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Política Cannabis medicinal | Argentina | Gobierno nacional

Cannabis medicinal: el gobierno nacional sigue restringiendo el acceso al Reprocann

Santiago Gullino alertó que el Reprocann está trabado, con miles de pacientes en espera y mayores trabas para médicos, ONGs y cultivadores solidarios.

El acceso al cannabis medicinal en Argentina atraviesa una nueva etapa de restricciones y retrocesos. Así lo expresó Santiago Gullino, médico gastroenterólogo especialista en medicina cannábica y director de Conectar, en una entrevista con el programa AIRE Santa Siesta. Según advirtió, el actual funcionamiento del Reprocann –el registro nacional que permite a pacientes, médicos, ONGs y cultivadores acceder legalmente al cannabis medicinal– está seriamente limitado por las decisiones del gobierno nacional.

“El Reprocann fue una política que permitió por primera vez resolver el problema del acceso de los pacientes a la planta”, explicó Gullino. Desde su implementación en 2021, este registro habilitó el autocultivo, la figura del cultivador solidario y la participación de asociaciones civiles que, como Conectar, proveen acompañamiento y asesoramiento en el uso terapéutico del cannabis. Pero en el último tiempo, el sistema entró en una etapa de parálisis y endurecimiento.

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Cannabis medicinal en Argentina

Conectar, ubicado en el barrio Candioti de la ciudad de Santa Fe, es un espacio físico y colectivo conformado por una asociación civil sin fines de lucro y otras instituciones, desde donde se impulsan investigaciones, capacitaciones y estrategias de reducción de daños. Desde allí, Gullino observa con preocupación cómo la plataforma oficial acumula cada vez más trabas. “Hay pacientes que están esperando desde noviembre de 2023 sin respuesta del Ministerio de Salud. No hay revisión de trámites ni aprobación de nuevas ONGs”, aseguró.

El médico también criticó duramente los nuevos requisitos que impuso la gestión nacional. Entre ellos, la necesidad de que los profesionales tengan una formación específica en cannabis para poder prescribir –algo que no se exige con ninguna otra sustancia o fármaco–, la limitación de los cultivadores solidarios a un solo paciente y mayores exigencias burocráticas a las organizaciones. “Se lanzó una nueva resolución, pero sin información clara sobre cómo implementarla. Nadie explica cómo hay que presentar los papeles. El Ministerio no acompaña”, denunció.

Pese a estos obstáculos, Gullino destacó que el solo hecho de estar inscripto en Reprocann, aunque el trámite esté en espera, da un marco de legalidad que protege a pacientes y cultivadores. Pero advirtió que esa protección hoy está en riesgo. “La ley actual contempla el uso ilegítimo de la planta, por eso tener una receta médica y respetar la normativa vigente es lo que garantiza no ir preso por cultivar”, remarcó.

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El actual funcionamiento del Reprocann está seriamente limitado por las decisiones del gobierno nacional.

El actual funcionamiento del Reprocann está seriamente limitado por las decisiones del gobierno nacional.

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El especialista también se refirió a lo que denominó el “solapamiento” entre el uso medicinal y el uso adulto del cannabis. “Muchas personas se inscriben en Reprocann porque no quieren quedar expuestas a la criminalización, y el cannabis tiene una enorme cantidad de aplicaciones terapéuticas. El problema es que al no avanzar en una regulación integral, se sigue dejando a miles de usuarios en la clandestinidad”, sostuvo.

Por último, Gullino hizo un llamado a toda la sociedad a sincerarse frente al fenómeno del cannabis. “No se trata de cannabis sí o cannabis no. Es una planta con usos diversos, que puede ser beneficiosa o dañina, como cualquier otra sustancia. Lo importante es brindar información, dejar de estigmatizar y garantizar el derecho a la salud y a la autonomía sobre nuestros cuerpos”, concluyó.