menu
search
Política Donald Trump | Delcy Rodríguez | Venezuela

Crónica de una llamada esperada: Donald Trump, Delcy Rodríguez y el futuro político de Venezuela

La llamada entre Trump y Delcy expone un nuevo equilibrio de poder: petróleo, concesiones políticas y un giro discursivo que redefine el futuro de Venezuela.

La detención de Nicolás Maduro marcó un punto de quiebre en la política de Venezuela y reconfiguró, casi de inmediato, el vínculo con Estados Unidos. En ese escenario de máxima tensión, Delcy Rodríguez y Donald Trump mantuvieron una reunión telefónica extensa, un contacto que no solo llamó la atención por el momento en el que se produjo, sino también por el cambio de tono que dejó al descubierto en el discurso de la dirigencia venezolana.

Antes de ese diálogo, la narrativa oficial de Caracas se sostenía en una defensa cerrada de Maduro y en duras críticas a la injerencia estadounidense. Después de la llamada, el mensaje mutó. Rodríguez habló públicamente de un “marco de respeto mutuo” y de una agenda bilateral de trabajo, una definición que expuso la nueva correlación de fuerzas tras la intervención norteamericana.

Petróleo, poder y presos políticos: el detrás de escena del diálogo entre Trump y Delcy Rodríguez

“Sostuve una larga y cortés conversación telefónica con el Presidente de los EEUU, Donald Trump, desarrollada en un marco de respeto mutuo, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos, así como asuntos pendientes entre nuestros gobiernos”, escribió Delcy Rodríguez en sus redes sociales, en un mensaje que contrastó con sus posicionamientos previos.

LEER MÁS ► Venezuela liberó más de 400 presos políticos, según el gobierno chavista

Embed

Desde Washington, Trump no solo confirmó el contacto, sino que lo reforzó con gestos políticos y declaraciones elogiosas. En diálogo con la prensa en el Salón Oval, definió a Rodríguez como una “persona fantástica” y aseguró que durante la llamada “trabajaron muy bien” y abordaron “muchos temas”. Más tarde, en su red Truth Social, fue aún más explícito: afirmó que Estados Unidos se está “llevando muy bien con Venezuela” y que la relación bilateral “va a ser espectacular para todos”.

Petróleo, poder y un nuevo equilibrio

Entre los temas centrales del diálogo apareció el petróleo, un eje que atraviesa toda la estrategia estadounidense en Venezuela. Trump habló de avances en materia energética, minerales, comercio y seguridad nacional, y auguró que el país sudamericano “va a ser grande y próspero de nuevo”.

Delcy Rodríguez, por su parte, dejó una definición clave sobre el destino de esos recursos: aseguró que “cada dólar que ingrese irá al sistema de salud”, en referencia a la compra de petróleo venezolano por parte de Estados Unidos.

LEER MÁS ► Habló la esposa de uno de los argentinos detenidos en Venezuela: "No tenemos fe de vida"

maduro donald trump
Imagen generada con inteligencia artificial - El caso venezolano también dejó al descubierto, según Malamud, una verdad incómoda para el orden internacional: los límites de Donald Trump no están fuera de Estados Unidos, sino dentro.

Imagen generada con inteligencia artificial - El caso venezolano también dejó al descubierto, según Malamud, una verdad incómoda para el orden internacional: los límites de Donald Trump no están fuera de Estados Unidos, sino dentro.

Ese dato no es menor. Según el análisis del politólogo Andrés Malamud, en diálogo exclusivo con el programa Ahora Vengo, por AIRE, lo ocurrido en Venezuela no responde a una lógica clásica de invasión o cambio de régimen. “No hubo invasión ni sustitución clásica de régimen: hubo un bombardeo, una decapitación del poder y luego un acuerdo”, explicó en diálogo con AIRE.

