Esas afirmaciones se dieron en el marco de la firma de un convenio entre el Ministerio Público de la Acusación (MPA), el Ministerio de Seguridad de la Nación y la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) para diagramar el control de las armas de fuego y municiones.
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AIRE fue el único medio de la ciudad de Santa Fe cubriendo la firma del convenio en el sur provincial. Ante el pedido de un balance sobre lo actuado en Rosario y alrededores, la funcionaria advirtió: “Hoy en día no nos gusta hablar de cifras ni estadísticas porque Rosario tuvo una gran conmoción, pero de lo que fueron los tiroteos y las muertes, estamos mucho mejor”.
Asimismo, Bullrich destacó que “cada arma que hay en Rosario, la ciudad con más armas del país, va a tener trazabilidad”, y precisó que se determinará “si la vendió algún integrante de una fuerza de seguridad, si salió de la casa de una persona y no se denunció, etc. Se seguirá la trazabilidad de cada arma para sacar las armas de Rosario. Hay que bajar los tiroteos y homicidios”.
Fuerzas federales en Rosario
Al ser consultada sobre el funcionamiento de las fuerzas federales en Rosario, el titular de la cartera nacional de Seguridad sostuvo que “estamos trabajando muy bien”.
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Patricia Bullrich sobre presos de alto perfil
“Hemos logrado un trabajo con un equipo que trabaja todo junto. El MPA, sumado el sistema acusatorio a nivel nacional, las fuerzas federales y provinciales trabajando en el Comando Unificado y concretando la división territorial para tener los territorios dominados”, reveló una de las autoridades nacionales del PRO. A su vez, reconoció que “hemos tenido crisis, la más dura de los últimos años en la Argentina, que fue el asesinato de cuatro ciudadanos. Se esclareció, están todos detenidos o reconocidos y se determinó cómo fue dada la situación”.
Por último, Bullrich se refirió a algunas amenazas aparecidas en los últimos días dirigidas a su persona y al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. “Van a dejar de amenazar porque les vamos a cortar todas las comunicaciones y las visitas. A los presos que están utilizando los teléfonos se les termina. Ninguno más va a poder hablar por teléfono ni recibir visitas mientras haya hechos de violencia en Rosario”.