Vitrificación de óvulos: cómo preservar la fertilidad y por qué la edad es un factor clave

La postergación de la maternidad plantea nuevos desafíos para la medicina reproductiva. El doctor Santiago Gervasini explicó cómo funciona la vitrificación de ovocitos, qué factores influyen en la calidad de los óvulos y qué alternativas existen para preservar la fertilidad.

La vitrificación de ovocitos permite conservar una posibilidad reproductiva para el futuro.

La vitrificación de ovocitos permite conservar una posibilidad reproductiva para el futuro.

La maternidad se posterga cada vez más por diferentes motivos personales, profesionales y económicos. Frente a este cambio cultural, la medicina reproductiva cuenta con una herramienta que permite preservar óvulos para utilizarlos en el futuro: la vitrificación de ovocitos.

El doctor Santiago Gervasini, especialista en medicina reproductiva de SIGRE Procrearte Santa Fe, advierte que uno de los principales problemas sigue siendo la falta de información sobre cómo evoluciona la reserva ovárica.

La clínica es un centro de medicina reproductiva que ofrece evaluación y diagnóstico de infertilidad, tratamientos de fertilidad, diagnóstico genético preimplantacional y planificación familiar, entre otros servicios.

La medicina reproductiva cuenta con una herramienta que permite preservar óvulos para utilizarlos en el futuro: la vitrificación de ovocitos.

La medicina reproductiva cuenta con una herramienta que permite preservar óvulos para utilizarlos en el futuro: la vitrificación de ovocitos.

“Ha habido un cambio cultural muy importante que hace pensar en un deseo de maternidad después de los 30, incluso 40 años, y ese cambio cultural no se ve acompañado de un cambio biológico. La biología de la mujer, de la especie humana en sí, sigue siendo la misma”, sostuvo en diálogo con AIRE.

Según explicó el especialista, la reserva ovárica disminuye progresivamente a lo largo de la vida y la caída se vuelve más marcada alrededor de los 37 años. A esto se suma otro factor determinante: la calidad de los óvulos.

“La calidad de los óvulos es cuán probable ese óvulo me pueda generar un embrión apto para tener un embarazo normal y eso también va declinando con el tiempo. Se empiezan a ver cambios importantes a nivel del ovocito después de los 35 años”, señaló Gervasini.

Reserva ovárica: qué ocurre con los óvulos a lo largo de la vida

La reserva ovárica comienza a formarse antes del nacimiento. Una mujer tiene aproximadamente seis millones de folículos durante la vida intrauterina. Al nacer, esa cantidad se reduce a alrededor de un millón y, con la pubertad y las primeras menstruaciones, quedan aproximadamente 400.000.

Los folículos son las estructuras que contienen los óvulos dentro de los ovarios. Durante cada ciclo menstrual no se pierde solamente el folículo que finalmente ovula: se recluta un grupo y, mientras uno predomina, los demás se pierden. “Entonces, a medida que va aumentando la edad, esa reserva va disminuyendo”, explica.

La disminución de la reserva ovárica comienza a acelerarse de manera significativa alrededor de los 37 años. La reserva puede estimarse mediante análisis de sangre y ecografías, estudios que permiten conocer las características particulares de cada paciente.

Pero cantidad y calidad no son exactamente lo mismo. “A la reserva que nosotros podemos estimar con un análisis de sangre, una ecografía, se le suma otra variable importante que es la calidad de los óvulos”, remarcó.

Cómo es el proceso de vitrificación de óvulos

La vitrificación permite congelar óvulos maduros para conservarlos y utilizarlos posteriormente. El primer paso consiste en evaluar la reserva ovárica de la paciente para diseñar un tratamiento personalizado.

La disminución de la reserva ovárica comienza a acelerarse de manera significativa alrededor de los 37 años.

La disminución de la reserva ovárica comienza a acelerarse de manera significativa alrededor de los 37 años.

“Primero debemos estimar cómo es la reserva ovárica de esa paciente con análisis de sangre, ecografía para, una vez que sepamos qué reserva ovárica tiene, podamos personalizar el tratamiento que se hace”, detalló Gervasini.

Luego comienza una etapa de estimulación ovárica mediante medicación inyectable que la paciente puede aplicarse diariamente. El objetivo es lograr que se desarrollen varios folículos en lugar de uno solo.

Una vez que los folículos están próximos a la ovulación, se realiza una punción transvaginal bajo sedación para recuperar el líquido folicular y obtener los óvulos. Posteriormente, los ovocitos son evaluados en el laboratorio por un embriólogo y los que se encuentran maduros pueden vitrificarse.

