La ministra de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos de Santa Fe, Celia Arena, formó parte este 8M de Ahora Venimos Nosotras, la edición especial de Ahora Vengo por el Día Internacional de la Mujer. En una entrevista con Alejandra Pautasso, Arena remarcó que "es la primera vez desde el retorno de la democracia que hay una mujer al frente del Ministerio de Gobierno que es esencialmente el ministerio más político", y afirmó que el desafío es "seguir abriendo caminos para las que faltan".
"Asumimos el desafío de trabajar para derribar muros con respecto a las masculinidades que tanto nos dañan", dijo sobre su cargo en la política santafesina y afirmó que es "un orgullo grande y una enorme responsabilidad".
Arena se definió como feminista y contó que el feminismo la atravesó desde chica. "Siempre lo fui, no sé en qué momento lo intelectualicé pero siempre lo fui y está bien que siga incomodando porque nos permite hablar de las convicciones, de los derechos y entender que hay muchas brechas que cerrar y trabajar por esa igualdad. A esto también lo llevo a la gestión", sostuvo la ministra.
"El desafío nuestro como mujeres feministas en la gestión es que haya un modo de gestión feminista, de trabajar codo a codo, que haya un trabajo horizontal y sobre todo debate", señaló.
También dijo que se identifica con el peronismo porque "es un movimiento sumamente transformador y revolucionario".
Celia Arena y una familia de mujeres fuertes
Ante la pregunta sobre qué significa el poder para ella, la ministra ahondó en su historia familiar para destacar que viene de "un linaje de mujeres fuertes".
"Mi abuela vino de Italia a los 3 años, no se acordaba ni del lugar en donde había nacido, quedó viuda muy joven con cuatro hijas. Mi papá fue trasladándose con sus hermanas y su mamá, se casó, tuvo tres hijas mujeres, yo era 'el varón', me habían elegido el nombre Julio Carlos. Querían un varón después de tantas mujeres en la familia", relató. "Me llamo Celia gracias al mal gusto musical de mis hermanas. Les gustaba Celia, de Leo Dan", agregó.
"Como hija más chica, con mucha diferencia de edad con mis hermanas, disfruté mi vida con mucha libertad", sostuvo la ministra.
"Mi abuela vivió con nosotras hasta los 92 años que murió. Mi mamá tuvo una historia de vida muy fuerte. Su mamá murió en el parto y la crio otra mujer. No terminó la escuela primaria y, sin embargo, siempre fue fuerte y con tanta libertad", contó Arena emocionada.
Entre lágrimas, recordó a su mamá. "Pensaba hoy en esto porque este es el primer año sin mi mamá. Cuesta, es parte de la vida. Tenía 91 años. Era mi heroína en esto del covid, porque se la había recontra bancado, pero no pudo zafar de esta enfermedad", dijo.
Para cerrar, respondió a la pregunta sobre qué es el poder para ella y dijo que es amor. "Las mujeres somos muy poderosas. El poder es transformador. El poder no es lo feo, lo corrupto, es amor, lo más poderoso que hay. Entiendo la política como una expresión del amor por ese poder transformador que tiene", afirmó.








