María Cecilia Vranicich habló este lunes sobre la reciente imputación al fiscal Matías Edery, investigado por presuntamente haber encubierto a una informante que operaba como testaferro de la banda de Los Monos.
El funcionario judicial fue acusado por las fiscales de Santa Fe, María Laura Urquiza y Bárbara Ilera, de ser autor de omisión de investigar en reiteradas oportunidades, encubrimiento agravado y violación de medios de prueba en concurso ideal, y prevaricato en reiteradas oportunidades.
El fiscal además fue reasignado a otra área de la Fiscalía, por lo que pasó de investigar causas calientes en la Agencia de Criminalidad Organizada a integrar la Unidad Fiscal Especial de Siniestros Viales y Delitos Culposos.
En tanto, afronta -por fuera de la causa penal- un proceso disciplinario en la Legislatura provincial. “Es importante la respuesta que se da desde los carriles institucionales que hoy tenemos”, dijo la fiscal general y ratificó la decisión de que Edery pase a otra unidad judicial.
“Ha sido una medida que debía ser tomada de modo ordenador”, sostuvo la jefa de los fiscales a nivel provincial. “Institucionalmente, son situaciones que nadie quiere atravesar”, aclaró.
Consultada sobre si existen internas dentro de la Fiscalía de Rosario, ya que quienes impulsaron la denuncia contra Edery fueron los fiscales Miguel Moreno y Pablo Socca, Vranicich sostuvo: “No sé si son internas, son distintas percepciones y miradas. Hay un solo hecho que tiene distintas miradas”.
“Cuando hay situaciones así, la respuesta tiene que ser institucional como una señal ordenadora”, concluyó la fiscal general.
Sus dichos se dieron tras culminar un desayuno de trabajo en donde se conmemoraron los 10 años de la puesta en funcionamiento del nuevo Sistema de Justicia Penal en la provincia de Santa Fe.
El encuentro tuvo como sede la Fiscalía General de Santa Fe y participaron miembros del MPA, de la Suprema Corte de Justicia provincial y representantes del gobierno y de la Legislatura.
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