Una situación atípica se registra desde fines de la semana pasada en un jardín maternal ubicado en la zona comercial de Avenida Aristóbulo del Valle, en la ciudad de Santa Fe: un grupo de vecinos y comerciantes del lugar salieron a “escrachar” al jardín por presuntos maltratos contra los niños y las niñas que asisten, mientras que las directivas de la institución niegan los hechos y aseguran que son víctimas de amenazas por parte de esos mismos vecinos. La Municipalidad de Santa Fe intervino y citó, por separado, a los comerciantes y a las autoridades del jardín. Hasta este lunes, no se había registrado ninguna denuncia formal ni ante la Policía ni tampoco ante la Justicia.
Todo comenzó el último jueves cuando los vecinos del jardín salieron a denunciar en los medios de comunicación –y también a través de las redes sociales– al jardín de infantes por los ruidos molestos que serían, siempre según su relato, producto de presuntos gritos y maltratos de las docentes hacia los niños.
A raíz de estas denuncias, autoridades municipales se reunieron el viernes, en primer lugar, con tres comerciantes y vecinos del jardín. En ese encuentro, del que participó el secretario de Educación y Cultura del municipio, Paulo Ricci, junto a otros funcionarios, los denunciantes manifestaron ser testigos de supuestos gritos e insultos proferidos a los niños y niñas que asisten a la institución.
Tras escuchar a los vecinos, los funcionarios de la Municipalidad se comprometieron a "profundizar las verificaciones pedagógicas en el jardín" y evaluar con la Fiscalía Municipal y las áreas de Niñez las medidas a seguir, según consta en el acta firmada luego de la reunión por todos los participantes.
Este lunes se llevó a cabo un segundo encuentro relacionado con este conflicto, en el que las autoridades municipales se reunieron, esta vez, con la directora del jardín maternal cuestionado. La mujer negó las acusaciones de maltrato infantil y dijo que "es normal que niños pequeños lloren o se expresen a los gritos en determinadas situaciones".
En el acta de la reunión también se dejó asentado que una de las asistentes escolares que trabaja en el establecimiento denunció por amenazas a un comerciante que participó del primer encuentro con el municipio. Si bien el jardín abrió sus puertas este lunes, los padres decidieron no llevar a sus hijos. También hubo un escrache con carteles anónimos en la puerta del establecimiento.
La Municipalidad de Santa Fe, única institución interviniente en el conflicto hasta el momento, ya que no existen denuncias formales en la Policía o la Justicia, decidió continuar la comunicación entre las partes "a fin de lograr que se preserve el interés superior perseguido, que es el bienestar y la protección de los derechos de los niños y niñas" que asisten al jardín.