LEER MÁS ► Liberaron a un argentino-israelí preso en Venezuela y reclaman por otros dos compatriotas detenidos

Para el especialista, el resultado es un gobierno autocrático en proceso de apertura, pero bajo una condición determinante: una dependencia estructural de Washington para exportar, importar y tomar decisiones estratégicas.

Embed

“El gobierno que quedó va a ser lo que Donald Trump quiera”, sintetizó Malamud, al describir a Venezuela como un protectorado de facto. En ese marco, el giro discursivo de Delcy Rodríguez aparece menos como una decisión autónoma y más como una consecuencia directa del poderío político y económico de Estados Unidos.

Los ¿límites? del poder de Donald Trump

El caso venezolano también dejó al descubierto, según Malamud, una verdad incómoda para el orden internacional: los límites de Donald Trump no están fuera de Estados Unidos, sino dentro. “Puede bombardear, decapitar gobiernos o amenazar aliados sin consecuencias internacionales reales. Pero no puede ir más allá de lo que le permitan la Corte Suprema y el Congreso”, afirmó.

LEER MÁS ► Venezuela volvió a liberar presos políticos: 24 excarcelaciones durante la madrugada

Donald Trump
Trump habló de avances en materia energética, minerales, comercio y seguridad nacional, y auguró que el país sudamericano “va a ser grande y próspero de nuevo”.

Trump habló de avances en materia energética, minerales, comercio y seguridad nacional, y auguró que el país sudamericano “va a ser grande y próspero de nuevo”.

Esa lógica explica por qué la intervención fue presentada como un operativo policial y judicial, y no como una guerra. “Su escudo es la ley nacional. No le importa el derecho internacional”, sostuvo el analista, al tiempo que subrayó que el verdadero contrapeso podría llegar desde las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.

En ese entramado de poder, el petróleo volvió a ser el denominador común. “En la conferencia posterior a la detención, Trump mencionó la palabra petróleo más de 20 veces y democracia, ninguna”, recordó Malamud, al describir los verdaderos intereses en juego y las tensiones internas dentro del propio gobierno estadounidense.

Presos políticos y señales de apertura democrática

En paralelo al reordenamiento geopolítico, el gobierno de transición venezolano comenzó a enviar señales hacia adentro del país. Una de las más relevantes es el proceso de liberación de presos políticos, un punto sensible tanto para la oposición venezolana como para la comunidad internacional.

LEER MÁS ► Cuba le respondió a Trump: "Estados Unidos carece de moral para señalar a Cuba en nada"

Delcy Rodríguez confirmó que ese camino sigue abierto. “Informamos al país que seguimos evaluando casos y avanzando en el proceso de excarcelaciones iniciado por el Pdte @NicolasMaduro en 2025 para consolidar un nuevo momento político que permita la convivencia, reconocimiento y respeto entre venezolanos, con cumplimiento de la ley”, expresó.

Embed

Para Malamud, este gesto no es aislado. Según su análisis, Rodríguez ya negociaba con Washington antes del operativo que terminó con la detención de Maduro. “Maduro ofreció todo, pero no cumplía. Delcy sí está cumpliendo”, afirmó, al vincular la liberación de presos políticos con las concesiones en materia petrolera y la necesidad de mostrar gobernabilidad.

Un orden al descubierto

El vínculo entre Delcy Rodríguez y Donald Trump sintetiza, en definitiva, el nuevo escenario que se abre en Venezuela y en la región. Un orden global donde el poder se impone sin demasiadas justificaciones jurídicas, donde los acuerdos se sellan tras bambalinas y donde los discursos cambian al ritmo de la correlación de fuerzas.

LEER MÁS ► Venezuela: el chavismo habilitó visitas en la cárcel donde está el gendarme argentino

Como concluyó Malamud, “se cayó la careta de la hipocresía juridicista: ya no se busca justificar las acciones con derecho internacional, sino con poder”. En ese tablero, la llamada entre Trump y Rodríguez no fue solo un gesto diplomático: fue la confirmación de quién marca hoy las reglas del juego.