El Cementerio Municipal de Santa Fe, símbolo del descanso eterno de los santafesinos, lugar donde confluyen restos de figuras reconocidas de la historia de la ciudad, espacios de valor arquitectónico.
Sin embargo, en estos últimos años el cementerio es ícono de robos, vandalismo y olvido. Si bien se han realizado trabajos por parte de la gestión que encabezó el intendente saliente, Emilio Jatón, el sitio nota un deterioro importante en varios puntos.
La necrópolis se compone de un total de 11 hectáreas, siendo más grande incluso que el barrio Fonavi San Jerónimo. En él se pueden apreciar mausoleos y panteones, entre los que podemos citar: asociaciones civiles, mutuales, congregaciones religiosas dependientes o no del Arzobispado local (Parroquia Ntra. Sra. De Lourdes, Panteón del Clero, Panteón de las Carmelitas Descalzas), así como otras sociedades, como por ejemplo, la logia armonía (masonería).
Por otra parte, a lo largo de estos años fue observada de reojo por parte de las gestiones municipales, ya que reparar y poner en valor el espacio en su totalidad demandaría una gran inversión.
Ante la falta de soluciones, el símbolo del descanso eterno en estas últimas temporadas se ha convertido en la tierra del abandono y de las profanaciones constantes.
En varias oportunidades, AIRE contó que el cementerio fue víctima de saqueadores de tumba que, sin ningún tipo de respeto, destrozaban panteones, nichos, y arrancaban todo lo que tenía valor de aquellos que descansan en la necrópolis.
AIRE hizo una recorrida por la necrópolis el jueves 18 de enero y allí se observó que tanto el ala norte como el ala sur sufren falta de mantenimiento. Desde el municipio son conscientes de que hay posibilidades que en la actualidad pueda ocurrir un hecho similar al de 2017, cuando la sección 126 cedió y se derrumbaron 130 nichos.
Esa fue una de las postales más tristes que la ciudad de Santa Fe le regaló a la Argentina, con más de 100 cajones en el suelo y los familiares sin saber dónde estaban los restos de sus seres queridos.
Con respecto al ala sur oeste, la que está en situación más crítica, desde el municipio reconocen que en su momento se hicieron las reubicaciones correspondientes de la sección 126, pero quedó trunca la demolición de todo ese sector.
Como allí aún hay secciones que son visitadas por familiares, por los peligros de derrumbe, las personas deben ingresar con un encargado de seguridad para dejar las flores y acompañar un momento a sus seres queridos.
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Si se mencionan las gestiones que se han llevado adelante por parte del ejecutivo municipal en estos últimos años, debemos regresar en el tiempo, a noviembre del 2018. En aquel entonces, el concejal de la ciudad de Santa Fe, Emilio Jatón, solicitaba informes sobre las obras que había ejecutado el gobierno de José Corral desde 2016 hasta ese año.
El gobierno de Jatón, que culminó hace poco menos de cincuenta días, en un principio realizó tareas de reparación y mantenimiento de los crematorios, se derrumbaron algunas las secciones 119º, 120º y 125º, y parcial de la 136º, dando lugar a un nuevo espacio abierto y la transformación de la sección de nichos remanentes en una galería.
Además de la incorporación de vehículos para el patrullaje de la Guardia de Seguridad Institucional.
Por otro lado, Luz Balbastro, actual directora ejecutiva del Cementerio Municipal, después de estos 40 días de gestión comentó, en diálogo con AIRE, cómo encontró el lugar: "Nos encontramos con una falta de gestión, con algo absolutamente estático, por ejemplo la boleta de gas estaba vencida el mes de julio, de las cuatro motoguadañas que tenemos en el parque de herramientas solo funcionaba una, el único tractor con el que contamos había que empujarlo porque no se había hecho el cambio de la batería. Aproximadamente 15 mil nichos y bóvedas vencidas. Este primer panorama que tenemos es preocupante. Aquellos que visitan nuestro cementerio nota una dejadez".
“Lamentablemente, uno sufre. Nos encontramos con secciones como las 150, 87 y 144, donde no se les ha hecho el mantenimiento de los techos y permanente hay filtraciones. No se mantuvieron los desagües pluviales, troncales que sirven como desagüe al cementerio, tuvimos que implementar un plan de ordenamiento territorial en desmalezar y limpiar, recorrer sección por sección para poner en condiciones dignas y las bóvedas”, agregó.
Desde la actual gestión creen que con un presupuesto aprobado y con las herramientas financieras, hay una primera etapa donde en seis meses se puede llegar a cambiar la calidad de servicio que se está brindando.
Por último, en cuanto a los trabajos que quiere realizar la Municipalidad rápidamente, la funcionaria destacó: “Vamos a abordar primero las secciones 150, 87 y 144, que son las que ediliciamente han sufrido más el avance de tiempo y la falta de gestión, las mismas se encuentran en el corazón del cementerio”.
Desde la dirección del cementerio quieren hacer cumplir una ordenanza que data del año 2012, donde se crea un museo ancestral a cielo abierto en el cementerio local.
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