La fiscal general de la Provincia, María Cecilia Vranicich, analizó en AIRE el trabajo de la Justicia en Santa Fe, a diez años de la creación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y dijo que el sistema hoy "es exponencialmente mejor" al que había antes.
En una entrevista con Luis Mino en Ahora Vengo, Vranicich habló del rol de la mujer en las jefaturas, de los fiscales y el MPA, de los juicios abreviados y la cercanía de la Justicia a las víctimas que "hoy tienen muchos más derechos", según afirmó.
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—¿Qué tiene de importante que sea una mujer, justamente, la que ocupe la jefatura de fiscales? ¿Por qué diría que es importante que las mujeres ocupen ese rol?
—Bueno, tremenda pregunta porque, sobre todo el ámbito penal, siempre ha sido uno de los que menos lugares tuvieron las mujeres, ¿no? Juezas penales. Todo el sistema penal siempre fue reacio, o por lo menos fue uno de los lugares donde más tiempo le llevó a la mujer poder ocupar los espacios. Y todavía nos está llevando. Siempre fue civil y comercial, familia. Pero nosotras a veces, las mujeres también tenemos otra impronta de trabajo y por ahí tenemos a lo mejor una lógica más de trabajo de consenso, de trabajo de equipo. Para mí, es un doble desafío. Primero, por el contexto social que está atravesando toda la provincia, de violencia. Pero además de eso, es un doble desafío porque al ser mujer es como que tengo un poquito, asumo un poquito esa representación del desafío, que es el plus que también tenemos las mujeres. Ya estar pensando en el desafío que tenemos de demostrar que podemos, ¿no? Pero bueno, tengo 51 años y siempre me enfrenté a eso, siempre.
—El próximo año se cumplen 10 años de la creación del MPA ¿Cómo lo podemos analizar en el tiempo?
—Estoy absolutamente convencida que es para bien, con muchas cuestiones que hay que mejorar, por supuesto, pero es exponencialmente mejor a lo que teníamos con anterioridad. Hay un dato puntual simbólico que es trabajar en audiencias, que todos los funcionarios judiciales estén rindiendo cuentas en una audiencia. Lo digo porque antes, en el escriturismo, cada uno trabajaba en su despacho, que es una oficina de trabajo, donde uno no podía leer ni ver cómo trabajaba. Ahora en las audiencias, si bien son públicas, la ciudadanía no va a las audiencias, pero es un ámbito donde claramente pueden ir, asistir y ver cómo trabajan todos. No sólo los fiscales, desde el rol que tiene el fiscal de acusador, de investigar y acusar, sino también el defensor del imputado y por supuesto el juez.
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—¿Cuál fue, quizás, el punto más importante que cambió de aquel 2014 a este casi 2024? Por ejemplo, el tema de pasar de las 24 a las 48 horas para hacer la audiencia imputativa y la preventiva. Se alargó un poco más ¿Eso puede haber sido un poco un cambio?
—Sí. El tema es que también, más allá de las leyes y los marcos de las leyes, después están las prácticas. Entonces, a veces lo que tenemos que hacer es estar atentos y monitorear continuamente. Yo hablo por el MPA, ¿no? Pero es algo que tiene que atravesar a cada uno de los actores del sistema: estar atentos a las prácticas que vamos teniendo. Porque, el tema de los plazos en que una persona puede estar privada de la libertad, nos encontramos que a veces en algunos lugares extendían estos plazos por acuerdos de partes. Práctica que nosotros de la auditoría la marcábamos como una mala práctica. ¿Me explico? Porque el defensor, el fiscal, se ponen de acuerdo sobre determinada cuestión, atendible o no, pueden haber argumentos, ¿no? Y el juez lo avala, entonces ahí ya tenemos que la ley marca algo, pero una práctica nos corre un poquito. Entonces en eso tenemos que estar muy atentos.
