Así funciona M3, el programa de Seguridad que ordena el policiamiento urbano basado en "evidencia estadística"
El programa del Ministerio de Seguridad reorganiza el despliegue policial en las principales ciudades de Santa Fe a partir del análisis estadístico del delito, con foco en la prevención, la eficiencia operativa y la reducción de los tiempos de respuesta.
Las tres letras del programa M3 resumen su lógica de funcionamiento: mapeo del delito, métricas del trabajo policial y monitoreo de la criminalidad.
El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe implementa en la provincia el programa M3, una estrategia que busca reorganizar el despliegue policial en el territorio urbano de la provincia a partir de información concreta y análisis estadístico. El objetivo es pasar de un modelo sustentado en la intuición a uno basado en la evidencia.
En diálogo con el programa Ahora Vengo, el director de Estadística Criminal, Ramiro Galassi, explicó que M3 apunta a “ordenar a la policía en la calle” y a fortalecer el trabajo operativo en las principales ciudades de la provincia.
Las tres letras del programa resumen su lógica de funcionamiento: mapeo del delito, métricas del trabajo policial y monitoreo de la criminalidad. A partir de estos ejes, el sistema evalúa de manera semanal los resultados del despliegue policial y ajusta las estrategias según el comportamiento del delito en cada zona.
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El programa vincula de forma directa el patrullaje con la información estadística criminal: “Se trata de consolidar un modelo de policiamiento profesional, con decisiones respaldadas por datos y no por percepciones”, señaló Galassi.
Indicadores y tipos de delitos analizados
M3 trabaja sobre dos universos delictivos diferenciados. Por un lado, los hechos de violencia altamente lesiva, como homicidios y personas heridas por armas de fuego. Por otro, los delitos predatorios, entre los que se incluyen robos, robos calificados, hurtos y tentativas.
La separación responde a que cada tipo de delito presenta dinámicas, horarios y modalidades distintas, lo que exige respuestas operativas específicas. Para medir el desempeño policial, el programa analiza indicadores como identificaciones de personas y vehículos, aprehensiones, traslados, y secuestro de armas y rodados.
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Según datos que brindó Galassi, el tiempo promedio de atención del 911 ante incidencias de prioridad general o alta bajó de 17 a 6 minutos.
Recuperar presencia policial y mejorar la respuesta
Uno de los resultados centrales del programa es la recuperación de la operatividad en la vía pública. Según indicó Galassi, el sistema sostiene un promedio de 80 móviles policiales por hora destinados a la atención de las demandas del 911, lo que permitió reducir de manera significativa los tiempos de respuesta.
Según datos que brindó Galassi, el tiempo promedio de atención ante incidencias de prioridad general o alta bajó de 17 a 6 minutos, un cambio que impacta directamente en la capacidad de intervención ante situaciones críticas.
El esquema de despliegue se organiza en tres capas: una primera orientada a la respuesta inmediata del 911; una segunda focalizada en problemas específicos, como delitos predatorios en corredores comerciales o zonas de alta concurrencia; y una tercera destinada a la supervisión permanente del trabajo policial en calle.
Toda esta información se encuentra disponible de manera diaria para la conducción policial, lo que permite tomar decisiones operativas en tiempo real y ajustar el despliegue según la evolución del delito en cada territorio.