La bajante histórica del río Paraná obligó a Aguas Santafesinas a modificar sus sistemas para poder proveer del servicio a los ciudadanos. En las tomas de agua de Santa Fe, San José del Rincón, Reconquista y Rosario se realizaron algunas refacciones para que las bombas puedan trabajar adecuadamente.
En la capital provincial hay dos tomas de agua: una en el río Santa Fe y otra en el Colastiné. Ambas fueron modificadas. El vocero de Aguas Santafesinas, Germán Nessier, explicó que hace unos meses -cuando el río presentó las primeras marcaciones históricas- en la toma del río Santa Fe colocaron dos bombas sumergibles, para lo que fue necesario modificar el sistema inicial. El nuevo material tiene un diseño especial que permite suspender las bombas desde el muelle.
En Colastiné se instaló un sistema de conducto que ingresa al cauce del río. "Hay una bomba sumergible anclada, diferentes a las que estaban inicialmente en la toma", indicó Nessier. Se trata de"un acueducto de 500 metros con una cañería de 250 milímetros de diámetro", precisó.
El hombre de Aguas Santafesinas aclaró que desde que comenzó a notarse la bajante del río, empezaron con las tareas de monitoreo. "Se vienen tomando medidas adecuadas para cada caso con bombas suplementarias", aseguró, y agregó que el último fin de semana realizaron modificaciones en la toma de Arroyito, en Rosario.
En relación a la capacidad de captación de las bombas de acuerdo a los límites del río, Nessier explicó que "siempre se pueden introducir variables". Sin embargo, destacó el trabajo de los sistemas en un escenario que no es normal.
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