Pistolas Taser en Santa Fe: menos del 2% de los policías está habilitado para usar las armas de electrochoque
El número permite dimensionar una de las características centrales del primer año de implementación de las pistolas Taser en Santa Fe.
A un año de las Taser en Santa Fe: cuántos policías están capacitados y cómo fue el entrenamiento para utilizarlas.
A casi un año de la incorporación de las pistolas Taser a la Policía de Santa Fe, el despliegue de esta herramienta de baja letalidad sigue concentrado en un grupo reducido de agentes. La Provincia incorporó 100 dispositivos, pero solo 350 policías están habilitados para utilizarlos.
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El número permite dimensionar una de las características centrales del primer año de implementación: las Taser no forman parte del equipamiento habitual de toda la fuerza, sino que están asociadas a determinados grupos operativos y a personal específicamente capacitado.
La capacitación comenzó en agosto de 2025, poco antes de la entrega de las primeras unidades. Desde entonces, el esquema provincial quedó conformado por 4 maestros instructores, 15 instructores y 350 operadores Taser, según la respuesta del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe a un pedido de acceso a la información pública realizado por AIRE.
Con una fuerza policial de más de 20.000 efectivos, esos 350 operadores representan menos del 1,75% del total de policías. La diferencia entre el tamaño de la fuerza y la cantidad de agentes habilitados marca el alcance concreto que tuvo hasta ahora la incorporación de esta tecnología.
Una capacitación específica para una herramienta que no utiliza toda la Policía
La implementación de las Taser no implicó solamente la compra y distribución de las pistolas. El Gobierno provincial puso en marcha un esquema de capacitación específico para los agentes que quedarían habilitados para utilizarlas. El entrenamiento incluía un protocolo de seguridad y una instancia práctica.
La capacitación se desarrollaba en un espacio dividido en dos sectores: una línea segura destinada a los observadores y al personal que recibiría la descarga y una zona específica de práctica, delimitada con tatamis, donde el operador debía desplegar el arma.
El objetivo fue preparar a los policías no solamente para accionar el dispositivo, sino también para hacerlo dentro de un procedimiento con determinadas condiciones de seguridad.
El esquema se completó con la formación de 4 maestros instructores, 15 instructores y 350 operadores, que quedaron habilitados para el uso de las Taser.
Según informó la Provincia, los operadores deben renovar su certificación de acuerdo con la normativa vigente.
350 operadores para 100 pistolas
La relación entre cantidad de armas y cantidad de operadores muestra otra particularidad del despliegue.
Santa Fe incorporó 100 pistolas Taser, mientras que los policías habilitados para utilizarlas son 350. Es decir, la cantidad de operadores supera ampliamente al número de dispositivos disponibles.
Esto responde a que la herramienta no fue distribuida individualmente entre los policías capacitados, sino que quedó asignada a determinadas unidades y grupos operativos.
Las Taser fueron distribuidas en las Unidades Regionales I —Santa Fe—, II —Rosario—, V —Rafaela—, VIII —Melincué— y IX —Reconquista—, además de la Tropa de Operaciones Especiales.
Durante las primeras entregas, el criterio anunciado por el Gobierno apuntó principalmente a determinados grupos operativos. Virginia Coudannes, entonces secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad y actualmente vocera del Gobierno, había señalado que las Taser serían destinadas principalmente a agentes caminantes en zonas comerciales y brigadas motorizadas, como criterio general para toda la provincia.
La distribución, por lo tanto, no significó que cualquier efectivo de la Policía de Santa Fe pudiera disponer de una de estas armas durante un procedimiento.
Una herramienta reservada para determinados policías
El dato de los 350 operadores habilitados adquiere otra dimensión cuando se lo compara con el tamaño de la fuerza.
Tomando como referencia una Policía de más de 20.000 efectivos, menos de dos de cada 100 policías están capacitados para utilizar una Taser. Esto permite entender que la incorporación de las pistolas tuvo, al menos durante este primer año, un alcance específico dentro de la estructura policial.
La Taser quedó vinculada a determinados destinos, unidades y agentes que atravesaron una capacitación particular. El resto de los efectivos de la fuerza no forma parte del universo de operadores habilitados informado por la Provincia.
El esquema también explica por qué la cantidad de armas incorporadas no se tradujo en una utilización generalizada dentro de la Policía.
31 intervenciones frente a una fuerza de más de 20.000 policías
El primer año de implementación deja, entonces, dos números que deben ser leídos en conjunto.
- Por un lado, 350 policías fueron habilitados como operadores Taser. Por otro, durante el período analizado se registraron 31 intervenciones en las que se utilizó el dispositivo.
- La cantidad de operadores representa menos del 1,75% de una fuerza de 20.000 efectivos. Las 31 intervenciones, en tanto, muestran que el uso de la herramienta también permaneció acotado durante los primeros meses.
La herramienta, por lo tanto, tuvo una presencia concreta dentro de la Policía, pero todavía circunscripta a un universo reducido de agentes y a determinados escenarios operativos.







