Se espera que el repunte del río Paraná -que este jueves 27 de octubre alcanzó los 3,08 metros en el Puerto de Santa Fe- impacte positivamente en el ecosistema de toda la región y la costa santafesina. Particularmente, especialistas aseguran que este fenómeno beneficiará a la pesca en los próximos años, “ya que los peces se encuentran en este momento del año en pleno período reproductivo, y la creciente ayudará a la supervivencia de los huevos y larvas”.
Así lo explicó a AIRE el biólogo Pablo Scarabotti, investigador e integrante de Instituto Nacional de Limnología, Inali. “Dado que la creciente se da en primavera, en coincidencia con el período de desove, ayudará muy positivamente a la supervivencia de los huevos que vayan a poner los peces en este momento”, indicó.
En este sentido, añadió que en general “las especies más importantes -bogas, surubíes, sábalos, dorados y patíes- coordinan sus ciclos reproductivos con los ciclos de las crecientes del río, y cuando el río crece, estos peces desovan los huevos que estuvieron desarrollando durante los últimos meses y los liberan para luego ser fecundados por los machos. Cuando el río crece e inunda las islas y bañados, esos huevos son llevados por la corriente a los sitios de cría, en lagunas y bañados donde tienen alimento y refugio. Esto favorece en gran medida a su supervivencia en comparación con períodos donde el río permanece bajo”.
Debido a la bajante histórica, Scarabotti explicó que en los últimos 3 años, la reproducción de los peces se vio muy afectada, por lo que reiteró lo positivo de este fenómeno de creciente en este momento del año. Por otra parte, el especialista comentó que las bajantes y las crecidas son procesos naturales de la dinámica del río.
Cambios en el paisaje
Por su parte, el investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias del Litoral, José Pensiero, aseguró que el repunte del río Paraná ya genera un gran impacto en la vegetación de las islas y todos los cursos de agua. “Se trata de comunidades vegetales que están acostumbradas a las crecidas y bajantes, y así como aparecen en tiempos muy cortos y de forma explosiva, pueden desaparecer de un momento para otro”, señaló. En tanto indicó que “de ningún modo estas especies desaparecen, porque en general tienen amplia distribución y no están limitadas a esos lugares”.
En este sentido, ejemplificó que “en nuestras costaneras se formaron bosques de alisos y de sauces durante la bajante y se van a mantener hasta tanto no haya una crecida del río importante. Mientras tanto, en el interior de estos bosques se va generando una sedimentación y pueden formarse islas”.
Pensiero también calificó como muy positivo este repunte, tanto para la vegetación como para la fauna “porque se va generando un hábitat para ella”. Sin embargo, insistió en lo dinámico de estos fenómenos, que hacen que un año puede verse un paisaje, y al tiempo, otro diferente”.
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