El mismo día en que se inician los movimientos de obras para la reconstrucción del terraplén Garello -punto crítico en las defensas de Colastiné Norte y San José del Rincón-, el Gobierno anunció que se llamará a licitación para realizar tareas de mantenimientos en todo el anillo defensivo que protege al Gran Santa Fe -donde vive más de medio millón de personas-, con una inversión que a valores actuales ronda los 2.000 millones de pesos.
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Así lo reveló el secretario de Asuntos Hídricos de la Provincia, Roberto Gioria. El funcionario explicó que en algunos puntos de las defensas se produjeron distintos grados de erosión, provocados sobre todo por la circulación de vehículos. Además, será imprescindible avanzar con la limpieza de las cunetas que bordean el costado interior de las defensas.
"Se trata de una obra grande, que deberá avanzar en distintos frentes y durante un tiempo prolongado", remarcó.
Pero más allá de los aspectos técnicos de este proyecto, Gioria advirtió que para realizar estos mantenimientos será imprescindible que centenares -¿o miles?- de familias que se asentaron sobre las defensas o en los costados de los terraplenes durante los últimos años abandonen el lugar.
Según el funcionario, en estos momentos no existen definiciones de dónde serán reubicadas estas familias y de qué manera se llevará adelante este proceso. "Es un trabajo que deberemos realizar junto a los Municipios involucrados", afirmó.
En el caso del anillo defensivo, Gioria aseguró que los terraplenes están preparados para cumplir con los objetivos para los que fueron construidos, pero las tareas de mantenimiento son "imprescindibles". Es que el paso de vehículos, las construcciones irregulares y el movimiento de suelos, hicieron que en algunos puntos los terraplenes no alcancen la altura necesaria para proteger al Gran Santa Fe.
Este mediodía, estaba prevista una reunión entre funcionarios provinciales y de la Municipalidad de Santa Fe para evaluar la situación de las construcciones que se siguen levantando dentro de las áreas de reservorios, sobre todo en cercanías del río Salado. Se trata de una situación que desde mediados de 2022 viene planteando AIRE en una serie de sucesivos informes periodísticos, pero este proceso de asentamientos irregulares nunca se detuvo.
San José del Rincón, Arroyo Leyes, Colastiné Norte, Colastiné Sur, La Guardia, El Pozo, Bajada Distéfano, Alto Verde, Varadero Sarsotti, Av. Circunvalación sobre el Salado, son algunos de los puntos del Gran Santa Fe que preocupan a las autoridades, por la construcción de viviendas. En general, son casas consolidadas y de material que avanzan hasta el borde mismo de los taludes o, incluso, sobre ellos.
Las autoridades provinciales reconocen que sobre las defensas de Varadero Sarsotti se produce uno de los fenómenos más preocupantes. No solo por la cantidad de viviendas construidas, sino porque los asentamientos se extendieron sobre ambos lados del terraplén y también en la parte más alta del anillo.
El director provincial de Localización y Adquisición de Tierras, Francisco Alda, reconoció la gravedad de la situación e hizo hincapié en las urgencias. Los municipios afectados deberán elevar un informe con la cantidad precisa de personas que deberán ser trasladadas, para permitir los trabajos de reparación de las defensas.
Alda remarcó que "los municipios tendrán que ofrecer tierras. Les dije que por favor necesitamos saber dónde estamos parados y que de manera urgente me informen para que yo pueda comenzar a negociar con las familias. No es fácil. Hoy te dicen que les gusta el lugar, después que no les gusta, que no quieren irse lejos, que prefieren ir a la casa de un pariente, que necesitan dinero para materiales".
"Es una cuestión dinámica. Lo más difícil es el trabajo de los asistentes sociales que tienen que conversar con las familias, es duro, es complejo. Deben ver si tienen hijos, a qué escuela asisten, cuántas personas mayores viven. Es un trabajo social importante", advirtió.
En algunos casos el Estado entregará los materiales para las nuevas viviendas. En otros, aportará el dinero. No se descarta que se pida la colaboración del Movimiento Los Sin Techo para llevar adelante este proceso.
Se espera un período de ríos altos desde el último trimestre de 2023
Hace apenas una semana, el Ing. Juan Borus, del Instituto Nacional del Agua (INA), advirtió que "hay que prepararse para que el último trimestre del año esté caracterizado por aguas altas... Hay que tomar medidas porque está claro, si pasa lo mismo que en el 2009 esa gente -asentada junto a las defensas- tendría problemas de afectación de aguas altas, crecida e inundación. Esto no es pronóstico, pero es un marco de situación que tiene la mayor probabilidad de ocurrencia".
En este sentido, Roberto Gioria planteó que si bien "está previsto un río alto, puede venir una crecida normal... Que esté previsto El Niño no quiere decir que haya una gran crecida del Paraná, han ocurrido Niños en los cuales el Paraná no ha tenido este tipo de fenómenos".
"Lo que sí está pronosticado, con un porcentaje muy alto, es El Niño, o sea, mayor volumen de evaporación de agua disponible, para que precipite. Ahora, lo que no se sabe es dónde va a caer y cómo va a estar ese volumen cayendo distribuido en el tiempo", insistió Gioria.
Con respecto al terraplén Garello, el funcionario provincial aseguró que las obras podrán continuar incluso con una crecida de los ríos, salvo que se trate de un fenómeno extraordinario.
"Al principio de la gestión hicimos un trabajo ahí, en el Garello. Ensanchamos el terraplén, le pusimos más masa, tiene un cuerpo mucho más importante, así que estamos resguardados para que no ocurra nada crítico", expresó.
El plazo de obra es de 12 meses, pero los pronósticos plantean crecidas a partir del último trimestre de este año.
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