Pan de aceitunas sin levadura: la receta fácil con pocos ingredientes y mucho sabor

Con pocos ingredientes y sin esperar tiempos de levado, podés preparar un pan de aceitunas tierno, sabroso y perfecto para una picada.

Este pan de aceitunas se prepara sin levadura y no necesita tiempos de levado.

Este pan de aceitunas se prepara sin levadura y no necesita tiempos de levado.

El pan de aceitunas es una opción ideal para salir de los panes tradicionales y preparar algo casero sin demasiadas complicaciones. La receta no necesita levadura ni tiempos de descanso prolongados, por lo que resulta práctica para resolver una picada, acompañar una comida o preparar algo distinto para la merienda.

La combinación de una masa tierna con el sabor intenso de las aceitunas permite además sumar otros ingredientes, como hierbas, ajo o distintos tipos de semillas.

Ingredientes que se necesitan para hacer

  • 2 tazas de harina leudante.
  • ½ taza de leche.
  • ¼ taza de aceite de oliva.
  • 1 huevo.
  • ½ taza de aceitunas verdes o negras descarozadas.
  • 1 cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de orégano.
Este pan casero es ideal para acompañar una picada, una comida o servir tostado con aceite de oliva.

Este pan casero es ideal para acompañar una picada, una comida o servir tostado con aceite de oliva.

Cómo hacer pan de aceitunas sin levadura

  1. Preparar las aceitunas: cortá las aceitunas en rodajas o trozos pequeños. Si utilizás aceitunas en salmuera, escurrilas bien antes de incorporarlas para evitar sumar líquido de más a la masa.
  2. Mezclar los ingredientes secos: colocá la harina leudante en un bowl y agregá la sal y el orégano. Mezclá para distribuir los condimentos.
  3. Incorporar los líquidos: sumá el huevo, el aceite de oliva y la leche. Integrá con una cuchara o espátula hasta comenzar a formar una masa.
  4. Agregar las aceitunas: incorporá los trozos de aceituna y mezclá suavemente para distribuirlos por toda la preparación.
  5. Formar el pan: volcá la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y dale forma de bollo o de pan alargado. No hace falta amasar durante varios minutos; simplemente trabajá la preparación hasta que todos los ingredientes queden unidos.
  6. Preparar la placa: colocá el pan sobre una fuente previamente aceitada o cubierta con papel manteca. Si querés, realizá algunos cortes superficiales en la parte superior.
  7. Hornear: llevá a un horno precalentado a 180 °C y cociná durante aproximadamente 30 a 35 minutos, hasta que la superficie quede dorada y el pan se sienta firme.
  8. Dejar reposar: retiralo del horno y esperá unos minutos antes de cortarlo. De esta manera, la miga termina de asentarse y resulta más fácil obtener porciones parejas.

El truco para que quede tierno

La clave está en no agregar harina de más ni amasar demasiado. La masa debe quedar suave y apenas húmeda antes de entrar al horno. Si se incorpora demasiada harina, el resultado puede quedar más compacto.

Para potenciar el sabor, también podés sumar romero, tomillo, ajo picado o una cucharada de queso rallado. Si preferís un pan más intenso, una combinación de aceitunas verdes y negras funciona especialmente bien.

Este pan también se puede cortar en rodajas y tostar ligeramente antes de servir. Queda muy bien acompañado con quesos, dips, fiambres o simplemente con un chorrito de aceite de oliva.

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