Las Mamás Sustitutas del Hospital Iturraspe se encontraron con una triste situación este lunes por la mañana en el nuevo efector: llegaron con los juguetes para regalarle a los niños por Navidad y tuvieron que quedarse en el pasillo porque las desplazaron del espacio que se les había asignado para brindar su servicio.
En un móvil de Nacho Laurenti para Aire de Santa Fe, Andrea Barnes, coordinadora de las Mamás Sustitutas que colaboran ad honorem en el Hospital Iturraspe contó la situación que atraviesan desde que se trasladaron al nuevo edificio en Blas Parera al 8300. "Traíamos los juguetes para entregar a los nenes internados y nos encontramos con que el lugar que nos habían asignado lo ocuparon sin previo aviso, con una desprolijidad que observamos desde que nos trasladamos al hospital nuevo", explicó.
Barnes contó que en el viejo hospital tenían una sala en la cual asistían a las mamás y a los niños internados en lo relacionado a higiene y ropa. Una ayuda necesaria sobre todo porque muchos de los niños vienen del interior de la provincia y cuando llegan las mamás quedan internadas con ellos. Esas mamás necesitan desde una muda de ropa hasta el cuidado de su higiene, y se les hace difícil inclusive el tema de la compra de algunas necesidades básicas como pañales.
"Desde que nos trasladamos no tenemos un lugar físico, por lo tanto la sala que nosotros teníamos la tuvimos que reducir a lo indispensable para poder ayudar a las familias que están internadas. El resto lo donamos a distintas instituciones. Entendimos los cambios y tuvimos paciencia, pero esto ya traspasa esa situación, y realmente nos parece un manoseo y una falta de respeto", disparó Barnes.
"Evidentemente las autoridades consideran que nuestro servicio no es necesario -ya que nos dejaron deambulando por el pasillo- pero eso no se condice con la realidad que nosotros vemos todos los días", manifestó .
Respecto de la situación actual de nuevo Hospital Iturraspe, Barnes contó que en este momento el efector no brinda toallas para las mamás y los niños, los secan con sábanas que cortan las enfermeras. Tampoco hay suministros de pañales, de hecho, después de las fiestas tenían planeado hacer una campaña por facebook para recibir donaciones, pero hoy no lo pueden hacer porque no tienen el espacio para guardar las cosas.
"Nos parece una falta de respeto hacia la gente, más allá de nosotras, porque la gente no tiene los servicios, y sin embargo se callan, nosotras queremos ser esas voces de esa gente que no se escucha", finalizó.
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