El análisis desde Caracas tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela: el chavismo como "una fiera herida"
“Hay una sensación de estruendo silencioso. El tema no se conversa en la calle”, describió el periodista Alonso Moleiro, corresponsal en Venezuela.
Con el poder chavista aún intacto y una sociedad profundamente golpeada, Venezuela enfrenta un momento decisivo, atravesado por tensiones internas y presiones externas.
A cuatro días de la captura de Nicolás Maduro, la situación en Venezuela atraviesa un momento de alta tensión política y social, marcado por el silencio en las calles, una fuerte presencia de fuerzas de seguridad y un clima de incertidumbre sobre el futuro inmediato del país.
Así lo describió el periodista Alonso Moleiro, corresponsal en Venezuela del diario El País de España, en diálogo con AIRE. “Hay una sensación de estruendo silencioso. El tema no se conversa en la calle”, sostuvo Moleiro desde Caracas, al describir el escenario posterior al operativo que derivó en la detención del mandatario venezolano. En ese marco, definió al chavismo como “una fiera herida”, que aún conserva capacidad de reacción y no muestra señales de una transición política clara.
Sin transición a la vista: entre el chavismo y la oposición
Según el periodista, no se percibe un cambio de rumbo en la conducción del poder. “No veo planteada una transición o un cambio de tono interno”, afirmó, y puso el foco en la figura de Delcy Rodríguez, a quien describió como una dirigente de extrema confianza de Maduro, con una visión “muy radical” y alineada con la izquierda clásica.
Moleiro consideró débil el eventual pacto propuesto con Estados Unidos, en el que Rodríguez asumiría un rol central en una transición. “Veo que ella va a hacer lo que pueda para complacer a Maduro, ofrecer petróleo y resolver algunos temas específicos, pero la gobernabilidad del país va a seguir siendo chavista”, explicó.
Un hecho “insólito” y un país en silencio
El corresponsal remarcó el carácter inédito del episodio ocurrido en Venezuela. “Lo que pasó es un hecho insólito, absolutamente inusual: un ataque militar en la madrugada contra una capital sudamericana”, señaló, y subrayó que ese impacto inicial convive hoy con un clima de control y repliegue.
Nicolás Maduro declaró ante el juez Alvin Hellerstein, luego de la lectura de los cargos por narcotráfico y terrorismo.
Si bien las calles se mantienen tranquilas, advirtió sobre problemas puntuales en la vida cotidiana: dificultades en el acceso al combustible, colas en supermercados y una fuerte presencia policial y de colectivos armados, a los que definió como brigadas civiles que cumplen tareas represivas. También indicó que, tras el asueto navideño, ya hubo un llamado oficial al regreso a clases.
La oposición y el rol de Estados Unidos
Moleiro también se refirió a la situación de la oposición y al lugar que ocupa María Corina Machado, a quien mencionó como una figura clave en el escenario previo, especialmente tras la polémica electoral del año pasado. Sin embargo, sostuvo que en el nuevo contexto perdió centralidad frente a la decisión de Washington de negociar directamente con Delcy Rodríguez.
“No veo que Rodríguez vaya a entregar el poder ni a conducir una transición democrática. Ella es parte de la revolución y va a intentar mantenerla”, afirmó, y se mostró escéptico respecto a que ese esquema pueda satisfacer a la administración estadounidense.
Crisis estructural y vida cotidiana
En su análisis, el periodista contextualizó la situación actual en un proceso de deterioro prolongado. Recordó que el chavismo pasó de ser una democracia a un autoritarismo clásico, en un proceso que se profundizó con el colapso socioeconómico de la última década. “El salario se diluyó, el empobrecimiento es general y por eso se fue tanta gente del país”, explicó.
También describió el impacto de un modelo económico basado en expropiaciones, controles de precios y proyectos estatales que, según dijo, derivaron en una “sangría de recursos” y dejaron al país fuera del crédito internacional. En ese marco, señaló que la apertura económica impulsada en los últimos años fue tardía y selectiva, en un contexto de sanciones y falta de seguridad jurídica.
¿Hubo traición en el entorno de Maduro?
Consultado sobre la posibilidad de una traición interna, Moleiro se mostró cauto. Reconoció que operaciones de este tipo suelen implicar trabajos de inteligencia complejos y posibles infiltraciones, pero descartó que Delcy Rodríguez haya entregado al gobierno con la intención de abrir un proceso democrático. “La nomenclatura chavista sigue unida, se siente agredida y asediada”, afirmó.
Confusión y tensión en las horas posteriores
Finalmente, se refirió a los episodios de tensión registrados en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, donde se reportaron disparos. Según explicó, se trató de una confusión vinculada a drones que inicialmente se creyeron estadounidenses, pero que pertenecían a la policía judicial. “Hubo mucho nerviosismo, pero no pasó de ahí”, aclaró.
Para Moleiro, el escenario que se abre es de alta incertidumbre. Con el poder chavista aún intacto y una sociedad profundamente golpeada, Venezuela enfrenta un momento decisivo, atravesado por tensiones internas y presiones externas, cuyo desenlace aún resulta imprevisible.