Este plato, que nació en los pueblos andinos a base de maíz y papa, evolucionó durante tres siglos sumando ingredientes que trajeron los españoles, como el cerdo y los aliños. Hoy, preparar un locro en casa es un ritual de paciencia y sabor que une a la familia alrededor de la mesa.
Los ingredientes para un locro criollo rendidor
Para agasajar a unos 6 u 8 comensales, necesitás organizar la lista de compras con tiempo. El éxito de la receta depende de la calidad de la carne y el remojo previo de las legumbres.
- La base: 250 g de porotos blancos y 250 g de maíz blanco partido (remojá ambos desde la noche anterior).
- Las carnes: Chorizo colorado, chorizo criollo, cuerito de cerdo, pechito de cerdo, falda y 200 g de panceta.
- Los vegetales: 3 cebollas, 2 cebollas de verdeo, 1 puerro y media calabaza (clave para el color y el espesor).
- Condimentos: Pimentón, comino, ají molido y orégano.
LEER MÁS ► Leche dorada: cómo hacerla en casa y por qué es tendencia saludable
locro.jpg
Desgrasar los embutidos previamente en agua hirviendo evita que el guiso final resulte pesado y permite resaltar el sabor de los condimentos.
El paso a paso
Cociná con tiempo, ya que un buen locro no sabe de apuros. Seguí este orden para que todos los sabores se amalgamen:
- El desgrasado: herví el chorizo y el cuerito por 15 minutos en ollas separadas. Este paso elimina el exceso de grasa pesada y deja un sabor más limpio.
- El sofrito inicial: dorá la panceta en una olla grande hasta que suelte su aceite. Salteá ahí mismo la cebolla, el puerro y el verdeo. Sumá el maíz y los porotos (sin el agua de remojo) y cubrí con agua nueva. Cociná una hora y media (u media hora si usás olla a presión).
- La integración: agregá el pechito de cerdo, la falda, la calabaza en cubos y los condimentos. Cociná otra hora y media en olla común. ¡Atención! Revolvé seguido con cuchara de madera porque en esta etapa el guiso tiende a pegarse en el fondo.
- El secreto final: diez minutos antes de apagar el fuego, agregá una parte de la calabaza rallada. Este detalle reemplaza el colágeno de las patitas de cerdo y le da esa textura cremosa y amarillenta irresistible.
LEER MÁS ► Tarta fría de atún sin horno: cómo hacerla en pocos minutos y con ingredientes básicos
Dejá tu comentario