jueves 22 de abril de 2021
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Segunda ola de coronavirus: "Si el contacto social aumenta, podemos tener un escenario catastrófico"

Así lo advirtió Ernesto Kofman, doctor en Ingeniería por el Conicet Rosario. El especialista explicó cómo la falta de conductas sociales de cuidado y prevención influye en el crecimiento exponencial del número de casos de coronavirus que se registra actualmente en la provincia.

La velocidad de contagio del coronavirus en la provincia se aceleró en las últimas dos semanas, impulsada por el mayor movimiento de la población en torno a las clases presenciales y al relajamiento de las conductas de cuidado, pero también por la llegada de los primeros días frescos, que provocan el traslado de las reuniones sociales de lugares abiertos a espacios cerrados. También comienzan a registrarse reinfecciones en pacientes que ya habían atravesado el covid en 2020, combinado con un escenario en el que el operativo de vacunación avanza mucho más lento de lo deseable por las dificultades para conseguir las dosis necesarias en el mercado internacional.

"La segunda ola está a la vista, aunque aún no tenemos aún muy claro cuáles son todas las causas que la provocaron", sostuvo en el comienzo de su entrevista con Ahora Vengo Ernesto Kofman, doctor en Ingeniería del Centro Científico Tecnológico del Conicet Rosario y director del equipo que realiza las proyecciones de contagios de coronavirus a partir de un modelo matemático que él mismo diseñó (el modelo Kofman-Bergonzi) y que simula la dinámica de contagios del virus en función de una mayor o menor responsabilidad social ante la pandemia.

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"Básicamente, hubo un aumento marcado del contacto social. Al ser un virus que se transmite de persona en persona, cuanto más contactos entre personas hay, hay más contagios", explicó Kofman y advirtió que "si el contacto social sigue aumentando, podemos tener un escenario catastrófico".

El especialista insistió en que "las clases presenciales, todas las actividades prácticamente liberadas, el relajamiento social, el apiñamiento en el transporte público y el principio de temperaturas más bajas, que hace que la gente se reúna en los interiores, todo esto implica más contactos y más contagios".

Entrevista a Ernesto Kofman, del Conicet Rosario

La pérdida de la inmunidad colectiva y las nuevas cepas dificultan los pronósticos

Kofman apuntó que al inicio de la primera ola "todos éramos susceptibles a contagiarnos del virus. Entonces, lo que hacíamos al trabajar con modelos matemáticos era tratar de ver a qué ritmo crecían los contagios. A medida que la gente se iba enfermando, podíamos prever en qué momento iba a haber suficiente gente contagiada como para que alcanzar un pico y que luego baje, porque se genera inmunidad colectiva".

"Pero ahora empieza a aparecer otro fenómeno, que es la pérdida de esa inmunidad colectiva. Hay gente que empieza a reinfectarse y no conocemos exactamente las causas biológicas de esto, porque todavía no se ha estudiado. Tampoco sabemos cuánto dura la inmunidad de una persona que se contagió, ni sabemos si esa inmunidad sirve o cuánto sirve con la aparición de nuevas variantes. Todo esto configura un escenario de mucha más incertidumbre. Si no hubiera posibilidad de reinfección, esta segunda ola no sería más grave que la primera; pero está claro que está habiendo reinfecciones, a lo que se suma la presencia de nuevas cepas. La perspectiva es una situación bastante peor que la que tuvimos en la primera ola", detalló el entrevistado.

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Consultado en torno a la incidencia que puede tener la campaña de vacunación, Kofman advirtió que el porcentaje de personas vacunadas aún es muy bajo como para disminuir los contagios, pero sí puede ayudar a disminuir el número de casos fatales: "Cuando se llegue a vacunar a un alto porcentaje de la población de riesgo, lo esperable es tener mucha menos mortalidad y menos internaciones", indicó.

A todo esto se suma el hecho de que en promedio se detecta sólo uno de cada cinco positivos: "Se estima que se está detectando solo el 20% de los casos. El otro 80% es asintomático o tiene síntomas leves que no logar identificar o comunicar, y estas son las personas que más contagian, porque no adoptan medidas de aislamiento", señaló el especialista.

