La parroquia Santa María junto a la Cruz, en barrio Altos del Valle, suma una obra que ya emociona a quienes la visitan. Se trata del mural de los santos, una intervención artística que completa el trabajo iniciado con la escena del Gólgota y que se convierte en un nuevo punto de encuentro entre el arte y la fe.
El proyecto, impulsado por el padre Olidio Panigo y llevado adelante por el artista Hugo Lazzarini, demandó más de dos meses de trabajo y ya genera un fuerte impacto en la comunidad.
Un mural que une arte y espiritualidad
El padre Panigo destacó el valor profundo de la obra, no solo desde lo estético, sino también desde lo espiritual. “Es una manera de hacer presente la respuesta a Jesús a través de la vida, a través del testimonio de los santos”, explicó.
El mural, de 13 metros de largo por 2 de alto, reúne a unos 50 santos de distintas épocas, incluyendo figuras cercanas a la historia y la identidad religiosa de la región.
Según el sacerdote, la obra logra algo poco frecuente: interpelar a quienes la observan. “He visto a los chicos quedarse mirando el mural, atraídos por la belleza. Es una verdadera obra de arte”, relató.
Una obra que transforma el espacio y a quienes lo habitan
La intervención artística no solo embellece el templo, sino que también genera una experiencia distinta en quienes lo visitan. “El silencio de las personas que miran los murales dice mucho. Se llena el corazón a través de la belleza y los valores espirituales”, sostuvo Panigo.
El trabajo de Lazarini ya había dejado su huella con el mural del Gólgota, inaugurado en diciembre. Ahora, esta nueva obra amplía esa experiencia, especialmente en el marco de la Semana Santa.
“Es un enriquecimiento no solo para la iglesia, sino para todo el barrio y la ciudad”, remarcó el sacerdote.
El proceso detrás de la obra
Por su parte, el artista Hugo Lazzarini explicó que el mural surgió casi de manera natural mientras trabajaban en la obra anterior. “Veíamos que las paredes estaban demasiado blancas y nos pareció interesante pintar una alegoría religiosa”, contó.
La elección de los santos no fue azarosa. Se priorizaron figuras con cercanía a los fieles y a la identidad local.
“Son modelos a seguir. Personas como nosotros que entendieron el llamado”, señaló. El proceso fue exigente: más de dos meses de trabajo, jornadas intensas y pintura en altura.
“La principal dificultad fue mi edad y subirme a los andamios, pero lo hice con mucha voluntad y alegría”, expresó Lazzarini, de 77 años.
Un mensaje que trasciende la obra
Más allá del impacto visual, el mural busca dejar un mensaje claro. “Estas imágenes son motivadoras para que quien esté en la iglesia los reconozca como modelos a seguir”, explicó el artista.
Cada figura fue pintada respetando su historia, sus atributos y su simbolismo, en una composición que, aunque parece espontánea, responde a un equilibrio cuidadosamente pensado.
La obra ya está abierta al público y se espera que durante Semana Santa reciba a una gran cantidad de visitantes. En Altos del Valle, el arte dejó de ser solo decoración: ahora es también una forma de encuentro, reflexión y fe compartida.
Temas
Te puede interesar



