El amor a los 40: cuando sé quién soy y qué cosas ya no voy a negociar

Ni salvadores ni cuentos de Disney. Una charla cruda y real junto a tres especialistas sobre cómo habitamos los vínculos en la madurez, el peso del amor propio y el arte de volver a elegirnos sin desdibujarnos en el intento. Lejos de la idealización de los 20 y de la prisa social de los 30, herramientas, sexualidad y la regla innegable de hacer las paces adentro para amar afuera.

En la estación sobre amar, se habló de cómo habitamos el amor hoy.

En la estación sobre amar, se habló de cómo habitamos el amor hoy.

El amor es el centro de esta estación que ya no se vive desde la idealización de los 20, sino desde la elección, la libertad, el autoconocimiento y, muchas veces, la deconstrucción de lo que nos dijeron que "debía" ser una relación.

A los 20 amábamos con más hormonas y con un guión que sonaba a mapa de ruta: el amor de pareja, la casa, el "juntos para siempre". A los 30, amamos corriendo contra el reloj biológico o las expectativas sociales.

Pero... ¿Qué pasa a los 40? El amor cambia porque nosotras ya no somos las mismas. Empezamos a redescubrir a la persona que somos, casi como a una desconocida. Y el desafío se vuelve doble: amarnos así, tal cual somos, y amar a otro sin desdibujarnos en el intento.

Ana Blanc, psicóloga y sexóloga, y Virginia Hubeaut, psicóloga especialista en terapia de parejas.

Ana Blanc, psicóloga y sexóloga, y Virginia Hubeaut, psicóloga especialista en terapia de parejas.

El amor, ¿se vuelve más real? ¿A veces más crudo? ¿Más libre? ¿Más pragmático? Lo cierto es que ya no buscamos a alguien que nos "salve" de nada, porque ya aprendimos a salvarnos solas.

“Me amo, después existo”

En esta estación sobre amar, nos propusimos hablar de cómo habitamos el amor hoy: con nuestras historias, con el pasado, con cuerpos reales, con mañas hermosas y con una regla innegable: para amar bien afuera, primero hay que hacer las paces adentro.

Para desandar este camino, la psicóloga y sexóloga Ana Blanc, la psicóloga especialista en terapia de parejas Virginia Hubeaut y la psicóloga Laila Tomas, nos ayudan a pensar sobre el amor, la sexualidad y las nuevas formas de relacionarnos con otros.

"Claro que es un desafío. Es volver a amar, porque nos encuentra después de una ruptura, o en un momento de la vida en la que ya fui madre —o lo quiero ser—, o me estoy encontrando con una soledad que no tuve antes”, explica Virginia Hubeaut. La especialista califica esta etapa como un volver a conocerse para registrar qué queremos del amor, despojadas de lo que alguna vez imaginamos o idealizamos.

El fin del relato de Disney y el peso de los "no negociables"

Por su parte, Laila Tomas pone el foco en los límites claros que trae la madurez: “Sé lo que no quiero negociar porque sé quién soy. Cuando amamos en etapas más tempranas, a veces lo hacemos para agradar al otro, porque entendemos que es la única manera en que nos pueden llegar a amar. Un libreto dictado por Disney, los mandatos y los relatos sociales”.

La psicóloga explicó que cuando va pasando el tiempo, vamos haciendo una selección entre lo que quiero, lo que necesito y lo que el otro quiere también. “Ahí es donde empiezo a tener mis negociables y mis no negociables”, sentenció.

Llenar la caja de herramientas

Para cerrar el mapa, la psicóloga y sexóloga Ana Blanc analiza cómo el factor biológico y la experiencia transforman nuestra perspectiva: “Cada desamor y cada experiencia vivida nos va aumentando nuestra caja de herramientas. A veces, en la juventud, se mezcla la falta de herramientas con la efervescencia de las hormonas, y eso hace que no tomemos decisiones del todo sanas o que nos cueste entender ciertas dinámicas del amor. Las hormonas nos empujan a un terreno más impulsivo donde no media tanta razón, porque en ese momento está bueno hacer lo que sentís todo el tiempo".

Laila Tomas, psicóloga, y Mercedes Vazquez Rossi, quien representó el pensar y sentir de las mujeres en la mesa.

Laila Tomas, psicóloga, y Mercedes Vazquez Rossi, quien representó el pensar y sentir de las mujeres en la mesa.

“Por eso, a los 40, el amor propio empieza a jugar fuerte. Es el momento donde entendemos que en la pareja —y también en la sexualidad— los negociables y los no negociables son los que marcan el verdadero norte de nuestra libertad”, explicó.

Autorizarnos el malestar a los 40 para cambiar

Mercedes Vazquez Rossi representa el pensar y sentir de las mujeres en la mesa. Destacó la posibilidad que tienen las mujeres de a partir de los 40 de autorizarse el malestar y decir “no estoy cómoda con esto”.

“El amor de pareja, el amor propio, la sexualidad y los fracasos. Abrimos una puerta emotiva que grita acá estoy con esto que quiero, con esto que soy. Con esto que me gusta y donde ya se que no quiero transar, porque me conocí y me hundí en mis profundidades, sabiendo que siempre hay que seguir intentándolo”, reflexionó.

El programa completo de Comer, rezar, amar y crear

Las más leídas