El procedimiento ambulatorio es ambulatorio. “Son unos 12 a 14 días en que dura la estimulación y posteriormente a la punción se aconseja que ese día tenga licencia, pero después puede continuar con su vida habitual”, explicó.

De esta manera, la paciente puede mantener su rutina laboral durante buena parte del tratamiento y no necesita paralizar sus actividades cotidianas.

¿Cuántos óvulos conviene congelar?

No existe una cantidad universal que garantice un embarazo. El resultado depende principalmente de la edad de la paciente, la cantidad de ovocitos obtenidos y sus antecedentes.

El resultado del procedimiento depende principalmente de la edad de la paciente, la cantidad de ovocitos obtenidos y sus antecedentes.

El resultado del procedimiento depende principalmente de la edad de la paciente, la cantidad de ovocitos obtenidos y sus antecedentes.

“En líneas generales, uno piensa que una cantidad de 15 ovocitos es un buen número para criopreservar, pero va a depender principalmente de la edad en la que lo hace la paciente y los antecedentes”, señaló Gervasini.

También existen herramientas que permiten estimar, de manera personalizada, cuántos óvulos podrían ser necesarios para aumentar las posibilidades de éxito.

Una vez congelados, los óvulos presentan una alta tasa de sobrevida durante el proceso de descongelación. A partir de allí pueden ser fertilizados, formar embriones y posteriormente evaluar cuáles son viables.

La edad de la mujer es un factor determinante

La edad aparece como uno de los principales factores asociados a los resultados de los tratamientos de fertilidad. “En todo este trayecto, la edad de la paciente es el mayor factor de riesgo a medida que se incrementa para tener resultados adversos”, afirmó Gervasini.

Por eso, la diferencia entre preservar los óvulos a una edad u otra puede ser significativa. “Realmente cambia radicalmente los resultados que uno puede obtener si estamos hablando de óvulos de los 38 años o óvulos de los 34”, explicó.

El especialista considera que el acceso a la información debe formar parte de la consulta médica para que cada mujer pueda tomar decisiones sobre su futuro reproductivo.

“Creo que estamos en un proceso bisagra de dar mayor información al paciente, que realmente sea el paciente el que decide y no el profesional, el ginecólogo, el que toma la conducta de y da la información o no la da”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que incluso mujeres menores de 30 años podrían conocer cómo se encuentra su reserva ovárica. Tener una reserva con valores considerados óptimos no significa necesariamente que exista una indicación para vitrificar, pero conocerla puede aportar información para tomar decisiones.

Cuánto tiempo pueden conservarse los óvulos congelados

Una vez vitrificados, los óvulos quedan fuera de la actividad biológica. Por eso, según explicó Gervasini, el tiempo de conservación no implica que las células continúen envejeciendo. “Una vez que preservás esas células se detiene la actividad biológica, por lo tanto es lo mismo tenerla vitrificada 10 días que 3, 4, 10, 15 años”, explicó.

La utilización posterior estará relacionada con las regulaciones y con las condiciones de salud de la paciente. En términos generales, hasta los 50 años podría considerarse la fertilización y transferencia de un embrión en una paciente sana y sin comorbilidades.

¿La vitrificación garantiza un embarazo?

La preservación de óvulos no significa que exista una garantía de embarazo futuro. Las posibilidades dependen de diferentes factores, principalmente de la edad en la que se realizó la vitrificación y de la calidad y cantidad de los óvulos disponibles.

La edad aparece como uno de los principales factores asociados a los resultados de los tratamientos de fertilidad.

La edad aparece como uno de los principales factores asociados a los resultados de los tratamientos de fertilidad.

En los tratamientos de fertilidad algunas pacientes logran el embarazo en el primer intento, mientras que otras necesitan atravesar varios tratamientos hasta encontrar un embrión adecuado.

“Hay pacientes que lo logran al primer intento y hay otras que hasta dar con el embrión adecuado, tienen que pasar por varios tratamientos”, señaló.

Además de la edad y los factores genéticos, el especialista destacó que la calidad del óvulo también está relacionada con el proceso que atravesó esa célula a lo largo de los años.

“Cuando hablamos de un óvulo de los 35 años, ¿qué calidad tiene? Es la sumatoria de la disminución de la calidad determinada genéticamente por envejecimiento celular, pero también todo lo que fue ese estilo de vida a lo largo de todo el tiempo”, explicó.

