Junto a los otros dos cosecretarios de la central obrera, Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), Sola aseguró que “no están en contra de una reforma laboral, pero sí de perder derechos”.
“Estamos en una situación sociolaboral complicada: el empleo ha caído con 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años y FATE es un ejemplo de eso porque hoy cerró y dejó a casi mil trabajadores en la calle, con los cuales nos solidarizamos. Cada día se pierden 400 trabajos formales y en estos dos años quedaron 21.000 pymes en el camino. Al mismo tiempo, el endeudamiento familiar crece porque llegan a fin de mes y no alcanza, tanto por la pérdida del poder adquisitivo como por las paritarias pisadas. A esto se le suma el crecimiento de la informalidad y el de la inflación que hace 8 meses no para de aumentar, más la apertura indiscriminada de importaciones. Los únicos sectores que han crecido son el financiero, el de la agroindustria, la minería y la energía, que sólo mantienen el 10% de los 300.000 puestos que se han perdido”, indicó el secretario general.
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