menu
search
Política Santa Fe | cárcel | Servicio Penitenciario

Definen estrategias para frenar los delitos que se ordenan desde las cárceles de Santa Fe

Los penales de Santa Fe se convirtieron en verdaderos centros de operaciones donde se planifican y ordenan graves delitos. Dentro de cada cárcel se tomarán medidas en base a lo que sucede fuera de los muros. Autoridades de Gobierno, Seguridad y el MPA se reunieron en Rosario.

Paradoja: mientras gran parte de la población de Santa Fe reclama que las fuerzas de seguridad encarcelen a los delincuentes –el número de presos creció 150% en 10 años-, las cárceles de la provincia se convirtieron en verdaderos centros de operaciones desde donde de planifican y ordenan algunos de los delitos más violentos que suceden en el exterior de los penales.

No se trata de una simple hipótesis o de una mera sensación. Las investigaciones que se vienen realizando desde unidades fiscales especializadas revelan con crudeza la gravedad de la situación y reflejan hasta qué punto gran parte de los delitos más violentos o complejos se proyectan desde las cárceles y se ejecutan en las calles, gracias al uso de miles de celulares que ingresan de manera irregular a los penales.

Tal como lo reflejó Aire Digital, en los primeros siete meses de este año el Servicio Penitenciario encontró 3.656 celulares en las cárceles de la provincia , que alojan a unos 7.000 internos. Si de hace cálculos se trata, se secuestró un aparato cada dos presos.

El fenómeno alcanzó tal gravedad, que este miércoles se produjo en la ciudad de Rosario una reunión entre algunas de las principales autoridades del Poder Ejecutivo y del Ministerio Público de la Acusación, con el objetivo de diseñar estrategias para enfrentar el problema.

Tejido Piñero 12.jpeg
La fuga masiva de presos de la cárcel de Piñero implicó el uso de celulares para la comunicación entre los presos y quienes colaboraron en la huida.

La fuga masiva de presos de la cárcel de Piñero implicó el uso de celulares para la comunicación entre los presos y quienes colaboraron en la huida.

Estuvieron el ministro de Gobierno, Roberto Sukerman; el secretario de Seguridad de la Provincia, Germán Montenegro; el subsecretario de Investigación Criminal, Pablo Álvarez; el secretario de Asuntos Penitenciarios, Walter Gálvez; el subsecretario del área, Jorge Bortolozzi; la fiscal regional de Rosario, María Eugenia Irribarren; fiscales de las unidades especializadas en delitos complejos –como narcotráfico– y en casos de balaceras.

En ese encuentro, los fiscales y los responsables de las áreas de Inteligencia compartieron con las autoridades penitenciarias las investigaciones que reflejan hasta qué punto gran parte de los delitos más violentos se organizan y ordenan desde las cárceles de la provincia. Y en este marco, cuáles son en estos momentos los presos más "activos" y en qué penales se encuentran alojados.

Mientras se avanza en los convenios con el Invap para incorporar inhibidores de señal de celulares en las cárceles de Piñero, Coronda y Las Flores, se iniciará un trabajo de movimiento de los presos con "altos perfiles" y peligrosidad dentro de cada cárcel.

Por ejemplo, la cárcel de Piñero cuenta con seis módulos que, a su vez, están integrados por distintos pabellones. Además, hay cuatro pabellones más pequeños que pueden alojar entre 6 y 12 personas.

preso-carcel.png
La idea es agrupar en pequeños pabellones a los presos más

La idea es agrupar en pequeños pabellones a los presos más "activos" y con participación en delitos que se cometen fuera de las cárceles.

Gracias a la información suministrada por el MPA y las áreas de Inteligencia, el Servicio Penitenciario reagrupará a los internos más "activos" en estos pabellones de menores dimensiones y serán controlados por personal más capacitado y de mayor confianza. En definitiva, dentro de las cárceles se tomarán medidas sobre la base de lo que sucede fuera de los muros.

Cuando los inhibidores de señal de última generación estén disponibles, se aplicarán de manera específica a estas áreas de la cárcel.

También se planteó la posibilidad de redistribuir al resto de los internos y agrupar en uno de los módulos a los presos que en general presentan perfiles de mayor peligrosidad.

De todos modos, se sabe que estas medidas se irán adoptando de manera dinámica, teniendo en cuenta los elementos que los investigadores encuentren en las distintas causas en curso.

Las cárceles son verdaderos "call centers"

Con una población total de 7.058 internos alojados en las cárceles de Santa Fe, durante los primeros siete meses de 2021 el Servicio Penitenciario secuestró 3.656 celulares ingresados de manera clandestina a los penales.

La cárcel de Piñero, donde en mayo dos presos escaparon ocultos en carritos de supermercados y en junio otros ocho reclusos huyeron cortando un tejido perimetral, ostenta el récord de celulares secuestrados hasta julio de este año, con un total de 1.122 aparatos. En estos momentos, este penal cuenta con 2.090 presos y representa el mayor de los desafíos por el alto perfil de gran parte de los detenidos .

En este ranking aparece luego la cárcel de Las Flores, en la ciudad de Santa Fe, donde se encontraron 1.017 celulares, con una población carcelaria total de 1.249 reclusos. En esta cárcel se registra la mayor proporción de celulares encontrados con relación al número de internos: prácticamente se encontró un aparato por cada recluso.

El tercer puesto fue para el penal de Coronda, con 999 aparatos secuestrados entre los 1.788 presos.

Los presos se comunican a través de internet, lo que dificulta aún más el control. Frente a este escenario, la Provincia ya firmó un acta acuerdo con el Invap y en poco tiempo se rubricará un convenio económico para incorporar tres inhibidores de señal de celulares en Piñero, Coronda y Las Flores, además de equipos conocidos como "body scanners" (similares a los que existen en los aeropuertos) en todos los penales del territorio santafesino.

La cárcel de Piñero representa el principal problema, especialmente por el alto perfil de gran parte de los presos allí alojados. En estos momentos existe un inhibidor de señal, pero se trata de tecnología anticuada que no funciona con aparatos 4 G Y 5 G.

En 2011 había un total de 2.766 personas detenidas en establecimientos carcelarios provinciales. Pero diez años después, en 2021, la cifra asciende a 7.058 presos –459 son federales, pero están en unidades penitenciarias santafesinas–. Esto representa un aumento del 155% en el número de presos en apenas una década.

Dejá tu comentario