Dos recetas para comer zanahoria y calabacines en forma de chips crujientes. Se pueden hacer en el horno para que sean mas saludables o freírlos en aceite. Un delicioso tentempié para picar entre las comidas.
Chips de zanahoria o remolacha
Ingredientes
- 4 zanahorias o 4 remolachas
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
Preparación
- Precalentar el horno a 180 grados.
- Pelar las zanahorias o remolachas con un pelador.
- Cortar las zanahorias o remolachas en rodajas muy finas con una mandolina.
- Colocar las rodajas en un cuenco, añadir el aceite, la sal y mezclar bien.
- Repartir las zanahorias o remolachas sobre una bandeja de horno con papel o silicona.
- Hornear alrededor de 10-15 minutos o hasta que están crujientes.
- Sacar con cuidado ¡y listo!
Chips de calabacín
Ingredientes
- 4 calabacines
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
Preparación
- Precalentar el horno a 180 grados.
- Preparar la bandeja del horno con papel manteca y, después, untarlo con un poco de aceite.
- Lavar el calabacín y secarlo correctamente. Después, cortarlo en rodajas muy finas. Se puede hacer con un cuchillo muy afilado, una mandolina o con un rallador que tenga una cuchilla especial para rodajas para lograr un resultado más preciso.
- Colocar las rodajas de calabacín en la bandeja de manera que no se toquen entre sí. Condimentar con sal y pimienta.
- Introducir la bandeja con las rodajas de calabacín dentro del horno y dejar que se cocinen durante 45 minutos, aproximadamente. Para que los chips queden crujientes y doradas hay que darlos vuelta por lo menos, unas 3 veces durante la cocción.
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