“Lo que hicimos aquí es empezar a poner la reflexión sobre este lugar”, sostuvo Emilio Jatón, secretario de Derechos Humanos de la provincia, en diálogo con la prensa.
En los últimos tres meses, el predio fue señalizado por completo y se incorporaron nuevas tecnologías, como georadares, para explorar los subsuelos, guiados por testimonios orales recolectados por organizaciones. “Queremos refrendar la lucha, pero también queremos refrendar la búsqueda”, señaló Jatón.
El sitio fue utilizado por el Ejército durante la última dictadura como centro de enterramientos clandestinos. Las tareas de investigación y señalización se articulan con los organismos de derechos humanos, que asisten semanalmente.
“Las organizaciones con gente de la Secretaría vienen aquí a trabajar en la exploración del suelo. También trabaja la gente de Antropología Forense”, detalló el funcionario.
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La Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe puso en valor el contenido y el recorrido de Campo San Pedro.
Hugo Koffman, integrante del Foro contra la Impunidad, destacó la importancia del trabajo que se mantiene a pesar del contexto político actual.
“En este contexto nacional donde más que negacionista el Gobierno reivindica el terrorismo de Estado, eso nos hace valorar mucho más aún la decisión de la Secretaría de seguir con las políticas en derechos humanos”, sostuvo.
Con más de 2.000 hectáreas, el campo presenta desafíos para identificar zonas específicas por los cambios en el paisaje. “Tenemos testimonios que hablan de fusilamientos, pero los lugares son difusos porque el monte cambió”, explicó Koffman.
También criticó la insistencia del Ejército en retomar el uso del predio, aunque la Justicia Federal continúa garantizando el uso del predio como sitio de memoria.
“Todos los años el Ejército presenta una nota pidiendo volver al campo. Nos parece atroz esa actitud. Nunca hicieron la autocrítica. Encima quieren volver a entrenar caminando sobre los huesos de los desaparecidos”.
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El renovado recorrido está abierto a las visitas, y forma parte del trabajo de construcción de memoria, verdad y justicia. “Conocerlo es una cuestión de conciencia”, resumió Koffman.