La Policía de la ciudad de Austin -Texas, Estados Unidos - detuvo el viernes a Brandon Hicks, de 25 años, acusado de empujar al lago de un parque a un funcionario público que pedía que se respete la distancia de seguridad.
El empleado del lugar relató que estaba explicando la importancia de seguir las medidas para prevenir el contagio del coronavirus a un grupo de personas, al encontrarlas consumiendo alcohol y fumando —lo cual es ilegal en los parques públicos—, cuando Hicks se acerco y lo empujo al agua.
Los oficiales comentaron que las acciones del acusado podrían haber provocado heridas en la cabeza de la víctima y hasta su muerte.
Los parques de Texas empezaron a reabrir para visitas de día, pero los concurrentes tienen que mantener la distancia mínima de dos metros y no reunirse en grupos de más de 10 personas.
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