Más del 30% de los médicos, enfermeros y administrativos del Hospital Iturraspe padece síndrome de burnout y casi un 30% está en riesgo de padecerlo, según el estudio “Prevalencia del síndrome de Burnout en el Hospital Iturraspe”, que se presentó este jueves en el efector provincial. La investigación alcanzó a 353 agentes de salud del hospital (casi un 30% del personal).
“Para nosotros es interesante porque el cuestionario que se utiliza para diagnosticar es el fundamento por el cual empezamos a pensar lo que estaba ocurriendo en el seno del hospital Iturraspe”, explicó Mariano Figueroa, representante del Consejo de Administración del Iturraspe.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el 'burnout' como un síndrome resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo. Se refiere a los fenómenos en el contexto laboral que se puede reconocer por el agotamiento o falta de energía, distanciamiento mental del puesto de trabajo y disminución de la eficacia laboral.
Como consecuencia del malestar que produce este síndrome, los profesionales de la salud experimentan falta de interés, se vuelven menos sensibles, poco comprensivos y hasta agresivos con los pacientes, con un trato distanciado y cínico con tendencia a culpar al paciente de los propios problemas que padece.
"El número que obtuvimos es muy representativo, nos da un diagnóstico institucional más que preocupante que el 60% del personal esté comprometido con el síndrome de burnout", destacó Figueroa.
Los resultados arrojaron que el 31,61% de los profesionales padecen síndrome de Burnout, en tanto un 11,29% podría sufrir de la patología en caso de que no se modifique la situación institucional. El 16,45% de los encuestados manifestó un malestar subjetivo por otro tipo de variables. En tanto el 40,65% de los consultados no presenta sintomatología compatible con el síndrome.
La carga horaria, la falta de reconocimiento y la remuneración fueron los aspectos más mencionados durante el estudio. "Para los que hemos trabajado en el estudio es un elemento más que alarmante", recalcó Figueroa que destacó que fueron pocos los profesionales que hicieron mención a la pandemia o a la migración que llevó adelante el nosocomio.
La migración del hospital derivó en una importante cantidad de cambios en el funcionamiento. "Este pasó a ser un hospital de tercer nivel, con una guardia diferente que ahora recibe accidentes y pacientes con heridas importantes. Sin embargo eso no se menciona", enumeró el profesional de la salud.
Desde el Consejo están trabajando en poner en práctica estrategias para aliviar la carga del personal. A pesar de que los resultados que arrojó el estudio excede la capacidad del organismo, ahora los esfuerzos se centrarán en trabajar para evitar que el 11,29% que se encuentra la borde de padecer el síndrome de burnout junto al 16,45% que hoy sufre un malestar también se incorporen. "Si podemos lograr que el 31,61% que sufre el síndrome pueda salir, sería un gran logro", valoró Figueroa.
El trabajo que tuvo como objeto de estudio la salud de los profesionales del hospital Iturraspe se realizó en el marco de la pandemia y a poco de realizar la migración a la nueva sede del nosocomio.
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