De la docencia a la función pública
—Usted estuvo de los tres lados del mostrador. Como abogada, como docente…
—Sigo en Derecho Procesal Penal. Sí. Una de las cuestiones que pongo en mis antecedentes con más alegría.
—No hay ningún abogado que no deje de querer seguir dando clases.
—Es el contacto con los alumnos y además es la obligación de mantenernos también actualizados. A mí la Facultad de Derecho, como yo comencé siendo ayudante en la cátedra de procesal penal, realmente me abrió las puertas también al mundo laboral. Siempre a los alumnos les digo eso. Si a ustedes les gusta alguna materia o algo, comiencen trabajando desde las cátedras.
—Como abogada, por un lado, como docente por otro, y ahora en la función pública, desde hace ya un buen tiempo atrás, ¿cambió la Justicia en este país?
— Yo creo que sí. Desde hace muchos años, y me parece que eso es importante, la Justicia se está acercando a la ciudadanía. Por eso se ha hablado de democratizar la Justicia. Hablamos de términos que hoy son familiares, pero hasta hace 10 o 15 años no lo eran, que es el acceso a Justicia. Todos los actores ya estamos con este pensamiento de que tenemos que acercarnos, tenemos que dar respuestas también a la ciudadanía, pero también cada uno desde su rol. O sea, el Poder Judicial tiene un claro rol que tiene que desandar y tratar de dar respuesta a los conflictos, sea la naturaleza del conflicto que sea, civil, laboral, a mí me toca estar acá desde lo que son los conflictos penales.
—A veces nosotros quisiéramos hablar con los jueces ¿se puede habilitar un acercamiento más periodístico con los jueces o los fiscales?
—Es muy complejo el tema. Nosotros desde el Ministerio Público de la Acusación tenemos obligación de informar y de trabajar de modo transparente, es un mandato incluso legal, el deber de informar de los casos. De todos modos, hay que ser muy cuidadosos, para no afectar a lo mejor no solo la dignidad de las personas que están dentro del conflicto que fuere, sino también la propia investigación del fiscal. Hay un lineamiento muy firme hacia los fiscales que sean cuidadosos en eso por respeto al trabajo institucional.
Vranicich sobre los juicios abreviados o la "cesura de juicio"
—Se ve que es una herramienta que ha dado muchos resultados, que por algo se utiliza, pero da la sensación de que estamos en un festival de juicios abreviados, que es la salida más fácil muchas veces para resolver de todo. Hay un caso emblemático que fue las amenazas contra la casa del exgobernador Bonfatti, un abreviado que termina con la persona que había baleado la casa en libertad y que después termina siendo asesinada. Digo, no todo es igual, ¿no?
—El juicio abreviado es otro lineamiento que también desde la Fiscalía General, incluso yo lo venía trabajando desde la auditoría, vamos a dar determinados lineamientos. Uno de los lineamientos que estamos trabajando puntualmente, incluso los delitos contra la integridad sexual, que los priorizamos claramente, estamos trabajando firmemente en establecer algunos parámetros y lineamientos de cómo manejarse en la individualización, de por qué no decido el mínimo, por qué son 12 (y no más), que alguien explique por qué son 12. Bueno, esa explicación debería estar incluso fundadamente en el propio acuerdo abreviado y luego en la sentencia que son públicas.
Por eso, uno de los lineamientos que más vamos a trabajar, incluso buscando también figuras del derecho comparado y algunos lineamientos de decir, bueno, si esto es un delito contra la integridad sexual, también nosotros desde la general con los regionales podemos bajar los lineamientos a los fiscales y también para acompañar a los fiscales en este acuerdo que tienen que lograr con la defensa y explicar la individualización que es tan importante.
O lo que también se habla, nosotros en otros sistemas, que no lo tenemos aquí, es la cesura de juicio. La misma es una audiencia que se hace especialmente, es un minijuicio que se hace cuando la persona ya se condenó, pero se debate eso, cuánta cantidad de años de pena o qué tipo de pena se le va a aplicar. Como en Estados Unidos, juicios de cesura. Es muy interesante.
