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Política cárcel | El Infierno | Santa Fe

Cómo funcionará la cárcel El Infierno en Santa Fe: sin visitas familiares y con celdas individuales

“Vamos a separar a los presos más violentos para romper el vínculo con el afuera”, dijo el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.

Durante la visita, el mandatario puso el acento en el ritmo de ejecución y en la magnitud de la inversión. “No sé si alguna vez vieron trabajar 12 grúas juntas en una obra”, señaló, al destacar que el objetivo es concluir la cárcel de alto perfil “entre septiembre y octubre de este año”, con capacidad para 1.150 detenidos.

Un "infierno" para presos de alto perfil en Santa Fe

Pullaro explicó que “El Infierno” es una de las tres nuevas cárceles que se construyen en el mismo predio. Mientras esta unidad estará destinada a reclusos de alto perfil, las otras dos alojarán cerca de 1.950 detenidos cada una y estarán finalizadas entre fines de 2026 y mediados de 2027.

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Según indicó el gobernador, la cárcel de alto perfil fue concebida para alojar a personas que “no solo cometieron delitos afuera, sino que también cometieron delitos dentro del sistema penitenciario”, o que, de acuerdo a los informes de inteligencia, “siguen siendo peligrosas para la sociedad”.

Celdas individuales y control total del Servicio Penitenciario

Uno de los ejes centrales del nuevo penal será el alojamiento individual. Pullaro afirmó que “cada detenido va a tener una celda individualizada y el control pleno por parte del Servicio Penitenciario”, en contraste con el esquema actual, donde “hay celdas con seis reclusos compartiendo un mismo espacio”.

En esa línea, sostuvo que el régimen de convivencia será excepcional: los internos solo podrán compartir el patio “si así lo entiende la Secretaría de Inteligencia Criminal, la Secretaría de Investigaciones y el Servicio Penitenciario”, y siempre en grupos reducidos de hasta 12 personas.

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Uno de los ejes centrales del nuevo penal será el alojamiento individual.

Uno de los ejes centrales del nuevo penal será el alojamiento individual.

Otro de los aspectos trascendentales del funcionamiento de “El Infierno” será el régimen de visitas. Pullaro fue explícito al señalar que se tratará de una cárcel con “restricción plena prácticamente de las visitas familiares”. Incluso aclaró que, salvo orden judicial, los detenidos no recibirán visitas y, en caso de autorizarlas, serán “restringidas y a través de un blindex”.

“El objetivo es romper el vínculo con el afuera”, afirmó el gobernador, al sostener que durante años “la inmensa mayoría de los delitos violentos se cometían desde la cárcel”, una situación que vinculó a la falta de infraestructura adecuada y de control efectivo.

Traslado de los presos más peligrosos de la provincia

De acuerdo a lo informado durante la recorrida, a la Unidad Penitenciaria N° 8 serán trasladados alrededor de 500 reclusos que actualmente integran los tres niveles de alto perfil del sistema penitenciario santafesino: 70 del nivel 1, 166 del nivel 2 y casi 300 del nivel 3. Además, la cárcel tendrá capacidad para alojar a otros 600 detenidos de toda la provincia si la situación lo requiere.

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“El objetivo es romper el vínculo con el afuera”, afirmó el gobernador Maximiliano Pullaro, al sostener que durante años “la inmensa mayoría de los delitos violentos se cometían desde la cárcel”.

“El objetivo es romper el vínculo con el afuera”, afirmó el gobernador Maximiliano Pullaro, al sostener que durante años “la inmensa mayoría de los delitos violentos se cometían desde la cárcel”.

Pullaro remarcó que esta reorganización permitirá “seguir separando a los detenidos más conflictivos y más violentos”, incluidos jefes de organizaciones criminales, a quienes definió como personas que “mantienen vínculos con el mundo de la violencia”.