Sobrepoblación en Santa Fe: el Gobierno reconoció que todas las cárceles de la provincia están saturadas

El ministro de Justicia y Seguridad aseguró que "la falta de obras" durante la gestión anterior dejó un déficit de plazas considerable en Santa Fe.

El Gobierno impulsó nuevas herramientas para endurecer el régimen penitenciario, entre ellas un segundo nivel de alto perfil destinado a personas que continúan cometiendo delitos desde las cárceles.

El Gobierno impulsó nuevas herramientas para endurecer el régimen penitenciario, entre ellas un segundo nivel de alto perfil destinado a personas que continúan cometiendo delitos desde las cárceles.

La sobrepoblación carcelaria continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema penitenciario de Santa Fe. El Gobierno provincial manifestó que todas las cárceles están por encima de su capacidad, en un escenario de crecimiento sostenido de la población privada de libertad y mientras avanza un plan de obras destinado a ampliar los lugares de alojamiento.

Cárceles de Santa Fe: el problema de la sobrepoblación que el Gobierno busca resolver con nuevas obras

La situación fue admitida por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, durante una entrevista con AIRE, en la que se refirió tanto a las condiciones actuales del sistema como al plan de obras penitenciarias que lleva adelante la gestión de Maximiliano Pullaro.

"Todas las cárceles están superadas en número, por la sencilla razón de que no se construyeron durante cuatro años, pero ya nos estamos poniendo al día", sostuvo el funcionario. Y agregó que las celdas penitenciarias se encuentran actualmente "sobresaturadas".

El reconocimiento oficial coincide con el diagnóstico presentado por el Ministerio Público de la Defensa en su último informe de gestión. Allí se advierte que, al cierre de 2025, las unidades penitenciarias de Santa Fe alojaban a 11.760 personas, pese a contar con una capacidad declarada de 8.816 plazas. La diferencia representa un excedente de 2.944 detenidos.

Las cárceles de Santa Fe, con casi 3.000 detenidos por encima de su capacidad

Los datos del Ministerio Público de la Defensa permiten dimensionar la evolución del problema durante la última década. En 2015, el sistema penitenciario provincial registraba 3.027 personas detenidas frente a una capacidad declarada de 3.016 plazas. El excedente era de apenas 11 personas.

Diez años después, la población alojada en unidades penales prácticamente se cuadruplicó, mientras que la capacidad declarada aumentó en una proporción considerablemente menor.

La comparación interanual también refleja la velocidad del crecimiento. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, los cupos penitenciarios declarados aumentaron en 1.191 lugares, pero la cantidad de personas detenidas creció en 1.664. Es decir, durante ese período ingresaron al sistema 473 personas más que las nuevas plazas incorporadas.

Fuente: Ministerio Público de la Defensa. 

Fuente: Ministerio Público de la Defensa.

El organismo de la Defensa también introduce una advertencia sobre la metodología utilizada para establecer la capacidad de alojamiento. Según el informe, el incremento de los cupos declarados no siempre se corresponde con ampliaciones edilicias que garanticen condiciones dignas de alojamiento. Además, señala que no cuenta con información sobre los criterios utilizados por el Servicio Penitenciario para determinar esos aumentos administrativos.

La distribución de la sobrepoblación tampoco es uniforme. La Unidad Penitenciaria N° 1 de Coronda presenta el mayor excedente, con 1.052 personas por encima de su capacidad declarada. Le sigue la Unidad N° 11 de Piñero, con 896 detenidos por encima del cupo establecido.

La población carcelaria creció de manera sostenida en Santa Fe

El problema de la infraestructura penitenciaria está directamente relacionado con el aumento de la cantidad de personas privadas de libertad en la provincia.

El informe del Ministerio Público de la Defensa identifica una tendencia sostenida al crecimiento del encarcelamiento entre 2015 y 2025. Durante los primeros años, el incremento fue relativamente moderado, pero posteriormente se consolidó una expansión constante de la población detenida.

Ese proceso también se refleja en la tasa de privación de libertad: en 2025 Santa Fe alcanzó los 351 detenidos cada 100.000 habitantes.

"Todas las cárceles están superadas en número, por la sencilla razón de que no se construyeron durante cuatro años, pero ya nos estamos poniendo al día", sostuvo el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe. 

"Todas las cárceles están superadas en número, por la sencilla razón de que no se construyeron durante cuatro años, pero ya nos estamos poniendo al día", sostuvo el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe.

