lunes 25 de octubre de 2021
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Festival de anuncios y cambio de estrategia proselitista: el Gobierno busca evitar una hecatombe electoral

Alberto Fernández accedió al ultimátum de Cristina Kirchner y abrió el grifo del gasto público para evitar una nueva derrota electoral del Frente de Todos. En el Gobierno están convencidos de que el resultado de las primarias obedece a la falta de dinero en los bolsillos de los votantes.

En tiempo de descuento hacia las elecciones legislativas del mes próximo, a la Casa Rosada la obsesiona un desvelo: que todas las medidas que anunció después de su derrota en las primarias surtan efecto electoral para acortar la ventaja que le sacó Juntos por el Cambio. Sobre todo en Buenos Aires, el mayor distrito electoral, donde la principal fuerza opositora se impuso por poco más de 356.000 votos de diferencia.

Con la llegada del tucumano Juan Manzur a la jefatura de Gabinete, el raid de anuncios fue constante. El presidente Alberto Fernández accedió al ultimátum de Cristina Kirchner: abrir el grifo del gasto público para evitar una hecatombe electoral del Frente de Todos.

Martín Guzmán, ministro de Economía, calla y deja hacer, aunque es consciente de que deberá pagar los platos rotos del despilfarro. La emisión monetaria está al rojo vivo: después de las primarias, el Banco Central giró al Tesoro 250.000 millones de pesos y ya suman 720.000 millones. Semejante nivel de emisión atenta contra todo intento del Ministerio de Economía por bajar la inflación y alienta los rumores de una devaluación después de las elecciones, aunque el Gobierno afirme lo contrario.

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Lo cierto es que el Gobierno se muestra convencido de que la derrota electoral de las Paso se debió a la falta de dinero en las billeteras de los votantes. Las últimas semanas se confirmaron más de una decena de medidas para inyectar efectivo en la economía real, con la intención de mejorar los ingresos y fomentar el consumo.

Entre otros puntos, ya se oficializó el aumento del salario mínimo vital y móvil a 33.000 pesos, que tiene impacto directo en las asignaciones universales por hijo y en los planes sociales, los haberes jubilatorios y sirve de piso para las negociaciones con los gremios. Además, se reglamentó la suba del monto de exención para el impuesto a las Ganancias, la eximición para instrumentos financieros y la exclusión del aguinaldo. También se anunciaron la extensión del REPRO II, la eliminación de las retenciones a exportaciones de servicios y la flexibilización del cepo a las exportaciones de carne, al tiempo que dispuso un subsidio del 50% del salario por los seis primeros meses para trabajadoras de casas particulares recién registradas.

Juan Manzur, jefe de Gabinete de la Nación.
Desde la llegada de Juan Manzur a la jefatura de Gabinete, el raid de anuncios oficiales fue constante. El objetivo es revertir el resultado de las elecciones primarias.

Desde la llegada de Juan Manzur a la jefatura de Gabinete, el raid de anuncios oficiales fue constante. El objetivo es revertir el resultado de las elecciones primarias.

Para los sectores más postergados, el Gobierno anunció que duplicará a partir de octubre los montos de las asignaciones familiares por hijo, una medida que beneficiará a más de dos millones de personas y cubrirá a tres millones de niños o adolescentes y que incluye el anticipo del 20%, que usualmente se abona a fin de año.

Los anuncios no se limitaron al campo económico. Pocos días después de la derrota en las primarias, el Gobierno liberó varias de las restricciones vigentes por la pandemia, anunció la vuelta al público a las canchas, instrumentó el Plan Previaje y anunció un proyecto de ley para la conversión de planes sociales en trabajo genuino.

La Casa Rosada pretende enmarcar todas estas medidas en una nueva estrategia de campaña. Los cambios ya se vieron en la renovada actitud del presidente Fernández de “salir a escuchar” las demandas de la población y esta misma semana, en el comportamiento del Frente de Todos en el Congreso, donde apeló a cierta victimización política para dejar expuesto a Juntos por el Cambio como una fuerza opositora obstruccionista por no votar la ley de etiquetado frontal de alimentos.

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El nuevo discurso positivo de Fernández (“Le digo que sí al trabajo, le digo que no a la especulación”, inaugurado en la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción) y la idea de presentar a Juntos por el Cambio como una oposición de carácter negativo, obstruccionista, domina por estos días la lógica de la coalición gobernante.

Habrá que ver si esta nueva estrategia proselitista, que busca escenificar unidad y gestión del Frente de Todos, resulta suficiente para acortar las distancias en las próximas elecciones. Y, sobre todo, si alcanza para solapar las fuertes tensiones internas que todavía se agitan dentro de la coalición gobernante.

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