Por iniciativa del Concejo de Santa Fe y en el marco de la recorrida que la activista mexicana, Olimpia Coral Melo, está realizando por nuestro país para concientizar sobre violencia digital, AIRE dialogó en exclusiva con la impulsora de la "Ley Olimpia". "La violencia digital es una violencia que se extiende hoy a los espacios en línea. Más allá del daño a la privacidad, del daño de datos, hay un problema latente que perjudica principalmente a mujeres y niñas, que es la violencia sexual digital", expresó.
Las cifras en Argentina son alarmantes. "Encontramos hasta 2.000 mercados de explotación sexual digital, grupos cerrados y abiertos. El más grande fue el conocido como Los Magios, donde había hasta 11.000 hombres metidos, compilados, en un solo espacio digital, en donde se intercambiaban fotografías, videos, audios de mujeres sin su consentimiento", aseguró.
Olimpia detalló que no sólo encontraron videos de mujeres filmadas por sus parejas o exparejas, sino que también se encontraron videos de cámaras escondidas en baños públicos, en hoteles, celulares por debajo de la falda, robo de información, hackeo de decenas de mujeres que ni siquiera intercambiaron contenidos, o incluso en algunos lugares más al norte, como Jujuy, encontramos videos de mujeres nativas que estaban amantando a sus hijos y que también eran grabadas para ser hipersexualizadas, vendidas y comercializadas en Internet".
La activista mexicana lamentó que en Argentina nada de esto sea delito y que no esté reconocida como la violencia digital. "Esperamos que en estas semanas salga la media sanción faltante a la Ley Olimpia que resta en el Senado de la Nación, con eso vamos a apoyar a las municipalidades, a los concejos y a todo el aparato del Estado a hacer obligatoria la educación digital", afirmó.
Con relación a la educación, destacó que debe darse desde una perspectiva no abstencionista, educación de ciberseguridad, y hacer una crítica grande a la industria porno, "a una industria que cosifica principalmente a niñas y adolescentes, esto es algo que está permeando mucho hasta como una moda y no debería de ser así".
También resaltó que "si le preguntara a sus hijos si saben que es el sexting, si conocen cuál es el intercambio de contenidos, si conocen a una persona que tiene fotografías íntimas sexuales en su teléfono celular, estoy segura que de todos lo sabríamos. Pero es tanto el tabú y es tanto el no reconocimiento de una violencia que parece que por ser virtual no es real, que entonces lo pasamos por alto".
El debate en un contexto electoral
Este jueves se espera un sesión cargada en el Congreso de la Nación con muchos temas pertinentes a la agenda electoral. Modificación del impuesto a las ganancias, ley de alquileres y la posibilidad de incluir pliegos judiciales en el listado de temas, dan un marco de "tironeo" y discusiones políticas, que produce que se pierda el foco en leyes como la ley Olimpia.
"Todo el mundo está preocupado por una agenda electoral, pero no puede estar en la posición número uno una agenda electoral cuando todavía se le debe justicia a las mujeres", sentenció Coral Melo.
La activista destacó que no debería ser una discusión negativa en el Congreso. "Debería ser una actualización de voluntades de todos los partidos y todas las fuerzas políticas de la Nación Argentina para sumarse a una causa que no solo beneficia a las mujeres, sino que somos las mujeres quienes estamos levantando la voz".
La ley Olimpia y el recuerdo de Belén San Román
Belén San Román fue una joven de 26 años de la localidad bonaerense de Bragado y madre de dos hijos. En 2021 su expareja difundió por redes sociales un video y fotos privadas suyas para extorsionarla. Belén no pudo soportarlo y terminó con su vida de un disparo. "Me parece importante que se sepa que no es la voz de una mexicana que llegó a Argentina, sino hoy con esta que llamamos la Ley Olimpia, también impulsamos la ley que tiene honor a una mujer que desgraciadamente se suicida por esta violencia, Belén San Román".
Coral Melo cuenta que en honor a Belén San Román, se nombra este proyecto de reformas que reconoció la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como un hito para los países de América Latina. "Tiene el nombre de Belén San Román, pero además tiene la personalidad de decenas de mujeres de diferentes provincias argentinas".
El proyecto de la Ley Belén busca penar como delitos la obtención y difusión no consentida de material íntimo o de desnudez, de los "porn deep fake" y de la llamada "sextorsión". También establece que "se aplicará prisión de tres meses a dos años y el doble de la multa establecida en el artículo 155° a quien, por cualquier medio, sin autorización de la víctima o mediando engaño, videograbe, audiograbe, fotografíe, filme o elabore, documentos con contenidos de desnudez, naturaleza sexual o representaciones sexuales explícitas".
La ley en México
Olimpia Coral Melo comentó que en México, en primer lugar existe el reconocimiento de la violencia digital como aquellos actos agravados y perpetuados a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que dañan la privacidad, la dignidad, la seguridad y la vida íntima de todas las personas.
Remarcó que es una reforma que aplica a todos, no solo a hombres y a mujeres, ya que "a todos nos puede pasar", pero grafica que "los datos nos hablan que el 98% de las víctimas son mujeres a manos de 99.2% hombres".
"Estos números nos tienen que poner a pensar los contextos sociales a los que vivimos. Pero además se crea un nuevo delito, los delitos contra la intimidad sexual que son aquellos catálogos de delitos que atraviesan la difusión, la producción, compilar y materializar contenidos íntimos sexuales con algo muy importante, sin consentimiento de las personas", explicó.
La activista aclaró que los materiales pueden ser reales o alterados por inteligencia artificial, de la cual, cualquier persona que tenga una red social se puede tomar su fotografía, manipularla y después subirla a Internet.
"En México se castiga con 12 años de cárcel y además tiene un valor de unidad de medida de actualización, o sea una reparación económica del daño hasta de 100 mil pesos mexicanos, o sea unos 10 mil dólares aproximadamente. Y con esto estamos inhibiendo el delito, estamos poniendo en el papel social a la víctima en un lugar en el que tenía que estar como víctima y no como productora de su propia violencia y al agresor sexual digital como eso, como una parte importante del contexto", finalizó.
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