Alberto Gaffuri, el único ingeniero civil que estuvo en Malvinas: "Pasé 66 días construyendo refugios, caminos y pistas para los soldados"
El ingeniero de Vialidad Nacional, convocado bajo bandera sin armas, visitó Santa Fe, pasó por AIRE y contó cómo fue trabajar en las islas durante la guerra, con suelo de turba, una red vial de apenas 19 kilómetros y máquinas que parecían de juguete.
Gaffuri fue el único ingeniero civil que estuvo en Malvinas: pasó 66 días en las islas, hasta el 16 de junio de 1982.
Alberto Gaffuri, ingeniero civil de Vialidad Nacional, estuvo en la ciudad de Santa Fe, donde brindó una charla en el Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas. Pasó además por los estudios de AIRE para compartir su historia. Es el único ingeniero civil que estuvo en las islas durante el conflicto de 1982, y 66 días de su vida estuvieron dedicados a construir refugios, caminos y pistas para los soldados argentinos.
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Un reencuentro después de 44 años
Apenas ingresó al centro de ex combatientes, Gaffuri se encontró con un suboficial de la compañía de ingenieros que había estado con él en Malvinas y a quien no veía desde hacía 44 años. También habló por teléfono con otros camaradas y se reencontró con dos veteranos de Vialidad. Hoy sigue en contacto con muchos de ellos, y destacó el vínculo que los une: "se entienden como nadie".
Civil, voluntario y convocado bajo bandera
Gaffuri, que en 1982 tenía 37 años, fue voluntario por Vialidad junto a sus compañeros. Cuatro de ellos fueron convocados bajo bandera, con el mismo estatus que cualquier soldado, pero sin armas. Según contó, en toda la gesta de Malvinas solo cinco civiles fueron convocados bajo bandera. Sus compañeros de Vialidad tenían 48, 48 y 56 años.
Explicó que decidió ofrecerse porque, para quien juró la bandera, la jura marca un cambio de vida. Recordó además que en los años 1978 y 1979, en plena tensión con Chile, había trabajado en obras para las fuerzas armadas y de seguridad, entre ellas pistas de emergencia ocultas en rutas, y que hoy esa técnica se usa en el mundo, cada vez más, ante desastres naturales.
Del 2 de abril al 12: la llegada a las islas
El relato de los días previos al viaje es preciso. El viernes 2 de abril se produjo el desembarco argentino. El lunes Gaffuri se presentó en la oficina de Vialidad para ofrecerse como voluntario y el martes 6 se presentaron formalmente. Al día siguiente debían presentarse en Campo de Mayo, donde pasaron la Semana Santa. El domingo a la noche despegaron desde Palomar y el lunes 12 de abril llegaron a Puerto Argentino.
Allí recibió la ropa y el equipo de soldado: una campera que le quedaba chica, un casco y los borceguíes, que sigue considerando "los mejores del mundo". Conserva todo ese equipo. Contó que una mujer japonesa dueña de una tintorería, al ver la campera y saber que venía de Malvinas, se puso a llorar y le agradeció.
Un trabajo sin recursos: topadoras "de juguete" y suelo de turba
La primera misión fue en el hospital militar que se estaba instalando: había que lograr un helipuerto para las evacuaciones. Gaffuri recordó que no había nada y que el suelo, en un 95% de turba, es "pésimo", ya que se ablanda con el deshielo y se vuelve barro.
Con un equipo muy reducido, empezaron a trabajar con una topadora chica, que parecía de juguete y que puso en marcha un compañero que llamó "MacGyver" por su habilidad para arreglar cualquier máquina con un rollo de alambre y una llave inglesa. Gaffuri recordó que los barcos con el equipamiento no llegaron, y que si hubiera llegado el buque Formosa, cargado con equipos de Vialidad y de ingenieros, "cambiaba la guerra".
Contó también que toda la red vial de las islas era de apenas 19 kilómetros, y que en los pozos de zorro los soldados tuvieron problemas porque el agua subía desde abajo.
La obra del helipuerto, cerca del hospital, permitió que los helicópteros llegaran con heridos del frente de combate y que fueran atendidos y derivados hacia el buque hospital Bahía Paraíso.
Los días más duros
Gaffuri recordó varios momentos en que la muerte estuvo muy cerca. Uno fue el ataque de un avión inglés a baja altura: "Eran cuatro luces coloradas", dijo, y al levantarse vio la esquina de una losa destruida. Otro fue una caminata de regreso a su compañía, cuando notó que los pájaros, que de noche no vuelan, se levantaban: "Todos los animales presienten los ruidos antes que el ser humano". Se tiró al suelo y poco después cayó una bomba inglesa de 500 libras muy cerca.
El día más duro anímicamente fue el 14 de junio, cuando comenzaron a llegar columnas de soldados que se habían quedado sin municiones o habían sido sobrepasados. Gaffuri permaneció en las islas hasta el 16 de junio, dos días después del alto el fuego, y se fue con los últimos 12 civiles que quedaban.
Una historia que no siempre se cuenta
Gaffuri valoró el aporte de los civiles en las islas: 94 personas de empresas públicas como ENTel, Radio Nacional, Gas del Estado, YPF y Canal 7. Recordó que YPF operaba desde 1973 con una planta de gas, algo muy valorado por los isleños, y que los vuelos de LADE funcionaban llenos entre el continente y las islas.
También destacó el comportamiento de los isleños durante el conflicto. Contó que dos médicas inglesas y personal del hospital civil atendieron a los heridos argentinos, "porque los heridos no tienen bandera", y que dejaron libres espacios para las camas.
Fe en el reclamo de soberanía
Consultado sobre la actualidad del reclamo por Malvinas, Gaffuri dijo tener "muchísima fe, más de la que ustedes se imaginan", aunque prefirió no adelantar detalles. "Tengamos fe", resumió. Sobre las causas de la guerra, opinó que Argentina debía lograr al menos que flameara la bandera argentina en las islas ante el cumplimiento de los 150 años de ocupación británica, para evitar que pasara el plazo que consolida la ocupación.
Gaffuri invitó a la audiencia a visitar el museo del Centro de Ex Combatientes de Santa Fe, a conversar con los veteranos y a buscar material en internet: "En YouTube pongan Vialidad Nacional Malvinas".
Ante el agradecimiento de un oyente por defender las Malvinas, respondió con humildad: "No me agradezcan a mí. Yo lo veo por mis soldados". Si se encontrara con ellos y les dijera que al día siguiente se van a Malvinas, aseguró, la respuesta sería: "¿A qué hora salimos?".






