Cómo anticipar la crecida del río Paraná en Santa Fe con El Niño: qué indican Corrientes y Reconquista
El seguimiento de los niveles del río permite estimar escenarios para la costa santafesina, aunque la evolución dependerá de las lluvias y del aporte de agua desde el norte.
Mientras Corrientes permite anticipar el escenario más desfavorable de la crecida, Reconquista ayuda a estimar con mayor precisión cuándo podría llegar el agua a Santa Fe.
La crecida del río Paraná mantiene en alerta a quienes siguen de cerca su evolución en la costa santafesina. En un contexto marcado por el fenómeno de El Niño, conocer la altura del agua en los puertos de Corrientes y Reconquista permite anticipar posibles escenarios para Santa Fe, aunque cada registro aporta información diferente y no garantiza una fecha exacta para la llegada de la crecida.
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Fabián Rossi, vecino de la zona de la costa y propietario de la Náutica KM0, ubicada en el kilómetro 2,2 de la Ruta Provincial 1, en Colastiné Norte, explicó cómo interpretar esas mediciones y por qué es importante observar tanto los niveles del río como las condiciones que se presentan aguas arriba.
La principal diferencia es que Corrientes funciona como una referencia para estimar el escenario más desfavorable que podría enfrentar Santa Fe, mientras que Reconquista permite seguir más de cerca la evolución del río y proyectar lo que podría ocurrir durante la semana siguiente.
El río Paraná subió más de dos metros en Corrientes en 15 días
Los registros del puerto de Corrientes muestran la magnitud del aumento que experimentó el río durante la primera mitad de octubre.
El 1° de octubre de 2026, el Paraná registraba una altura de 4,16 metros. El 16 de octubre, el nivel llegó a 6,23 metros. Esto representa un incremento de 2,07 metros en apenas 15 días.
La medición más reciente también muestra que el río se encuentra cerca de los niveles de referencia establecidos para ese puerto: el nivel de alerta está fijado en 6,50 metros y el de evacuación, en 7 metros. Al registro del 16 de octubre le faltaban 27 centímetros para alcanzar el primero y 77 centímetros para llegar al segundo.
Además, entre las 3 y las 6 de la mañana del 16 de octubre, el nivel pasó de 6,13 a 6,23 metros: una suba de 10 centímetros en tres horas.
Estos datos permiten dimensionar la velocidad con la que aumentó el nivel del Paraná en Corrientes. Sin embargo, para interpretar qué puede suceder en Santa Fe, es necesario considerar cómo evolucione el aporte de agua desde el norte y qué ocurra durante su recorrido río abajo.
Por qué la altura del río en Corrientes sirve para anticipar el peor escenario
Según explicó Rossi, la altura registrada en Corrientes no permite establecer por sí sola una fecha precisa para la llegada de la crecida a Santa Fe. Su principal utilidad es ofrecer una referencia para estimar hasta dónde podría llegar el nivel del río si se mantienen determinadas condiciones.
En su explicación, señaló que el aporte de agua desde la zona de Iguazú es uno de los factores que pueden modificar los tiempos de llegada. Al momento de la consulta, el registro mencionado por Rossi para Iguazú era de 33 metros, un nivel que, según indicó, implicaba un importante aporte de agua desde el norte.
“Si eso se mantuviese en el tiempo, a vos te llega a los 15 días el agua de Corrientes”, explicó.
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Sin embargo, aclaró que el escenario puede cambiar si el nivel en Iguazú desciende y disminuye la presión del agua que llega desde esa zona. También pueden influir las lluvias que se produzcan entre Corrientes y Santa Fe.
Por eso, la altura de Corrientes debe interpretarse como una referencia para estimar un escenario posible, no como una cuenta regresiva exacta.
Rossi planteó que, si el río se mantuviera en los 6,23 metros registrados el 16 de octubre, ese valor permitiría comenzar a proyectar un escenario para Santa Fe que se vería a los 15 o 20 días. En cambio, si continuara subiendo y alcanzara alturas mayores, también cambiaría el nivel que podría esperarse aguas abajo.
Como ejemplo, mencionó la posibilidad de que Corrientes llegara a los 7,50 metros. En ese caso, el escenario para Santa Fe podría ubicarse entre los 6,50 y los 6,70 metros, según la estimación expuesta por el referente de la costa. Se trata de una proyección condicionada a la evolución del río, no de un pronóstico confirmado.
Reconquista, la referencia para saber qué puede pasar la semana siguiente
Mientras Corrientes ayuda a dimensionar el escenario más desfavorable, el puerto de Reconquista ofrece una referencia temporal más cercana para seguir la evolución del Paraná hacia Santa Fe.
Rossi explicó que, al observar los registros de Reconquista, es posible tener una idea más concreta de lo que podría ocurrir durante la semana siguiente. La cercanía geográfica permite utilizar esa medición para hacer proyecciones de más corto plazo, aunque tampoco elimina la incertidumbre que generan las lluvias y los cambios en el caudal.
Durante la explicación difundida en el programa Ahora Vengo, Luis Mino tomó como referencia una altura de 4,50 metros en Reconquista y planteó que, para la semana siguiente, el nivel podría ubicarse aproximadamente entre los 4,40 y los 4,60 metros.
Ese rango debe entenderse como una estimación realizada durante el programa a partir de los datos disponibles, y no como un valor confirmado para una fecha futura.
La comparación entre ambos puertos permite comprender por qué es importante seguir más de una medición: Corrientes ayuda a evaluar la magnitud que podría alcanzar la crecida, mientras que Reconquista permite ajustar las expectativas sobre su evolución inmediata.
El Niño y la importancia de seguir la evolución del Paraná
El fenómeno El Niño agrega un factor de atención al seguimiento del río, porque puede favorecer períodos de lluvias abundantes en distintas zonas de la cuenca del Paraná. Sin embargo, su presencia no determina por sí sola la altura que alcanzará el río en Santa Fe ni permite anticipar una fecha exacta para el pico de la crecida.
La evolución dependerá de la cantidad de agua que llegue desde el norte, de las condiciones hidrológicas de los próximos días y de las precipitaciones que se produzcan en el trayecto hacia la provincia.
Por eso, el aumento registrado en Corrientes durante la primera mitad de octubre es un dato relevante, pero no alcanza por sí solo para establecer cómo continuará la crecida en Santa Fe.
La lectura conjunta de los niveles de Corrientes y Reconquista permite construir escenarios y actualizar las proyecciones a medida que aparecen nuevos registros. En ese seguimiento, la diferencia entre una referencia de largo alcance y otra más cercana en el tiempo resulta fundamental para interpretar qué puede pasar en la costa santafesina.
La conclusión de Rossi es que no alcanza con mirar un número aislado: hay que observar cómo evoluciona el río, qué ocurre aguas arriba y qué condiciones se presentan durante el recorrido del agua. Esa combinación de factores es la que permitirá ajustar las estimaciones para Santa Fe en los próximos días.