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"Si no hubiera posibilidad de reinfección del coronavirus, esta segunda ola no sería más grave que la primera; pero está claro que está habiendo reinfecciones, a lo que se suma la presencia de nuevas cepas. La perspectiva es una situación bastante peor que la que tuvimos en la primera ola", detalló Ernesto Kofman.

"Si no hubiera posibilidad de reinfección del coronavirus, esta segunda ola no sería más grave que la primera; pero está claro que está habiendo reinfecciones, a lo que se suma la presencia de nuevas cepas. La perspectiva es una situación bastante peor que la que tuvimos en la primera ola", detalló Ernesto Kofman.

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Preocupan las proyecciones para la ciudad de Santa Fe

Kofman explicó que –de acuerdo al modelo matemático que manejan– "el escenario 'optimista' para la ciudad de Santa Fe, es decir, que todo siga igual que hasta ahora, que estamos mal, es llegar al mes de mayo con 200 contagios diarios" y alertó que "estamos mal pero podemos ir mucho peor: un aumento del 15% del contacto social nos llevaría a más de 300 casos diarios, sin considerar las reinfecciones y las nuevas cepas". Las proyecciones indican que en todos los escenarios posibles los contagios van a seguir aumentando: "Lo que no sabemos es hasta cuando, porque tampoco sabemos qué medidas se van a adoptar", indicó.

Frente al panorama descripto, el entrevistado insistió en que la conducta de la comunidad es clave para mejorar o no la situación epidemiológica: "Con un pequeño cambio del contacto social, los escenarios que se proyectan son muy diferentes. Si el contacto social sigue aumentando, podemos tener un escenario catastrófico", sentenció.

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El aumento de los casos en la ciudad de Santa Fe se refleja en la cantidad de personas que se testean. La semana pasada, en el Cemafé se realizaban unos 70 hisopados diarios, pero en los últimos días el promedio subió a 150.

El aumento de los casos en la ciudad de Santa Fe se refleja en la cantidad de personas que se testean. La semana pasada, en el Cemafé se realizaban unos 70 hisopados diarios, pero en los últimos días el promedio subió a 150.

Las medidas a adoptar para contener la segunda ola

Este miércoles por la tarde el gobierno nacional anunciará restricciones a la circulación nocturna, con el objetivo de disminuir la reunión de personas en fiestas y encuentros en los que no se respetan los protocolos de prevención. Consultado en torno a qué medidas se deberían aplicar, Kofman sostuvo que "si uno mirara estrictamente desde el punto de vista epidemiológico, acá hay que cerrar todo. Pero después está el problema económico y político: el que toma decisiones tiene que mirar todos los factores", reconoció. Por eso opinó que lo más sensato es "buscar las actividades que tienen mayor contagio y menor incidencia económica" y calificó la posibilidad de limitar la circulación nocturna como "una medida razonable". En este sentido, recordó que está demostrado que este tipo de restricciones surte efecto: "En Rafaela, por ejemplo, en octubre una restricción de circulación nocturna. En ese momento ya estábamos trabajando en las proyecciones y vimos que esa medida produjo un 40% de descenso del contacto social", lo que días después se tradujo en una baja de los casos.

El entrevistado explicó que esa baja de casos se debe a que la mayor parte de los contagios se producen en reuniones sociales en interiores, ya que está comprobado que la principal forma de transmisión del coronavirus es aérea, cuando una persona inhala el aire que otra exhaló. "En las reuniones sociales, personas que no conviven habitualmente comparten el mismo espacio sin barbijo, sin distanciamiento y sin ventilación. En el verano, gran parte de esas reuniones se dieron al aire libre, donde las probabilidades de contagio son 20 veces menor que en los interiores. Por eso en el verano no hubo tantos contagios a pesar de que había mucho contacto social, pero ahora las reuniones comienzan a darse en interiores y de inmediato aumenta significativamente el número de contagios", concluyó.

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