El lugar de las víctimas en el sistema penal de Santa Fe
—En estos cambios que tuvo el Poder Judicial y particularmente el sistema acusatorio, uno de los elementos fue también la figura de la querella y hoy la posibilidad por ahí de las familias y allegados a una víctima de poder representarla, representarla aparte. Y hay leyes también que fueron apareciendo, las últimas, la ley de protección de testigos, la ley de víctimas. ¿Qué lugar se le va a dar justamente a las familias, a las víctimas del delito en la provincia de Santa Fe? ¿Qué lugar le va a dar el MPA que ya de por sí tiene puertas abiertas?
—Agradezco la pregunta porque cada vez que tengo la oportunidad de dialogar en algún medio, quiero transmitir esto. Otro de los lineamientos centrales es la priorización del acompañamiento a las víctimas desde, por supuesto, la incumbencia legal del Ministerio de la Acusación, que es el de orientar a las víctimas. Una de las primeras acciones es, por lo pronto nosotros dentro del MPA tenemos que diseñar y protocolizar la guía de actuación de los fiscales dentro de la Ley 14.181, si mal no recuerdo el número, que es la ley que entró en vigencia a principios de año. Hoy las víctimas tienen muchos más derechos que antes, y creo que hay que recordarlo, porque esto, es materia de todo un gran recorrido.
—¿Ha crecido la delincuencia?
—Santa Fe es un poco la ciudad donde tenemos que estar un poco alertas a si vemos desde el Ministerio Público de la Acusación algún nuevo delito que tenga que ver con las lógicas delictivas de crimen organizado que no queremos que se reproduzcan acá y que están pasando en Rosario.
—¿Siguen siendo pocos los fiscales? Digo, porque siempre se habló de la cantidad y uno ve que siempre son las mismas personas que tienen 40 causas, ¿no? ¿Cuántos fiscales necesitaría, por ejemplo, la zona de Santa Fe?
—Bueno, esa es una pregunta que nosotros nos lo estamos repreguntando, porque entiendo puntualmente que hay que cambiar. Con esto que yo digo que tenemos que cambiar la lógica de investigar, también tenemos que cambiar, por ejemplo, dónde ponemos los recursos y qué recursos queremos. Entonces, siempre se ha dicho, bueno, necesitamos tantos fiscales y tantos fiscales, un fiscal necesita dos empleados. En el MPA estamos rediseñando nuestro propio trabajo y por eso repensando realmente cuántos y dónde queremos, no sólo fiscales, sino empleados.
De todos modos, prontamente va a haber un envío de pliegos. Claramente se necesitan más recursos, pero bueno, también los recursos del Estado son limitados.
Vranicich sobre el Caso Ferraro: "Institucionalmente, no podemos intervenir"
—Este jueves puede quedar en la historia si es removida en la Legislatura la doctora Cristina Ferraro ¿Cómo analiza esta situación?
—Cuando fui auditora, trabajé arduamente en el tema de la doctora Ferraro. Yo ya he hablado, lo he escrito, yo he hecho una formulación de cargos desde mi rol de auditora donde con el entendimiento y el convencimiento, no solo mío, sino del equipo de trabajo de la auditoría. Nosotros solicitamos dos meses de suspensión, que es el máximo que se le puede pedir a un fiscal dentro del ámbito de incumbencia de la auditoría.
Cuando la procesan a la fiscal Ferraro, fue un avance dentro de la órbita federal, la auditoría ya no tenía acceso, no ha tenido acceso a esa investigación porque es otra incumbencia a la disciplinaria, entonces se solicita al Tribunal de Disciplina que se remita en razón de este hecho nuevo a la Legislatura. Y allí tomó el cause que todos conocemos, de hecho, la fiscal fue suspendida oportunamente y ella ha cumplido con esa sanción disciplinaria. Después, concomitantemente, se está tramitando, que entiendo que ha habido también un avance al procesamiento que fue una acusación que efectuó el fiscal federal a cargo. Pero cuando yo tuve los elementos objetivamente, el desempeño de la fiscal Ferraro, a mi entender, era lo que escribí desde lo disciplinario. No conozco realmente y, desde mi incumbencia de fiscal general, no tengo incumbencia para conocer lo que se está tramitando desde lo penal federal, es naturaleza penal.
