Semino sostuvo que más allá del recorrido institucional que tenga la ley, “el Ejecutivo está decidido a no pagarlo” y alertó que, si el Congreso logra revertir el veto, el Gobierno ya adelantó que judicializará la medida. “Pero judicializar no resuelve el drama de fondo. Los jubilados no dan más con 300.000 pesos. Lo que se necesita es una emergencia alimentaria, sanitaria y habitacional. Esto no da para más”, expresó.
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Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad, criticó con dureza al Gobierno nacional por el veto presidencial al aumento a los jubilados.
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La situación de los jubilados
Consultado sobre el posible rechazo al veto presidencial en un contexto de creciente tensión política, Semino fue claro: “Puede pasar. El Gobierno tiene cortocircuitos con muchos gobernadores, y es un año electoral. Si no consigue los votos para sostener el veto, la ley vuelve a tener vigencia. Pero mientras tanto, insisto, los jubilados siguen esperando en la desesperación”.
También se refirió a la situación del PAMI, denunciando el escándalo de los pañales de mala calidad y criticando el nombramiento del interventor actual, Esteban Leguizamo. “Nadie le conoce la cara ni la voz, está escondido debajo del escritorio. El gobierno de Javier Milei hizo una auditoría que detectó que la UGL 6, que conducía Leguizamo durante la gestión anterior, era la más sospechada de corrupción. ¿Y qué hicieron? Le entregaron todo el PAMI y rajaron al auditor que hizo el informe. Es inexplicable”, denunció.
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Semino sostuvo que más allá del recorrido institucional que tenga la ley, “el Ejecutivo está decidido a no pagarlo” y alertó que, si el Congreso logra revertir el veto, el Gobierno ya adelantó que judicializará la medida.
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Para Semino, el panorama es desolador: “Los políticos ya están entrando en la fase electoral y se olvidan de para qué están. Mientras tanto, los jubilados -y también las personas con discapacidad- no pueden subsistir. Esto es claro como el agua, pero nadie quiere mirarlo de frente”.
Por último, el defensor de la Tercera Edad denunció que el PAMI, una institución clave para millones de adultos mayores, “hoy está abandonada, sin conducción y en el peor momento de su historia”.