El Ejecutivo local retuvo 6.301 y las fuerzas provinciales a partir de abril, fecha en que comenzó a implementarse el decreto del Gobierno Provincial que facultó a la policía a realizar controles en la vía pública retuvieron 2.704. Además, la policía suma otras 1.346 por infracciones a diferentes leyes. La medida, instrumentada para atacar el accionar de los motochorros, arrojó resultados muy positivos, destacaron desde el Ministerio de Seguridad en diálogo con AIRE. Aseguran que el impacto se refleja también en el descenso de delitos cometidos con motovehículos y el robo de las mismas, hecho que sufrieron durante buena parte del año los repartidores.
Una cifra y, por lo menos, dos miradas posibles. Por un lado, la efectividad al momento de los controles que arrojan resultados positivos a la luz de los números. Por otro, la gran cantidad de infractores que circulan por las calles de Santa Fe con ausencia de documentación correspondiente, patentes adulteradas, o directamente vehículos con pedido de secuestro por robo.
No siempre, pero sí en muchas oportunidades, la moto es utilizada como medio de fuga luego de cometer un delito. Así se desprende de los datos que difundió a comienzos del 2022 el Ministerio de Seguridad, previo a la instrumentación del decreto, que indicaban que ocurría en el 70% de los casos.
De acuerdo a los datos oficiales, en la ciudad de Santa Fe es donde la policía retuvo la mayor cantidad de motos: 2.188. Los números son importantes también en ciudades vecinas como Santo Tomé, con 360; Recreo, con 103; San José del Rincón, con 30; Colastiné con 13; y 10 en Sauce Viejo. En la mayoría de los casos, la falta más reiterada es la ausencia y/o adulteración de la patente, motivo que permite el secuestro del motovehículo. Le siguen, en menor medida, infracciones como la falta de casco o de licencia de conducir.
De los ocho meses, noviembre fue donde mayor cantidad de motos secuestró la policía: 478, seguido por octubre con 468 y septiembre con 395. Más atrás quedaron abril y mayo, con 306 y 331, respectivamente, mientras que en junio fueron 193, julio 162, agosto 197 y diciembre, 174.
Para llegar a las más de 10.000 motos además se incluye otras actuaciones de la policía desde comienzo de año que suman 1346. En ese caso, se trata de infracciones vinculadas a pedidos de secuestros activos, intervención de hechos delictivos, hallazgos, entre otras.
Por su parte, la Municipalidad de Santa Fe retuvo desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre del 2022 6301 motos. La constante es la falta de patente, la adulteración o aquellas que son antirreglamentarias. A su vez, en 75 oportunidades fueron por alcoholemia positiva. "Siempre dijimos que la herramienta del decreto provincial sirvió y llegó para colaborar en la normalización del tránsito", explicó Fernando Peverengo, secretario de Control del Municipio en diálogo con AIRE. "Al principio, a muchos les parecía una utopía, pero fue un objetivo que nos planteamos cuando llegamos al área y estamos por buen camino", aseguró entusiasmado por los resultados respecto a la retención de los vehículos en infracción.
De todas, maneras, para el funcionario es clave "no relajarse", continuar con los controles y profundizarlos. "Durante mucho tiempo estuvo naturalizada la circulación en moto bajo la informalidad y eso no puede ser, por eso vamos a seguir avanzando este año con el cumplimiento del uso del caso", señaló como objetivo para el 2023. "Entendemos que desde la Municipalidad podemos colaborar con la Seguridad Pública y esta es una manera de hacerlo", completó Peverengo.
Actualmente, en el Corralón de la Municipalidad se encuentran alojadas 2090 motos, que esperan ser retiradas por sus dueños si es que pudieran acreditar la propiedad o hacer frente al pago de las multas correspondientes.
Los robos de motochorros descendieron casi 50%
El secretario de Política y Gestión de la Información del Ministerio de Seguridad, Jorge Fernández, dijo que los delitos protagonizados por motochorros bajaron casi un 50% desde abril, cuando la policía pudo empezar a retener motos a partir de la publicación del decreto del gobernador, Omar Perotti.
"La justificación o la razón por la cual una persona es chequeada o su moto controlada, está relacionado con la reglas de tránsito. Esto posibilita prevenir algunos delitos, la justificación del control no tiene que ver estrictamente con la seguridad pública, pero los efectos impactan sobre el objetivo de la seguridad pública que es la prevención del delito", explicó el funcionario.
Cuándo la policía de Santa Fe puede retener las motos
1. Cuando se trata de vehículos inseguros, como aquellos que no reúnen las condiciones de seguridad necesarias tanto mecánicas como las vinculadas con los elementos de seguridad.
2. Las motos que circulan sin identificación, los que circulan sin placas o con modificaciones que dificultan corroborar la titularidad del vehículo.
3. Cuando el conductor no tiene o se niega a exhibir la documentación para circular, ya sea personal o del vehículo.
4. Cuando el vehículo es conducido por personas no habilitadas para el tipo de vehículo que conducen, inhabilitadas, con habilitación suspendida, o que no cumplen con las edades reglamentarias para el tipo de vehículo.
5. En caso de que en la moto se transporte a más personas que las que permite la capacidad del vehículo. En esta situación puntual, el vehículo podrá circular, siempre y cuando no reúna ninguna de las demás condiciones a partir de las cuales se lo deba retener, si desciende las personas que exceden la capacidad del vehículo.
Durante el procedimiento se solicitará la documentación personal de todos los ocupantes del vehículo, además se requerirá al conductor la licencia de conducir habilitante y la cédula de identificación del vehículo.
Con la información aportada se dará conocimiento a la Central de Emergencias 911, a los fines de determinar si sobre las personas y/o el vehículo existen requerimientos judiciales o inhabilitación para circular, en cuyo caso se actuará de conformidad a la normativa vigente.