La cifra supera la tasa nacional, que fue de 284 personas cada 100.000 habitantes, según el último dato disponible del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP), correspondiente a 2024. La comparación utilizada por el organismo provincial contempla tanto a las personas alojadas en unidades penitenciarias como a las detenidas en dependencias policiales.

De esta manera, Santa Fe registra una tasa 67 puntos superior a la nacional, en un escenario en el que el crecimiento de la población carcelaria presiona sobre una infraestructura que no logra acompañar el ritmo de los ingresos.

El plan de obras penitenciarias y la promesa de descomprimir las cárceles

Frente a este escenario, Cococcioni defendió el plan de infraestructura penitenciaria del Gobierno provincial y aseguró que permitirá reducir progresivamente la sobrepoblación.

Durante la entrevista con AIRE, el ministro anticipó que la gestión espera eliminar el alojamiento de presos en comisarías en el plazo de un año. Según explicó, actualmente esa situación prácticamente no existe en la ciudad de Santa Fe y tampoco se registra en buena parte de los departamentos del centro-norte provincial.

"Dentro de un año seguramente ya no habrá presos en comisarías en la provincia", afirmó. También sostuvo que las nuevas obras permitirán descongestionar las unidades penitenciarias.

Cococcioni defendió el plan de infraestructura penitenciaria del Gobierno provincial y aseguró que permitirá reducir progresivamente la sobrepoblación.

Cococcioni defendió el plan de infraestructura penitenciaria del Gobierno provincial y aseguró que permitirá reducir progresivamente la sobrepoblación.

Uno de los proyectos mencionados por el funcionario es la construcción de la cárcel conocida como El Infierno, destinada a alojar y controlar de manera intensiva a los principales líderes de organizaciones criminales. El objetivo oficial es completar el plan de infraestructura penitenciaria durante el primer mandato de Pullaro.

En ese sentido, Cococcioni descartó el cierre de la cárcel de Coronda, aunque anticipó que el establecimiento podrá reducir considerablemente su población cuando finalicen las obras previstas.

"Vamos a descongestionarla mucho cuando terminemos el plan de obra", señaló.

Las limitaciones de las cárceles más antiguas y el control de los presos de alto perfil

La sobrepoblación no es el único desafío que enfrenta el sistema penitenciario. Durante la entrevista, Cococcioni también reconoció que las condiciones edilicias de los establecimientos más antiguos dificultan la implementación de controles de seguridad con los mismos estándares en toda la provincia.

El ministro puso como ejemplo la cárcel de Recreo, inaugurada recientemente y equipada con tecnología de última generación, y la contrastó con establecimientos históricos como Coronda, Las Flores y la Unidad Penitenciaria N° 3 de Rosario.

"Ahí estamos emparchando, estamos mejorando una estructura que fue pensada para otra cosa", explicó sobre las cárceles más antiguas. Según sostuvo, esos edificios fueron diseñados para una realidad penitenciaria diferente, cuando la prioridad era evitar las fugas y promover la formación en oficios, pero no contemplaban los actuales desafíos vinculados con las organizaciones criminales.

Durante la entrevista, Cococcioni también reconoció que las condiciones edilicias de los establecimientos más antiguos dificultan la implementación de controles de seguridad con los mismos estándares en toda la provincia.

Durante la entrevista, Cococcioni también reconoció que las condiciones edilicias de los establecimientos más antiguos dificultan la implementación de controles de seguridad con los mismos estándares en toda la provincia.

En relación con los controles, aseguró que se utilizan mecanismos superpuestos, escáneres y herramientas tecnológicas para evitar el ingreso de elementos prohibidos. Sin embargo, reconoció que no todos los establecimientos cuentan con el mismo nivel de rigurosidad.

El funcionario precisó que la provincia tiene alrededor de 500 presos considerados de alto perfil, aunque solamente 60 se encuentran bajo el régimen de nivel uno. La limitación, explicó, también responde a cuestiones de infraestructura: el sistema todavía no dispone de capacidad suficiente para aplicar las restricciones más estrictas a todos esos detenidos.

En ese contexto, el Gobierno impulsó nuevas herramientas para endurecer el régimen penitenciario, entre ellas un segundo nivel de alto perfil destinado a personas que continúan cometiendo delitos desde las cárceles, incluidas en una ley que está en análisis de la Legislatura de Santa Fe.

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