El río Iguazú volvió a crecer y cerraron la Garganta del Diablo: qué relación tiene con el fenómeno del Niño en Santa Fe

El meteorólogo Pablo Lucero explicó por qué cerraron el acceso a uno de los principales atractivos de las Cataratas y anticipó cómo impactará la crecida en el río Paraná.

Las intensas lluvias en la cuenca alta del río Iguazú y el fenómeno de El Niño impactaron en la crecida registrada esta semana.

Las intensas lluvias en la cuenca alta del río Iguazú y el fenómeno de El Niño impactaron en la crecida registrada esta semana.

El aumento del caudal del río Iguazú, producto de las intensas lluvias registradas en la región, provocó el cierre preventivo de la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú. El meteorólogo Pablo Lucero explicó en AIRE que la medida es habitual ante las crecidas y anticipó un nuevo repunte del río Paraná.

La entrevista completa a Pablo Lucero en AIRE:

La imagen del enorme caudal de agua en las Cataratas del Iguazú sorprendió a muchos visitantes durante las vacaciones de invierno. Sin embargo, el meteorólogo Pablo Lucero aclaró que se trata de un fenómeno normal en esa zona y que el cierre de la pasarela de la Garganta del Diablo responde a un protocolo preventivo ante el rápido aumento del nivel del río.

Según explicó en diálogo con AIRE, las intensas lluvias registradas en Misiones, Corrientes y el sur de Brasil provocaron un incremento significativo del caudal del río Iguazú. En algunas zonas se acumularon entre 100 y 220 milímetros de precipitaciones, mientras que en sectores del sur de Brasil los registros también alcanzaron valores elevados.

Por qué cerraron la pasarela de la Garganta del Diablo

Lucero explicó que la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo se habilita cuando el río tiene un nivel más bajo y las condiciones son seguras para los visitantes. Ante un incremento del caudal, el acceso se cierra de manera preventiva.

“El río Iguazú tiene un comportamiento parecido al del río Salado, como si fuera un río de montaña. Está muy encajonado y, con variaciones en la cantidad de agua, eleva rápidamente su nivel”, explicó el especialista.

La velocidad de la crecida fue uno de los factores determinantes para disponer el cierre. Según detalló, en apenas 12 horas el nivel del río había aumentado 2,10 metros. Además, en un período de 24 horas se había registrado una suba de 3,30 metros en Puerto Iguazú.

“Puede tranquilamente en 12 o 24 horas levantar otros dos, tres o cuatro metros teniendo en cuenta las lluvias que ocurrieron aguas arriba”, advirtió Lucero.

Por ese motivo, el acceso permanece cerrado por tiempo indeterminado. La reapertura dependerá de la evolución del nivel del río y de las precipitaciones que se registren en las zonas ubicadas aguas arriba.

El río Paraná también tendrá un nuevo repunte

El aumento del caudal del río Iguazú también tendrá impacto en el río Paraná. Lucero anticipó que el nivel del Paraná volverá a subir como consecuencia del agua que llega desde los distintos afluentes de la cuenca.

El meteorólogo recordó que a fines de junio se habían registrado precipitaciones cercanas a los 200 milímetros en la región, lo que provocó que el nivel del río en Puerto Iguazú pasara de 10 a 18 metros.

Ahora, tras las nuevas lluvias, se espera otro ascenso importante. “Es muy probable que nuevamente toque los 18 o 19 metros”, señaló.

En el puerto de Santa Fe, el río Paraná se encuentra actualmente alrededor de los 3 metros, aunque días atrás había alcanzado los 3,20 metros, una referencia que Lucero suele tomar como cercana al nivel normal para la zona.

Qué relación tiene el fenómeno de El Niño con la crecida

Pablo Lucero explicó que el aumento del caudal del río Iguazú ya puede considerarse uno de los primeros efectos del fenómeno de El Niño en esa región, aunque aclaró que el fenómeno no comienza a impactar de la misma manera y al mismo tiempo en todos los puntos del país.

“El Niño en esa zona ya empezó; en nuestra zona todavía no”, explicó.

El especialista remarcó que no debe confundirse la declaración del fenómeno en el océano Pacífico con el momento en que comienzan sus efectos concretos en cada región. Las fechas de inicio, mayor intensidad y finalización pueden variar según el área geográfica.

En ese sentido, sostuvo que las condiciones actuales en la cuenca del Iguazú son compatibles con el escenario que se venía anticipando para los próximos meses: un aumento progresivo de los niveles del río Paraná durante el invierno.

El monitoreo se extiende a toda la cuenca

Lucero explicó que el comportamiento del río Paraná en Santa Fe depende de los aportes de distintos cursos de agua. Por eso, el seguimiento incluye las lluvias y los niveles del río Iguazú, el río Paraná en territorio brasileño y el río Paraguay.

“Esos son los tres brazos que alimentan a nuestro río Paraná”, explicó.

La evolución de las lluvias en Brasil y en el noreste argentino será clave para determinar cómo continúa la crecida del río Iguazú y cuánto impactará en los niveles del Paraná durante las próximas semanas.

Por el momento, la pasarela de la Garganta del Diablo continúa cerrada y su reapertura dependerá de la evolución de la crecida y de las condiciones de seguridad en el lugar.

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