A más de una década del agravamiento de la crisis política y humanitaria en Venezuela, el escenario internacional volvió a moverse con fuerza en los últimos días. La captura de Nicolás Maduro, la intervención directa de Estados Unidos y una inminente reunión entre Donald Trump y María Corina Machado reactivaron expectativas dentro y fuera del país. En diálogo exclusivo con AIRE, la abogada y activista por los derechos humanos Elisa Trotta analizó el momento que atraviesa Venezuela y habló de un proceso que, según sus palabras, “avanza muy rápido”, aunque aún convive con la persistencia del aparato represivo.
“En Venezuela hace diez días que se respira un aire de esperanza, aún silencioso”, sostuvo Trotta, al remarcar que, pese a los acontecimientos recientes, “el país todavía permanece bajo el poder de la dictadura, aunque ahora bajo la tutela de Estados Unidos”.
“Nuestro principal reclamo es la liberación de todos los presos políticos”
Uno de los ejes centrales del análisis de Trotta está puesto en la situación de los detenidos por razones políticas. Según explicó, lejos de resolverse, el problema se profundizó. “Hay más de mil personas que no han sido liberadas y, lamentablemente, el número va en aumento”, afirmó.
En ese marco, cuestionó las cifras difundidas por el régimen venezolano. “El régimen habla de 400 liberaciones, pero primero hay que aclarar que no son liberaciones, son excarcelaciones”, explicó, y agregó que quienes recuperaron la libertad “siguen con medidas cautelares y restricciones sobre lo que pueden decir y hacer”.
Trotta también advirtió que las organizaciones de derechos humanos solo lograron verificar “una cifra cercana a las 100 excarcelaciones”, y atribuyó la diferencia a una práctica recurrente del oficialismo. “Obedece al patrón que los ha caracterizado: la manipulación de cifras y de números”, señaló.
Estados Unidos, Delcy Rodríguez y la transición
Consultada sobre la conversación entre Donald Trump y Delcy Rodríguez, Trotta fue clara en su lectura política. “En este momento Delcy Rodríguez es una persona útil para Estados Unidos”, afirmó, aunque aclaró que esa utilidad no implica legitimidad. “No la reconocemos y nos incomoda verla en ese lugar, pero entendemos la necesidad de Estados Unidos de llevar adelante un proceso de estabilización”.
Consultada sobre la conversación entre Donald Trump y Delcy Rodríguez, Trotta fue clara en su lectura política. “En este momento Delcy Rodríguez es una persona útil para Estados Unidos”, afirmó.
En contraposición, destacó el rol de la principal referente opositora. “Cuando pensamos en María Corina Machado, pensamos en una persona indispensable para la recuperación de la democracia en Venezuela”, subrayó. En ese sentido, puso grandes expectativas en la reunión prevista en Washington. “Va a ser una reunión fundamental para empezar a planificar cómo puede ser ese proceso de transición”, dijo.
Trotta sostuvo que, mientras la liberación de los presos políticos sigue siendo la prioridad, ya se observan avances en otros frentes. “Vemos que se está avanzando muy rápido en la estabilización, en la reinserción del país en el mercado internacional y en la posibilidad de que los venezolanos vuelvan a beneficiarse de los recursos del Estado”, enumeró.
“Se está moviendo el tablero”
Desde una mirada más personal, describió el impacto que este nuevo escenario tiene tanto en quienes viven en Venezuela como en la diáspora. “El 3 de enero marca una esperanza, una luz al final del túnel que durante tanto tiempo esperamos”, expresó.
elisa trotta
Trotta habló de una expectativa compartida entre los venezolanos que residen en Argentina y en otros países.
Trotta habló de una expectativa compartida entre los venezolanos que residen en Argentina y en otros países. “La posibilidad de volver a Venezuela, aunque sea de visita, o de volver a hacer nuestras vidas allá, son sueños que hoy no solo tenemos, sino que vemos realmente posibles”, afirmó.
Para la activista, el proceso está lejos de concluir, pero el escenario cambió. “El tablero se está moviendo rápido”, resumió, convencida de que el momento actual puede convertirse en un punto de inflexión para el futuro democrático de Venezuela.