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Salud Pirotecnia | golpe de calor |

Perros: cómo protegerlos del calor y cuidarlos en las fiestas de fin de año

Cada vez son más recurrentes los casos de pancreatitis, hepatitis, dermatitis, torsión de estómago y golpes de calor que sufren los perros durante las fiestas de fin de año. Andrea Pacitti, médica veterinaria, dio una serie de recomendaciones para cuidarlos y evitar accidentes. ¿Qué puedo hacer si mi perro tiene temor a la pirotecnia?

En los últimos años, se ha incrementado la cantidad de patologías que sufren los perros. Por esto es importante tomar una serie de precauciones, sobre todo en épocas de calor y durante las fiestas de fin de año, donde nuestras costumbres terminan afectando a nuestras mascotas. Andrea Pacitti, médica veterinaria (M.P. 1483), brindó a AIRE una serie de recomendaciones para estas ocasiones, teniendo en cuenta que hay dos factores fundamentales que se modificaron a través del tiempo: el cambio climático y el sedentarismo.

"Lo primero es la comida. Para las fiestas viene la abuela y le da comida al perro, viene el sobrino y le da comida y después terminamos dándole las sobras", comenzó Pacitti. Lo que termina pasando es que "terminamos con perros con pancreatitis y hepatitis". A modo de ejemplo, contó que hay muchos casos en donde a la mascota le dan carne de cerdo: "El cerdo es para llevarle a la veterinaria, no para darle al perro".

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Andrea Pacitti contó a AIRE para graficar su pasión y dedicación a su profesión,

Andrea Pacitti contó a AIRE para graficar su pasión y dedicación a su profesión, "un día realicé más de 20 cirugías".

Con relación al cuidado de los perros por el ruido de la pirotecnia, la médica veterinaria resaltó que mucha gente usa acepromazina y que ello lo único que se genera es que el animal no pueda moverse: "El perro escucha y sigue sintiendo el miedo por dentro, pero no puede reaccionar". Como recomendación, aconsejó utilizar sedantes naturales que contengan tilo, passiflora, pasionaria o valeriana: "Todo eso ayuda a que el perro baje los decibeles, pero el tratamiento hay que comenzarlo un par de días antes de las fiestas". Pacitti explica que el perro es un paciente y que se debe ir viendo como evoluciona con el tratamiento.

También aclaró que es importante el entorno en donde se encuentran los animales: "Si podemos estar con él, mejor, con aire o ventilador, con el televisor o la radio encendida, podemos utilizar óleos, aceites, todo lo que ayude a que el perro se relaje". A modo de generar conciencia, la veterinaria resaltó que lo ideal sería que no se utilizara pirotecnia: "No solo por los perros y los otros animales, sino también por los chicos con autismo". Para graficar las consecuencias que generan los estruendos en los perros, contó que hubo casos en donde "los perros se tiran del balcón, se azotan contra las paredes, mueren de paros cardíacos, hacen torsión de estómago, porque a alguien se le ocurrió tirar una cañita".

Golpes de calor

Pacitti sostuvo que quien compre o adopte un perro debe ser consciente de los gastos que hay que tener en cuenta: "El que se compra un bulldog francés tiene que saber que es un perro que lo va a tener que tener con aire acondicionado en verano". De igual manera, enumeró algunas razas que son más propensas a sufrir este tipo de afecciones: labrador, golden, siberiano, akita, pastor inglés,y terranova son perros de temperaturas bajas y no corresponde tenerlos en regiones de mucho calor como Santa Fe.

En ese sentido, la veterinaria dijo que lo ideal es que estén con aire acondicionado, de no ser posible con ventilador y si tiene que estar en un patio, que esté a la sombra. Siempre con agua fresca a disposición que debe cambiarse todos los días.

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Quienes llevan sus mascotas a Pacitti, reconocen que la veterinaria tiene una relación particular con sus pacientes.

Quienes llevan sus mascotas a Pacitti, reconocen que la veterinaria tiene una relación particular con sus pacientes.

Los síntomas que indican un posible golpe de calor son varios: cuando el perro comienza a jadear, se cae, babea o empieza a caminar en círculos. "Esto es peligroso porque pueden llegar a tener un ACV, lo primero que hay que hacer es ir al veterinario de cabecera y, si no tiene, llevarlo a una clínica veterinaria que atienda urgencias". Como recomendación se debe darle un baño de agua fresca y ponerlo con el ventilador o con aire acondicionado. "Lo ideal es mojarlo y llevarlo al veterinario, nadie puede reemplazar al veterinario".

Torsión de estómago

Los indicadores de una torsión de estómago son que el perro empieza a babear, comienza a lamerse la boca, quiere vomitar y no puede y se empieza a hinchar. "Eso es una super urgencia, hay que llevarlo lo más rápido que puedas al primer veterinario que encuentres, porque es algo que no da mucho tiempo. De la velocidad va a depender la vida del perro".

Para evitar esto hay que tener en cuenta algunas cosas: las condiciones de temperatura del ambiente, la disposición de comida y agua y la actividad del perro. Muchas veces, por el calor, la alimentación con el agua se fermenta, el perro jadea y el ingreso de aire produce que el estómago se hinche aún más, lo que en muchos casos ocasiona que el estómago se rote y por cuestiones ligamentarias se termine "llevando" el bazo.

Paseos, alimentación y sedentarismo

Según Andrea Pacitti se deben adaptar los paseos y la alimentación a la estación del año, en donde "tenemos días de calor muy largos". Como recomendación el horario de comida es entre las 6 y 8 de la mañana, o después de las 20. "Cuando le doy de comer, le retiro por dos horas el agua, para evitar la hinchazón en el estómago y que termine con una torsión". El resto del día el perro debe tener libre disponibilidad de agua fresca.

Algo similar ocurre con con los paseos: el horario ideal es entre las 6 y 8 de la mañana, o después de las 20, "no mas allá de ese horario, porque el perro suma el calentamiento por ejercicio y el calentamiento por ambiente y eso puede llevar a que sufra un golpe de calor". Es importante tener en cuenta que no se debe dejar que el perro cuando vuelva del paseo tome mucha agua: "Hay que esperar entre 5 y 10 minutos para darle agua y no en mucha cantidad", explicó Pacitti, debido a que si la mascota toma agua apenas llega, lo hará jadeando y eso puede llegar a una dilatación del estómago.

Otro problema frecuente en la actualidad, es que los perros no realizan la gimnasia que deberían: "Antes no teníamos todas estas patologías, porque el perro vivía en un fondo que tenía entre 30 y 50 metros y se la pasaba corriendo, entonces el perro iba y venía y sus ligamentos internos estaban ejercitados", narró la médica veterinaria. Además, explicó que hoy el perro vive 12 horas acostado en el sofá, "llega el dueño que trabajó 12 horas, lo agarra al Boby, le da toda la comida que encuentra, le pone el agua y lo saca a pasear, vuelve, le da otra vez comida y agua y a los dos minutos lo tenés con el estómago dilatado".

El sedentarismo que nosotros trasladamos a los perros es lo que genera muchas veces las patologías que hoy tenemos. Problemas de piel "porque el perro está solo, se angustia, se empieza a lamer, o problemas de socialización, porque recién lo sacamos a los seis meses a la calle, entonces cuando ve por primera vez a un perro se altera, no se sabe comportar y muerde a todo el mundo".