Milán es una ciudad fantasma y en silencio. El brote de coronavirus encerró a toda la gente, que está en cuarentena estricta desde hace diez días y solo sale para ir al supermercado o a la farmacia. “Lo más grave es lo que pasa en las hospitales, en donde hay gente agolpada en los pasillos y las terapias intensivas que están colapsadas”, cuenta la periodista santafesina Virginia Priano, que está viviendo en Milán.
Lo que pasa en el norte de Italia, sobre todo en Bérgamo, es una gran enseñanza para países como la Argentina. Es un ejemplo del infierno que esta pandemia puede generar sino se toman medidas a tiempo. “Ayer hablé con un periodista de la RAE y me contó que Bérgamo parece un lugar en guerra, es mucho peor de lo que uno se imagina”, insistió Priano en una entrevista en vivo con Luis Mino -en el programa Ahora Vengo- desde una plaza del barrio Porta Nova que parece un desierto. Es una zona céntrica de Milán, muy moderna y con muchas oficinas, que está prácticamente vacía desde hace tres semanas.
En lo personal, la periodista contó que lo que más la afecta es no poder salir. Lleva cuatro semanas encerrada con su marido y sin ver a ninguna otra persona, salvo cuando va al supermercado.
“En los hospitales están pidiendo respiradores y se necesitan médicos y enfermeros especializados en cuidados críticos, gente con experiencia no recién recibidos”, advirtió la periodista. En las afueras de Milán se comenzó a construir un hospital de campaña y el gobierno italiano intenta que la pandemia no se traslade al centro y sur de Italia, donde hay menos infraestructura (el norte italiano es la parte más rica del país).
“El problema es que aquí los números todavía no bajan, a pesar de las medidas. Ayer hubo 3.000 nuevos contagios y 345 fallecidos. El pico máximo de contagios lo esperan para el fin de semana o la semana próxima. Estiman entre 35.000 y 40.000 casos la semana que viene”, adelantó Priano.
En lo personal, la periodista contó que lo que más la afecta es no poder salir. Lleva cuatro semanas encerrada con su marido y sin ver a ninguna otra persona, salvo cuando va al supermercado.
Aquí se puede ver la entrevista completa en Aire de Santa Fe.
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