Molienda, siderurgia y lácteos sostienen a la industria santafesina tras un año de caída generalizada
A pesar de una caída interanual del 5,4% y pérdidas de empleos, la molienda de oleaginosas, las industrias siderúrgicas y lácteas muestran resultados positivos.
La industria de Santa Fe cerró noviembre de 2025 con un marcado deterioro productivo, aunque con focos puntuales de resistencia.
La industria de Santa Fe cerró el mes de noviembre de 2025 con un marcado deterioro productivo, aunque con focos puntuales de resistencia. El último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) registra una caída interanual del 5,4% en la producción manufacturera provincial.
Pese al contexto general adverso —impactado por costos financieros elevados, menor volumen de exportaciones industriales (-7,2%), fuerte aumento de importaciones (+26,9%) y la contracción del sector de la construcción—, algunas actividades mostraron dinamismo relativo. La molienda de oleaginosas contribuyó positivamente (+0,47 p.p.) y creció 2,3% interanual, beneficiándose de demandas externas por harinas y aceites y de cierto sostenimiento de los márgenes en segmentos exportadores.
Molienda, siderurgia y lácteos sostienen a la industria santafesina
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La molienda de oleaginosas creció 2,3% interanual por la demanda externa de harinas y aceites.
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Exportaciones e importaciones
La industria siderúrgica aportó +0,24 p.p. con un avance del 2,6%, impulsada por pedidos para infraestructura y obras regionales; los productos lácteos sumaron +0,23 p.p. y subieron 3,6%, apoyados en mercados estables para quesos y leche en polvo y menor volatilidad de precios en ciertas cadenas.
Sin embargo, esas mejoras quedaron lejos de compensar las fuertes retracciones en ramas clave. Vehículos automotores se desplomó un 61,2% interanual, seguido por autopartes (-20%) y productos y servicios de trabajo en metales (-18,1%). También mostraron descensos significativos maquinaria agropecuaria (-16,3%), maquinaria de uso general (-13,9%) y muebles y colchones (-11,2%). La heterogeneidad sectorial refleja una demanda interna debilitada y problemas de competitividad frente a la ola de importaciones.
El impacto en el empleo industrial es persistente: entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron más de 7.400 puestos industriales registrados en la provincia de Santa Fe. A nivel nacional, el empleo asalariado manufacturero acumula 19 meses consecutivos de caída interanual, con 21.900 trabajadores menos en el último año relevado. FISFE advierte que la industria opera en niveles similares a 2023 y 8,2% por debajo de 2022, lo que denota estancamiento y alta fragilidad de la capacidad productiva.
El informe identifica factores estructurales y coyunturales para esta situación: el sostenimiento de elevados costos financieros que restringen inversión, la caída de exportaciones de manufacturas, el fuerte incremento de importaciones que compiten con producción local, y la debilidad de la construcción que retrae la demanda de insumos. Además, la recuperación acumulada (+2,3% entre enero y noviembre) se concentró en el primer semestre, mientras la segunda mitad del año exhibió un deterioro marcado.
Informe de actualidad industria de Santa Fe
FISFE sugiere medidas orientadas a aliviar la presión sobre las empresas y favorecer la competitividad.
Presión sobre las empresas y favorecer la competitividad
FISFE sugiere medidas orientadas a aliviar la presión sobre las empresas y favorecer la competitividad: reducción o reorientación de costos financieros para pymes industriales, incentivos temporales a exportaciones de manufacturas, mecanismos para contener importaciones que dañan cadenas locales y programas de apoyo a sectores con potencial exportador —como oleaginosas, siderurgia y lácteos— mediante financiamiento, promoción comercial y mejora de logística.
También propone políticas de formación y reconversión laboral para mitigar la pérdida de empleo y preservar capital humano industrial.
De acuerdo al informe de FISFE, la industria santafesina enfrenta un cuadro de estancamiento prolongado con una caída generalizada de la actividad. La molienda de oleaginosas, la siderurgia y la industria láctea aparecen como los pocos motores capaces de mitigar —pero no revertir— la contracción, y su fortalecimiento será clave para evitar una profundización de la crisis industrial provincial.