Distintos referentes de la oposición salieron a rechazar la propuesta que lanzó el Gobierno Nacional sobre crear un nuevo impuesto sobre las "rentas inesperadas" de las grandes empresas. Las repercusiones llegaron desde todo el arco político, luego de que confirmara que hará una convocatoria a todos los sectores para tratar de implementar el proyecto, ya que eso requiere de un proyecto de ley a tratarse en el Congreso.
La iniciativa que pretende la Rosada alcanzaría a empresas de ganancias anuales de más de 1.000 millones de pesos, detalló Guzmán, quien aclaró que sólo "el 3,2%" de las firmas del país tienen esa clase de ingresos.
Sumado a lo que ya había anticipado el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el titular del bloque de diputados nacionales del PRO, Cristian Ritondo, expresó en diálogo con radio Rivadavia que "la Argentina no puede soportar nuevos impuestos".
A su turno, la líder del PRO, Patricia Bullrich, sostuvo en su cuenta de la red social Twitter: "Presidente: ¡no basta con parches, hay que cambiar el rumbo! El Estado debe reducir drásticamente sus gastos improductivos, alentar la inversión en vez de castigarla y rebajar impuestos en vez de aumentarlos".
El diputado nacional de Juntos por el Cambio por la provincia de Buenos Aires Emilio Monzó señaló que "el único plan del Gobierno ante la crisis es la creación y el aumento permanente de impuestos a sectores productivos, cuando lo que se necesita es una reforma del sistema tributario".
"Queremos dar ese debate, pero rechazamos que se siga presionando a los que trabajan y dan empleo", subrayó el extitular de la Cámara baja.
Por la UCR, el jefe del interbloque de senadores de Juntos por el Cambio Alfredo Cornejo sostuvo: "Tenemos el gobierno de los bonos y el apriete impositivo. No se les cae una idea productiva ni un plan serio".
Qué es el impuesto a la "renta inesperada"
El nuevo impuesto del Gobierno a la "renta inesperada" plantea una alícuota sobre el componente de esa utilidad que se enfoca en un conjunto de empresas con ganancias netas imponibles altas superiores a los $1.000 millones, que en 2021 abarcó a solo el 3,2% de las firmas radicadas en la Argentina.
Según indicaron, de esta forma, quedan en la mira sectores como el agrícola-ganadero, minero y de producción de hidrocarburos, en medio de una aceleración de los precios internacionales producto de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Los criterios para la imposición de la alícuota incluyen que la ganancia neta imponible real tiene que haber crecido en forma significativa en 2022 respecto a 2021 y, además, se incluirá un parámetro para que si la renta inesperada se canaliza hacia la reinversión productiva, la alícuota será menor.
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