Remedios caseros para el dolor de muelas

Pocas cosas hay tan molestas como el dolor de muelas. Las causas que lo producen pueden ser muy diversas.
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Ante un dolor claro y evidente es necesario acudir lo antes posible al dentista. Pero seguramente no consigas una cita inmediata y tengas que lidiar en casa con el dolor, como mínimo durante unas horas que pueden hacerse eternas. Y aunque el dentista es el único que puede dar con la solución definitiva, la espera puede hacerse mucho más llevadera si te aplicas alguno de estos remedios caseros.

En ocasiones lo más sencillo es lo más efectivo. El clásico enjuague con agua tibia y sal te ayudará a aliviar el dolor y a que disminuya la posible infección gracias a su efecto antiséptico. Asegúrate antes de hacer las gárgaras de que la boca está bien limpia, y repítelo tantas veces al día como necesites, especialmente después de las comidas.

Además de funcionar como antiinflamatorio y como antibiótico natural contra posibles infecciones, el propóleo o própolis ayuda a reducir la sensibilidad de dientes y encías. Elige una versión de farmacia o herbolario que no contenga alcohol, y aplícalo sobre la muela dolorida humedeciendo un algodón.

Esta especia es antiinflamatoria y antibacteriana, Ademá, tiene propiedades sedantes y anestésicas gracias a un derivado fenólico que contiene y que se llama eugenol. El clavo de olor puede hacerte más llevadera la espera para acudir al dentista, pero nunca lo apliques entero sobre la zona afectada. Utiliza un aceite esencial o la versión en polvos.

Deja a un lado, por el momento, los platos y bebidas muy fríos o muy calientes. Las temperaturas extremas solo harán que aumentar el dolor que ya tienes, así que opta por temperaturas medias, templadas. Además, texturas blandas y suaves como las cremas, sopas o tortillas te harán más agradable el rato de la comida.

El hielo puede funcionar como analgésico local siempre que no lo apliques directamente sobre la muela. Envuélvelo antes en un pañuelo o gasa y aplícalo sobre la mejilla en intervalos de diez minutos. Seguramente notes cómo el dolor se alivia, aunque sea momentáneamente.

Es cierto que el paracetamol y el ibuprofeno no son precisamente naturales, pero si no existe ninguna contraindicación para que los tomes y el dolor no remite, puedes recurrir a ellos. Ante cualquier duda antes de tomarlos, no dude en consultar con tu farmacéutico.

Hay falsos remedios que circulan por las redes y a través del boca a boca, que debes evitar porque solo harían que empeorar la situación:

Fuente: Hola

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