En ese sentido, mencionó variables vinculadas al estilo de vida, como el tabaquismo, el sedentarismo y la obesidad, que pueden influir sobre las probabilidades de obtener óvulos de buena calidad.

“No es lo mismo un óvulo de una paciente de 30 años que fue saludable, que tuvo buena alimentación, a aquella paciente que fue tabaquista, con sedentarismo, obesidad”, señaló.

Ovodonación: cómo funciona y cuándo se recurre a ella

Otra alternativa dentro de la medicina reproductiva es la ovodonación, mediante la cual una paciente puede recibir óvulos donados. En este procedimiento, las donantes atraviesan un proceso de selección que contempla antecedentes médicos y psicológicos y estudios genéticos destinados a descartar enfermedades genéticas prevalentes.

“Las mujeres que son donantes pasan por una selección muy estricta con respecto a antecedentes médicos, antecedentes psicológicos, estudios genéticos”, detalló. Una vez seleccionada, la donante realiza una estimulación para recuperar sus óvulos, que posteriormente pueden ser utilizados por una paciente receptora.

En el proceso de selección también se tienen en cuenta características de la receptora o de la pareja, como altura, color de pelo, grupo sanguíneo y origen étnico, con el objetivo de evaluar la compatibilidad dentro del programa de ovodonación.

Gervasini aclaró que la ovodonación no debe entenderse como un tratamiento de segunda categoría. “La donación no es un tratamiento que debamos juzgar, al contrario, es un tratamiento con muchos beneficios”, sostuvo.

Qué cobertura tienen las obras sociales

La cobertura de la vitrificación de ovocitos depende de la causa por la cual se realiza el procedimiento. Según explicó Gervasini, las obras sociales reconocen la vitrificación cuando existe una causa biológica, como puede ocurrir frente a un tratamiento oncológico que implique quimioterapia. En esos casos, señaló, la cobertura es del 100%.

También mencionó situaciones como la endometriosis severa cuando la paciente debe atravesar una cirugía que pueda comprometer los ovarios.

En cambio, actualmente no está contemplada de la misma manera la vitrificación por motivos sociales, como sería el caso de una mujer que decide postergar la maternidad para el futuro.

La preservación de la fertilidad como una decisión personal

La vitrificación de ovocitos permite conservar una posibilidad reproductiva para el futuro, pero no elimina el impacto que tiene el paso del tiempo sobre la fertilidad ni garantiza que posteriormente se logre un embarazo.

Por eso, Gervasini insiste en la importancia de contar con información antes de que la edad se convierta en una limitación. “Hoy tenemos la herramienta de la vitrificación de ovocitos como una posibilidad anterior a, si postergamos la maternidad, poder recurrir a óvulos propios”, afirmó.

La decisión, en definitiva, debe ser individual y acompañada por información médica adecuada. El objetivo de la preservación no es imponer una edad para maternar, sino ampliar las posibilidades de elección de aquellas mujeres que todavía no definieron si quieren ser madres o que, por diferentes circunstancias, decidieron postergar ese proyecto.

SIGRE Procrearte Santa Fe: un centro integral de medicina reproductiva

SIGRE Procrearte Santa Fe es un centro especializado en medicina reproductiva y molecular que aborda de manera integral los problemas de fertilidad y salud reproductiva.

La institución cuenta con servicios de evaluación y diagnóstico de infertilidad, tratamientos de fertilidad de baja y alta complejidad, preservación de la fertilidad, ovodonación, inseminación intrauterina, fertilización in vitro (FIV) e inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI).

SIGRE Procrearte Santa Fe es un centro especializado en medicina reproductiva y molecular.

SIGRE Procrearte Santa Fe es un centro especializado en medicina reproductiva y molecular.

También ofrece el método ROPA y alternativas de gestación subrogada, además de diagnóstico genético preimplantacional, estudios genéticos, planificación familiar y programas de donación de óvulos y semen.

La propuesta apunta a concentrar las distintas herramientas de la medicina reproductiva en un mismo espacio. “Contamos con la complejidad de la misma manera que la tiene el centro en Buenos Aires y abordamos la medicina reproductiva en su totalidad”, señaló el especialista.

El abordaje se complementa con distintas áreas vinculadas a la salud reproductiva, entre ellas genética, andrología, endocrinología, nutrición y psicología. La clínica también incorpora herramientas de inteligencia artificial para la evaluación de la calidad de los ovocitos y la optimización de los tratamientos, de acuerdo con la información institucional.

SIGRE Procrearte Santa Fe funciona en Facundo Zuviría 4090, en la ciudad de Santa Fe.

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