—¿Pero habló con Busato en algún momento?
—Sí. Fue una charla formal institucional para que le remitiéramos las cosas.
—Todo indica que tiene los votos suficientes para que esto se produzca. ¿Habrá alguna apelación, algún elemento de parte de ustedes que puedan hacer o se acepta?
—Nosotros, institucionalmente, no podemos intervenir. Sí, por supuesto, la doctora Ferraro ejerce y está ejerciendo su defensa porque es público y también ella ejerció en su momento su defensa dentro del sumario disciplinario con sus abogados. O sea, el trámite es a través de sus presentaciones con sus abogados, como la deberá hacer en el caso de que la asamblea decida... Si decide la remoción.
La Policía y las nuevas lógicas del delito
—¿Existe alguna línea de trabajo que apunte a acercar a los fiscales con la Policía?
—Sí, puntualmente se da, yo creo que es fundamental. Algunos de los lineamientos, así como los delitos contra la integridad sexual, trabajar en los juicios abreviados, son lo que llamamos los delitos de violencia altamente lesivas. O sea, no me refiero a todos los delitos, sino especialmente a estos más graves, ¿no? Homicidios, lesiones, tentativas de homicidio, etc. Entonces allí yo entiendo que se debe trabajar en conjunto, por ejemplo, en este caso con la Agencia de Investigación Criminal (AIC), y cuando digo trabajar en conjunto es empezar a trabajar en equipo realmente.
Lo que se observa también es que los fiscales o el MPA trabajan como un Poder Judicial desde un lado y vienen los auxiliares desde el Poder Ejecutivo, que es esta Policía, para decirlo sencillamente en función judicial, pero en el fondo es como que trabajamos en compartimentos estancos, como que si fuéramos cosas distintas. Y el objetivo es el mismo, porque es investigar delitos. Entonces, yo lo digo y suena muy lindo, pero soy muy consciente de lo dificultoso que va a ser llevar a la práctica esto.
Este es uno de los temas de agenda para los fiscales regionales. Ya me he reunido con el ministro de Seguridad y con el director de la AIC, para comenzar entre todos a darles esta impronta y entender que, en el mundo de la investigación de los delitos, no somos solo 800 miembros o integrantes del MPA, sino que también hay casi 2.000 policías que trabajamos, y pensarlo como que conjuntamente trabajamos en lo mismo.
—¿Y hoy, hay un vacío?
—No, están estancos, son compartimentos estancos. Por supuesto que el fiscal da instrucciones y da directivas, y les dice “señores, vayan y hagan esto”, pero no hay una lógica de trabajo en equipo. Entonces eso me parece que lo tenemos que empezar a revisar. Va a ser muy complicado, pero entiendo que así... Además, porque hoy nos enfrentamos a delitos, lo que llamamos delitos distintos, o sea, con una criminalidad que empieza a variar. Y si bien el epicentro de esto que yo estoy planteando hoy está en la ciudad de Rosario, tenemos que empezar a trabajar con el MPA mancomunadamente para empezar a prevenir o tener herramientas que, si empezamos a ver situaciones delictivas en la ciudad, por ejemplo, de Santa Fe o Rafaela, que algunas cuestiones ya se empiezan a observar, bueno, trabajar incluso interregionalmente. Si nosotros ya tenemos fiscales en Rosario que trabajan con una lógica distinta, bueno, empezar a trabajar también en equipo con fiscales de acá. Y transmitirnos experiencias.
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