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Salud Psicología | psicoanálisis | Redes sociales

Vínculos sanos: psicotips para construir relaciones que nos hagan bien

Las formas de interacción actuales están transformando la manera en que nos comunicamos y nos vinculamos. A través de las redes sociales sabemos constantemente lo que hace y piensa el otro, pero muchas veces esa comunicación carece de verdadera reciprocidad.

En el mundo de los vínculos donde el deseo de conexión a través de las redes sociales convive con el miedo a la vulnerabilidad, aparecen formas de relacionarnos que pueden generar dudas o incomodidad.

¿Cómo reconocer un vínculo sano?

Un vínculo sano no es aquel en el que nunca hay conflictos, sino aquel en el que podemos expresarnos sin miedo y resolver las diferencias con respeto.

Si en tus relaciones (con tu pareja, amistades, hijos o padres):

  • Podés decir lo que sentís sin temor a ser juzgado
  • Hay confianza mutua
  • Lo que compartís es valorado
  • Se acompañan en decisiones y se escuchan
  • Los conflictos se resuelven sin violencia

Entonces estás construyendo un vínculo sano.

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Si lo que compartís es valorado, también estás construyendo una relación que hace bien.

Si lo que compartís es valorado, también estás construyendo una relación que hace bien.

En cambio, si:

  • Sentís confusión o incomodidad con el ritmo de la relación
  • Se juzgan o critican constantemente
  • Usan en su contra lo que alguna vez se confiaron
  • Ante los conflictos aparecen insultos, gritos o silencios que bloquean el diálogo

Es importante que sepas que estos son indicadores de un vínculo poco saludable.

La clave está en encontrar un punto de equilibrio necesario para estar lo suficientemente cerca para cuidar, pero lo bastante lejos para no asfixiar. El verdadero amor incluye límites y respeto, tanto hacia uno mismo como hacia el otro.

Psicotips para construir vínculos sanos:

  • Escuchá tus sensaciones y no ignores cuando algo te incomoda
  • Registrá tus emociones ante mentiras, chantajes, engaños o intentos de control y gestionalas mediante el diálogo
  • Establecé límites claros sobre lo que estás dispuesto a compartir y a ceder
  • Comunicá con honestidad tus expectativas y necesidades emocionales
  • Expresá lo que te enoja y también escuchá lo que el otro necesita decirte
  • Celebrá los logros de tus seres queridos y apoyalos en sus metas
  • Expresá gratitud: reconocé y valorá las acciones de los demás
  • Los vínculos sanos no implican fusión total, sino que cada persona pueda tener su espacio propio

Recordá: un vínculo sano es aquel en el que podés ser vos mismo, sentirte seguro y crecer acompañado. Todo lo que atente contra eso, merece ser revisado. El amor que sana nunca lastima ni controla, siempre respeta y acompaña.

Por Julieta Arolfo, Lic. En Psicología M.P. 1423

Instagram: @psicojulietaarolfo