Isabel llegó a Santa Fe este jueves por la noche con varios de sus hijos para ganarse el pan como lo hace desde hace 50 años: vendiendo choripanes, hamburguesas y sandwiches de bondiola en canchas, recitales y eventos de todo tipo. “Vinimos a las 10 de la noche, pasamos frío, pero venimos preparados. Esto es lo nuestro”, cuenta con una sonrisa tranquila y la voz curtida por la calle.
LEER MÁS ► Recital de La Renga en Santa Fe: habrá 42 cortes de calles y un operativo especial desde la madrugada del sábado
Es la madre de ocho hijos, cinco de los cuales trabajan en el mismo rubro. "Mi otra hija también trabaja vendiendo golosinas y semillitas en la cancha", agrega. La mayoría se crió entre brasas, chimichurri y pan casero. La historia es más que laboral: es emocional, es la raíz de una familia.
Silvina, una de sus hijas, se emociona al recordar cómo todo comenzó: "Nosotros decimos siempre que de chicos jugábamos a vender choris. Para nosotros era eso: nuestra infancia, nuestros domingos, nuestra familia. Y con esto pudimos estudiar, casarnos, hacer nuestra vida sin dejar de estar al lado de mamá".
LEER MÁS ► Entradas agotadas, hoteles llenos y acampes: Santa Fe palpita el show de La Renga
El puesto es parte de la cultura popular. Estuvieron en las canchas de Rosario Central, de Newell's, en San Nicolás, y ahora suman otro evento masivo a su lista: el show de La Renga en Santa Fe. Allí, donde miles de fanáticos se reunirán a cantar, la familia estará con su parrilla encendida, ofreciendo el choripán que aprendieron a hacer con orgullo.
LEER MÁS ► Entradas agotadas, hoteles llenos y acampes: Santa Fe palpita el show de La Renga
"Esto lo empezamos por necesidad. Éramos muchos y había que salir a trabajar", recuerda Isabel. Su esposo, que ya no está, también fue parte de esta historia. “Íbamos todos juntos. Yo con el cochecito y los chicos, a donde fuera, ahí estaba el puesto”, cuenta con una mezcla de nostalgia y alegría.
Aunque en un primer momento se instalaron en un espacio verde, la municipalidad les pidió reubicarse. “Nos vamos a poner enfrente, ya nos asignaron el lugar. Lo importante es poder trabajar”, dice Isabel.
LEER MÁS ► José Palazzo, a dos días del esperado show de La Renga en Colón: "Este lugar es icónico"
Entre risas, anécdotas y algo de llanto contenido, la familia agradece cada oportunidad. Y mientras el aroma del chimichurri casero se mezcla con el aire fresco de la mañana santafesina, queda claro que no se trata solo de vender comida: se trata de mantener viva una historia de amor, coraje y brasas encendidas.